RotiBlog Fics: Dramadolgia, la Última Batalla – Cap. 13

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¡hey!

¿Cómo va todo?
Otra semana comienza y aquí y ahora tendrán con ustedes el episodio número trece de esta magnifica aventura que Arturo Hernández ha decidido llamar:
“Dramadolgia: La última Batalla”
Abrochense los cinturones. Esto promete ser épico.
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DRAMADOLGIA: LA ÚLTIMA BATALLA (Capítulo 13)

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Pasaron varios minutos y a Hachetof IV le dieron señales de atacar, pues los cuatro caballeros ya habían hallado la forma de llegar a la isla. Finalmente Bis había terminado de eliminar a los dragones, pero con muchas perdidas por su lado. Regresó con sus dragones sobrevivientes hacia donde estaban los heridos para reponer fuerzas. Los soldados y caballeros que aún permanecían en pie corrieron rápido a reunirse con el cuerpo liderado por el cocinero, mientras que los ogros y humanoides reorganizaban sus filas teniendo al frente al Caballero del Garfio, quien salió del hoyo donde Lightiningzor lo envió sin haberle producido mucho daño. La enorme catapulta ya se estaba haciendo cenizas; Brickonor, después de prenderle fuego, salió rapidamente de allí y logrando esquivar a sus enemigos, habia logrado reunirse con el resto. El Caballero del Garfio alzó la misma y guió a su ejercito hacia su oponente. Hachetof, entonces, hizo lo mismo. ZHA-BAM, gritaron los hombres de Dramadolgia y fueron a encontrarse con los soldados del Gran Koko.
Los cuatro caballeros ya se encontraban en la entrada del túnel secreto. Dakotania habia calmado su ira y habia vuelto a la normalidad. Zuoey también estaba allí.
-Mejor te hubieras ido a reunirte con los heridos, princesa.
-No, Zamz, debo vengar a mi padre – y luego se dirigió a los demás – Escuchen, mi padre, el Rey Miltonz ha muerto, lo cual significa que ahora soy la Reina de Dramadolgia, como corresponde por ser su legitima heredera.
Entonces los presentes se arrodillaron en señal de respeto. Esta vez, Dakotania no tuvo esos aires de soberbia y pleitesia. Sentia que estaba en su derecho.
-Sir Lightiningzor usará la espada de tierra para entrar. En cuanto entremos, buscaremos a Dawner quien porta en su cuello el Khar-ma. Y en cuanto hallamos dado forma la espada, debemos regresar aqui para continuar con la lucha. 
-Por la reina – grito Zamz con orgullo.
Todos repitieron el saludo y entonces, a la señal de la reina, Lightiningzor hundió la espada y esta deshizo los muros que tapaban el tunel. Se les presento una ancha y oscura galeria. Dakotania ordenó a Zuoey y a sus mujeres que cuidaran bien la entrada del tunel. ¡Andando! Los cuatro caballeros con las espadas magicas ingresaron y corrieron guiados por Brickonor que usaba la espada de fuego para iluminar el camino. Atrás de ellos la seguia Staicin con cautela para que no se dieran cuenta. Cameront decidió quedarse para ayudar a las amazonas.
***
Staicin fue la ultima en llegar, a mitad del túnel se habia quedado a descansar, pero la luz de la espada se alejó, por lo que demoró mas en llegar al palacio. Al abrir la puerta encontró un escenario tetricamente nuevo. La capilla del palacio estaba hecha ruinas. Por varios lados estaban incendiandose y las paredes estaban caidas. El suelo estaba negro y rojo. Caminó hacia la salida y todo estaba igual. El patio y los alrededores habian sido destruidos mientras de aqui y allá yacian los cadaveres de los guardias y de algunos vasallos quienes no encontraron donde protegerse. A sus oidos le llegaba ruidos de lucha, gritos, llantos y de espadas entrechocadas. Corrió entonces hacia la biblioteca. Se alivió en ver que los libros no habian sido quemados, pero si estaban desparramados en el suelo. ¿Y los ancianos cronistas? ¿Sobrevivieron tambien? ¿Pero donde podrían estar? Le saltó una corazonada, si los monstruos no los habian matado, entonces estarían en las mazmorras. Cogió un hacha pequeña que encontro en el suelo y corrió hacia las celdas.
Los cuatro caballeros, por su parte, fueron directamente a la sala del trono, donde este habia sido saqueado y destruido. A cada momento les sorprendia una explosión que se producia en cualquier parte del palacio. Por las ventanas podian ver que los bosques y campos de la isla se consumian en un gran fuego. En sus cabezas podian ver la base de la isla oscura donde imaginaban al Gran Koko esperando pacientemente a que terminara la batalla.
Al abandonar la sala del trono, se encontraron con una veintena de soldados de la guardia, los unicos que quedaban del cuerpo real.
-Vimos al mago flaco en la orilla del mar, combatiendo con el pulpo gigante.
-La maga Dawner se separó de nosotros.  Dijo que iba a buscar la forma de subir a la isla negra.
-No hemos visto a la pequeña maga.
-Bien, caballeros – dijo Brickonor – nuestra prioridad es reunirnos con Dawner y formar la espada.
-¿Y quien la va a usar? – preguntó Jol.
-Tu pregunta es por demás, mujer, Dawner dijo que solo los magos pueden usar la espada Dramadolgia porque ellos tienen la magia, que es el elemento que falta para que funcione la espada.
-Esta bien, caballerito, te daré el placer de darte la razón.
Y en la playa de la isla, Mikez habia logrado matar al monstruoso pulpo. La agilidad de Stevlania esquivo los golpes, pero ultimar al monstruo fue tarea de otro.
-¡Matado! ¡Lo he matado! ¡Vitorol lo logra otra vez! – pausa – ¡Ya está bien Vitorol, ahora regresame mi cuerpo que debo ayudar a mis amigas!
Pero vio entonces a Staicin siendo perseguida por un grupo de ogros. Mikez entonces permitió que Chesteroux se encargara de la situación y rapidamente acabó con los ogros.
-Chesterouz para servirle, joven dama, reciba usted mi humilde saludo.
-¡Chesterux! – gritó Staicin – ¿El que luchó en la primera guerra Dramadolgia? – y entonces abrazó fuertemente a Mikez e incluso lo alzó un poco ante la admiracion de las cinco almas – ¡tataratataratataratataratataratataratataratatarabuelo! ¡Tú eres mi antepasado, tambien eres el antepasado del bibliotecario Noáh! Yo soy tu tataratatara…
-¡Alto, alto y bajame! – dijo Mikez – de acuerdo, Chesteroux es tu ancestro, pero el cuerpo es mio. ¿Entiendes?
Staicin se calmó y le pidio que lo acompañara a las mazmorras donde seguro están los hombres del castillo. Mikez la siguió.
Volviendo a los cuatro guerreros, Dakotania sugirió separarse y dar la voz en cuanto hayan encontrado a Dawner. Jol les dijo a los guardias que se quedaran con ella. Y de esa forma los caballeros tomaron direciones diversas. Sir Jol no se movió y los soldados le preguntaron a donde iban a buscar.
-Bueno… – sonrío Jol sacando la Espada del Viento – Me temo que ustedes tienen algo mas importante de que preocuparse…
***
Erinis despertó. Habia estado soñando con el reino antes de la guerra y como era armonioso y bello. Se percató que estaba atada a una silla y era claro que no estaba en el palacio. Era una sala oscura y vacia, lo cual se respiraba un aire tenebroso. Erinis dedujo que estaba en la isla flotante. No habia aterrizado bien debido a que la magia que convocó para amortiguar el gran salto no le funcionó. Articuló mal el conjuro y no pudo completarla. Recordó que cayó y se desmayó. Entonces se fijó que habia una silla vacia frente a la de ella. En eso escuchó los pasos de la persona que la iba a ocupar.
Chris-Mcleantosh mostraba un semblante arrogante y triunfador. Se sentó en la silla y se quedó observando a Erinis.
-Eres una aprendiz demasiado pequeña. No me sorprende, considerando la maestra que has tenido.
-Tú tambien me sorprendes, bello. ¿Que el Gran Koko no era un ogro?
-Una vez que la batalla concluya, volveré a mi verdadera forma, la imagen real del que gobernará Dramadolgia.
 -¿Por que me tienes atada?
-Porque no tengo intenciones de matarte… aún.
-¿Me vas a usar como carnada, verdad?
-Veo que eres algo lista, niña. Tus dos amigos te buscarán y vendrán aquí, donde los estaré esperando.
-¿No sabes que ya tienen las cuatro espadas?
-Espadas que no lograrán unirse, una espada no se les unirá.
-¿Sabes que Potenzal está muerto? ¿Que Mikez es un Septimo hijo? ¿Que Scottinus está en contra tuya?
-Potenzal cumplió lo que tenia que hacer, por lo que ya no me era mas util. Tu amigo no tiene la suficiente experiencia para combatir, por lo que será una presa facil de acabar… ¡Y ese insecto me importa un…! [NOTA: No es por censura, sino porque el que escribe esto no encontró una palabrota lo suficientemente cochina para la oración]
-¿Estás lo suficientemente seguro de que… ?
-¡Basta, no mas preguntas! Esta entrevista terminó. – se levantó y se retiró – Será mejor que por tu bien no intentes liberarte. Puede ser que perdone tu vida, para que seas testigo de la nueva orden que regirá el reino.
***
Aún sangraba, pero poco. Logró salir de los escombros que le cayeron encima. Afortunadamente no se rompió un hueso y solo tenía moretones y raspaduras. Dawner comenzó a ordenar su mente. Recordaba que con su magia logró acercarse rapidamente al palacio ayudado por la fuerza de la catapulta. Los tres aterrizaron, pero vio que Erinis habia caido desvanecida. Mikez la levantó y la recostó en una esquina y le dijo a Dawner que no estaba muy golpeada y que la dejará recuperarse. Entonces ambos avanzaron donde encontraron a los monstruosos soldados de Mcleantosh atacando y matando a los guardias y señores del castillo. Lograron vencer a los ogros y se reunieron con los guardias, pero los civiles se habian dispersado por el panico y ya no podian divisarlo. Los guardias le contaron sobre el pulpo y Mikez partió de inmediato a encargarse de él. Dawner se sentó y continuó recordando. Avanzó con los guardias cuando, para su sorpresa, halló a los caballeros amarillos que acompañaban a Jol. ¿Y como llegaron al palacio antes? No pudo responderse, pues al verlos matando sin piedad a los civiles, se convenció de que eran malvados. Los soldados atacaron a los misteriosos hombres pero fueron rechazados con rafagas. ¡Magos! Dawner respondió de igual forma y empujó a todos, uno de ellos calló fuertemente al suelo y su casco salió volando. Dawner reconoció a Scottinus. El rencor, la furia, el odio… todo se adueño del alma de la maga. Ambos se miraron. ¡Todo el tiempo estaba con nosotros! ¿Y Jol? ¿Acaso no los descubrió? ¡…Jol!
-¡Monstruo! – gritó Dawner y disparó una rafaga, pero Scottinus lo esquivó y disparó tambien. Sus secuases despertaron y atacaron a los guardias. Pero el poder de Dawner los hizo retroceder, entonces estos y su lider corrieron. Dawner decidió ir sola contra ellos y les dijo a los soldados que buscaran a los sobrevivientes. Y asi se separaron. 
La maga llegó a los establos, el hogar de su amigo Zamz, vio a todos los animales muertos y la paja consumiendose en un gran fuego. Allá a los lejos veia como los ogros y humanoides destruian los campos de cultivo. Escuchó entonces gritos y avanzó hacia el comedor donde unos guardias habian sido muertos por Scottinus y sus hombres. Dawner atacó matando a dos de ellos, Scottinus respondió y el enfrentamiento duró varios minutos hasta que Dawner recibió una inesperada ayuda. El Flagus habia aparecido, y atacó a los secuases, matándolos. Scottinus, quien siempre sentia pavor ante la bestia, le disparó varios rayos y luego corrió. Dawner entonces, al ver que sus disparos no le hacian mucho daño al Flagus, invocó hielo y aire lo cual si dio resultado. El Flagus quedó congelado y Dawner iba a alejarse, pero al volverse recibió algo que le produjo un gran dolor en sus costillas. Vio entonces que se trataba de un cuchillo arrojado por Scottinus que estaba a unos pasos detrás y que aprovechó a que su enemiga estuviera distraida para atacar. Dawner se arrancó el cuchillo y vio que se trataba de un diente. Era el diente del Flagus, Scottinus le habia puesto un mango para que sirviera de cuchillo. Este se habia hundido mucho en el cuerpo de la maga y sangraba, Scottinus aprovechó entonces para disparar varios rayos a las paredes y estas cayeron sobre Dawner. Luego del derrumbe, Scottinus se acerco al cuerpo caido y recogíó la daga antes de alejarse. Dawner terminó de recordar. Su magia ayudó a curar su herida, pero el dolor y el golpe aún se manisfestaba. Se movia con dificultad. Metió la mano en sus ropas y sacó el Khar-ma. Tuvo la feliz idea de sacarsela del cuello y esconderla, de lo contrario, Scottinus se la habria quitado. Se puso de pie, observó a la bestia aún congelado y salio del comedor, mas bien, lo que quedaba del comedor.
***
Zuoey no podía concentrarse en la lucha. No habia visto a Mikez desde que este se separó de ella para ayudar a calmar la ira de Dakotania, y cuanto supo que él habia partido al palacio invadido, las preocupaciones se multiplicaron. No se decidia si debia continuar luchando o entrar al túnel. Tenia mas probabilidades de tomar la segunda opción: Cameront y Zamz con los soldados y guerreras protegían bien la entrada del túnel y Bis habia reaparecido con sus dragones. Y tuvieron un refuerzo más: se aparecieron cientos de hombres y mujeres provenientes de las aldeas y villas destruidas junto con el gigante Sasqua.Los refugiedos venian trayendo sus propias armas, reforzaron al ejercito de Hachetof IV. Eso la hizo decidir finalmente, luego de unas palabras con Cameront, entró al túnel y corrió hacia la salida en la isla.
Le sorprendio el estado calamitoso del palacio, lugar donde no hace mucho ya lo habia visitado, con motivo del cumpleaños del rey. Avanzó de escombro en escombro hasta que llegó a un patio donde vio a alguien asesinar a los guardias del castillo. Corrió rapidamente con su arco y flecha listo para disparar, pero al llegar, vio que era tarde. El asesino, que estaba de espalda, terminó por matar al ultimo guardia y entonces se volvió hacia Zuoey.
-¡Sir Jol!
-Eres tú… ¿crees que el arco y la flecha te hace ver menos debilucha?
 -No lo comprendo… – observaba a los cuerpos caidos – ¿por qué los mataste? 
-¿Sabes? Siempre fuiste un estorbo – respondió Jol – Debi acabarte en la jungla. Pero eso se arregla ahora, tengo la espada del viento y eso me hace mas fuerte…
-¿Significa que eres una traidora? ¿Como has podido venderte al mal?
-¿Venderme? Idiota – de un tajo partió un marmol – ¡Nadie me convencio! ¿Entiendes? ¡Yo fui quien voluntariamente decidió ayudar al Gran Koko! ¿Por qué iba a arriesgar mi vida poniendome al lado de la gente destinada a perder? Yo debo servir al mas fuerte y mi amo es el mas poderoso que existe ahora.
Jol comenzó a avanzar lentamente hacia Zuoey, mienras que esta retrocedia  y sin dejar de apuntar.
-¿Cuando fue eso? – preguntaba – ¿Desde cuando eras su aliada? – Jol no contestaba y solo sonreia – ¿Fue desde el principio, verdad? Lo ayudaste todo el tiempo… mientras fingias lealtad al rey, nos espiabas… 
-Si, que demonios, era el contacto del viejo y del otro mago.
Zuoey habia llegado a un muro y no podia retroceder. Jol se detuvo tambien.  Zuoey entonces tuvo una revelación:
-¡Lo hiciste a proposito! ¡Dejaste a mi señora sola en su palacio para que la mataran! – hablaba mientras apretaba dientes y puños – Fuiste a la jungla fingiendo buscar al Jakos.
-Como te dije, debi haberte matado en la jungla, pero preferi cerciorarme al regreso de que no hubiera sobrevivientes. Iba a acabar contigo cuando apareció la maga y su dragón…
Zuoey, aun con la furia invadida, aprovechó la situación. Disparo la flecha hacia una lampara que aún colgaba en lo que quedaba del techo. Esta cayó cerca Jol y esta dio un salto al costado para evitar el golpe. Al ponerse de pie, Zuoey no estaba, asi que fue en su busca.
Staicin, en tanto, ya habia llegado a las mazmorras con Mikez, donde hallaron a los vasallos y señores encerrados. Dijeron que los monstruos, por orden de Mcleantosh, los habian enviado aqui para quizá esclavizarlos despues de la batalla, si no matarlos. Con su magia, Mikez destruyó los barrotes y luego guiaron a la gente hacia la entrada del túnel. Estos se fueron dando gracias a sus dos bienhechores. ¿Que pasa ancestro? Preguntó Staicin y Mikez señaló. A unos metros estaba Dawner, quien se habia vuelto a desmayar luego de avanzar fuera del comedor, Mikez la levantó y fueron hacia donde se encontraban las habitaciones.
Jol habia llegado hacia lo que era el gran salón de los bailes, pues Zuoey la habia atraido hasta allí. A cada paso que daba Jol, una flecha caia cerca a ella. De esa forma la condujo a la sala. Jol permaneció observando por todos los rincones del destruido lugar, sin señales de su enemiga.
-¿Se te acabaron las flechas, corazón debil? – bufó – Sal de una maldita vez y encara tu muerte como una buena perdedora.
-Veo que no eres fuerte – la escuchó responder.
-¿Dondes estás?
-Deberías saberlo, eres una de las grandes guerreras del reino ¿no es asi?
Pero era inutil, la charla anterior se oyó por la derecha de donde estaba, pero lo último venia de la izquierda. Se estaba moviendo. Jol la llamó de nuevo y cuando la respondió, la voz ahora venia detrás de ella. Al volverse la encontró en una esquina, entre sillas rotas.
-¿Por que dices que no soy fuerte? – Preguntó con ira.
-Si eres de las mejores, entonces convoca viento con la espada y que me trague un remolino.
-Ja, si asi quieres morir, te lo concedo.
Y Jol se concentró y movio la espada hacia Zuoey, pero no se producia ningúna magia, la espada no se encendia. Jol lo intento mychas veces, pero la espada no accionaba su poder. Jol no comprendia.
-En los primeros dias que estuve con Dawner – dijo Zuoey – la escuche a ella murmurar « Un corazon noble, un espiritu decisivo, una fuerza voluntaria y un valiente idealismo » Lo decia tantas veces que los se de memoria.  Luego de pensar mucho, lo dedují. Eran los requerimientos que cada uno necesitaba para usar las espadas mágicas. Conociendote, imagino que te expropiaste de la espada del viento gracias a tu soberbia. ¿Pero sabes? No puedes activar la espada porque tú no eres la elegida. Eso explica porque en la batalla de allá afuera, solo te veia usar el arma como una espada común.
Jol ahora estaba seria, en sus ojos podia leerse la ira.
-Hiciste cosas malas Jol, además de traicionar, no me cabe duda que fuiste tú quien le dio el diamante a Annia-Marian por orden de tu amo, ya que ambas estaban en Limbuz. Ahora lo estás pagando.
-¿Pagando? Mirate, estás en un callejón sin salida y ya no tienes flechas – se acercó entonces – quiza la espada esta no me funcione con su magia, pero al menos puede atravezar tu corazón y eso es lo que voy a hacer.
Jor ya estaba a dos pasos de Zuoey y comenzó a reir al ver que esta ya no tenia salida. De pronto, Zuoey sonrio.
-Caiste.
Y con un movimiento de su pie, dio a una de las sillas donde tenia una cuerda atada. Esta se desató y Jor vio como avanzaba hacia una esquina del techo, donde estaba atado una flecha. La cuerda desatada llegó hacia ella y el arma filuda disparó rapidamente, atravezando el cuello de Jol. Todo ocurrió muy rapido. Jol estuvo paralizada por algunos segundos, sus ojos se pusieron blancos y cayó al suelo.
-Mi señora, perdona la tardanza, pero ya puedes descanzar en paz – dijo Zuoey y seguidamente cogió la espada, esta brilló – Si, lo presentía.
Y saltando sobre el cadaver, abandonó el salón.
***
Los demás caballeros estaban igual de ocupados. Tenían que terminar de combatir con los ogros y humanoides que aún quedaban en el palacio. Los poderes de cada espada fue muy necesario, pero de pronto, desde la isla flotante bajaron los magos que ayudaban a Mcleantosh y la batalla se complicó, puesto que estos hombres atacaban con magia. Recibieron una inesperada ayuda de Zuoey, quien aparecía con la espada del viento, y con un fuerte viento que convocó, acabó con algunos magos, los otros se concentraron tambien y lograron encargarse del resto. Zuoey se reunió con ellos preguntando por Dawner y Mikez. En ese momento se les aparecio este ultimo.
-¡Zuoey, que alegria verte con vida!
-Y yo estoy feliz de que estes igual de bien – contesto Zuoey muy alegre.
-Mis amigos que están dentro de mi tambien están felices.
-¿Que?
Dakotania preguntó entonces por Dawner. Mikez les hizo señas para que lo siguieran.
Habia un cuarto que pertenecía a una de las docellas de la limpieza, allí estaba recostada Dawner quien lograba recuperar el conocimiento. A su lado se encontraba Staicin tomandola de una mano. Los demás llegaron con Mikez.
-¿Zuoey? ¿estás con la espada del Viento? ¿Donde esta Jol?
Zuoey entonces les contó todo sobre ella y su traicion.
-¡Diablos! – gruñó Brickonor – de haberlo sabido, yo mismo lo hubiera matado.
-Tranquilo, forzudo amigo – le tranquilizó Lightiningzor – ya pagó con su vida la traición.
-Nunca pude descubrirlo con mi aura – deijo Dawner poniendose de pie – esta vez, mi percepcion me ha fallado.
-Caray, amiga, no deberias moverte aun, creo que sigues mal y…
-Estoy bien, Staicin, algo golpeada, pero ya estoy mejor. Es hora de subir a esa isla y enfrentarnos con el Gran Koko.
Y sacando el Khar-ma, lo arrojó al suelo.
-Hundan la punta de sus espadas.
Y asi se hizo. Agua, aire, fuego y viento. Las puntas de las armas se colocaron en los orificios y de pronto el khar-ma y las espadas se elevaron dando vuetas cada vez mas rapido. Se produjo una enorme explosion que ilumino todo y ante ellos se presentó la gran espada Dramadolgia.
-¡Hermoso! – dijo Dakotania.
-Sublime – Brickonor.
-Digno – Lightiningzor
-Magica – Zuoey.
-Esperanza – Mikez.
-Increible – Stevlania
-Recuerdos – Chesteroux
-Magnifico – Vitorol
-Wow – Manitovaz
-¿Solo puedo decir una palabra, nada mas? – Staicin
La espada descendió y Dawner la pudo coger.
-Amigos, gracias por traer las espadas, ahora yo y Mikez nos encargaremos. 
Los caballeros asintieron y sacaron sus segundas espadas para regresar a la batalla del otro lado del mar.
Dawner hundió la espada en el suelo y al sacarla, una luz aparecio en el orificio producido por el hundimiento, esta se agrando y se formo un rayo de luz que se dirigia hacia la isla.
-Andando, Mikez.
El mago aprovechó para despedirse con un beso a Zuoey. Luego, ambos magos entraron a la luz y ascendieron hacia la isla.
***
Scottinus habia encontrado el cadaver de Jol. Ya no podia contar con ella y la espada se habia perdido. Ya no tenia secuaces asi que estaba el solo. Luego de alejarse de Dawner, permaneció escondido viendo como se producian los combates dentro del palacio, esperando el momento oportuno para atacar. Cuando vio que no habia mas soldados de su ex amo, salió de su escondite y caminó hasta encontrar a Jol. ¡Idiota! Gritó y pateó el cadaver. Vio entonces una luz fuerte a lo lejos y se acercó. La espada Dramadolgia se habia formado. Se alegró, ahora era solo cuestion de quitarselos a ellos y acabar con Mcleantosh. Vio entonces como Dawner formaba un rayo de luz, y junto con Mikez, subió hacia la isla. Espero entonces a que los caballeros se alejaran. Al asegurarse que ya no habia nadie, corrio hacia la luz que comenzaba a desvanecerse. Saltó a tiempo, entro a la luz y se elevó hacia la isla.
Continuará…

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¡WOW!

¡Que sorpresivo giro para los capitulos finales!

Así que todo este tiempo Jol estuvo ayudando a Scottinus… Wow… ¿Quién lo hubiera imaginado? O_O

Staicin llamando a Chesteroux su antepasado xD

La batalla entre Scottinus y Dawn fue intensa o.O  Menos mal que el Flagus estaba ahí para complicar un poco las cosas…

Oh, Zuoey derrotó a Jol convirtiendose en la dueña de la cuarta espada. ¡Fantástico!

La escena entre Erinis y Macleantosh es un guiño a la entrevista que tuvieron antes de TDROTI, ¿No es así?

Amo esas referencias externas xD

Contra todas las expectativas, las cuatro espadas finalmente se unieron…

Pero, ¿Podrán Mikez y Dawner hacer frente al Gran Koko?

¿Que pasará con Scottinus?

¡Sólo quedan dos episodios para el desenlace más épico de todos los tiempos! 

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¡Hasta la próxima!

Luck Lupin

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