RotiBlog Fics: Dramadolgia, la Última Batalla – Cap. 11: ¡Feliz cumpleaños, Luck!

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¡Vengadores!

¡Eu, otro año más que festejo mi cumpleaños con ustedes!

DOS DÉCADAS, POR CIERTO. WOW.

Estoy muy contento con todos los mensajes que me dejaron en Twitter, Facebook, Youtube y Deviantart. Debo aclarar que si yo me extendí por todas esas redes fue porque este blog fue un punto de partida en mi vida 2.0, así que todo deriva del éxito que ustedes me ayudaron a conseguir. Gracias a todos. Y gracias a Blicia, por confiar en mi, y ayudarme a dar a conocer a Luck Lupin n_n

Quiero hacer mención especial a Nicolás Acosta, que me dedicó un fantástico video -con el que aún me emociono-, y a Aura Caamaño, que se organizó para que todos los actores de doblaje a los que entrevisté hace más de un año volvieran a recordarme con cariño. ¡Gracias por tanto, amigos míos! 

Con respecto a la querida Aura, subió fotos del nuestras aventuras en Buenos Aires. Prometo compartir eso, y algunos de sus relatos próximamente.

Por último, agradezco al buen Arturo por seguir compartiendo esta maravillosa historia con nosotros. Releer su historia antes de publicarla para ustedes, es una excelente forma de comenzar mi cumpleaños. ¡Disfruten!

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DRAMADOLGIA: LA ÚLTIMA BATALLA (Capítulo 11)

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El vuelo de regreso fue rápido, pues la urgencia de llegar al bosque fue compartida tanto por Venganza como sus pasajeros. Cuando regresaron al sitio donde se enfrentaron con Annia-Marian, no encontraron a Zuoey ni a las mujeres. Dieron un rodeo sin resultado. Reanudaron entonces su viaje, con la esperanza de que su amiga y las demás hayan encontrado un lugar seguro para protegerse.
Y así llegaron al Bosque de Liberación, siendo recibido por la gente con alegría. La condesa Allisonia contó que los soldados estaban preparando sus armas y armaduras para el combate. Una hora después, aparecieron los soldados quienes habían estado refugiándose en los túneles. Zamz estaba con ellos, al igual que el líder del grupo, un moro enorme y calvo lanzando gruñidos.
-¿Quien lo nombró jefe de los guardias? – Preguntó Erinis.
-Cuida tu lengua, jovencita – gritó el moro – estás hablando con Hachetof IV, desciendo del poderoso Hachetof de la segunda guerra Dramadolgia, el mismo que con una roca fue capaz de acabar con quinientos soldados del enemigo en la batalla final.
Al lado del gigante estaba su mascota, un perrito que respondía al nombre de Spookiz
-Que extraño – dijo Cameront, que estaba presente con su señor – las leyendas dicen que él era el esclavo personal del Gran Koko, le cocinaba, le bañaba y incluso le limpiaba el…
-¡Silencio, hablador! – Lightiningzor lo volvió a golpear – No averguenzes a tu señor. Disculpe, usted, gran señor, pero otras leyendas dicen que su antepasado era un buen cocinero. ¿Usted también lo es?
-Por supuesto, de hecho soy yo quien personalmente me encargo de la alimentación de este ejercito.
-¡Perfecto! Espero que esté utilizando carne y demás cosas nutritivas, porque Sir Lightiningzor necesita fuerzas para la gran batalla que se aproxima. 
De pronto, Hachetof IV lo tomó del cuello.
-Muy bien, entonces si quiere usted comer bien, caballerito, irá ahora a limpiar mi estufa.
Y el enorme moro se llevó al caballero andante, seguido por Spookis y el escudero Cameront, que reía por dentro.
La princesa Dakotania aprovechó para acercarse a Zamz.
-Oh, Zamz, me gustó mucho la golosina que me enviaste, la disfrute en tu nombre.
-¿Que dices? Pero yo nunca te mandé nada ¿no me guardaste la mitad?
Pero en ese instante, proveniente de entre los arboles, un ruido los interrumpió.
-¡Mcleantosh nos ataca! – gritó Jol – ¡A la carga, soldados!
Los soldados se acercaron a donde provenía el ruido, pero fueron recibidos por varias descargas. 
-¡Nos disparan! – gritaron.
Y así lo era. Varios rayos eran lanzados hacia los soldados y demás refugiados. Partían los arboles y las rocas. La gente corría de un lado a otro. Dawner, en tanto, corría de una esquina a otra para acercarse a los disparos.
-No es Mcleantosh sino un enviado, de eso estoy segura.
Salieron tres nuevo disparos, dos a los arboles y uno cerca a Dawner, el impacto hizo que la maga saliera expulsada hacia atrás.
Zamz sacó una espada para avanzar y Lightiningzor apareció a su costado con una vasija.
-¿Que diablos es eso? – le preguntó Zamz.
-Es salsa de tomate que el gigante me dio para cocinar – respondió – toma, sostenlo que no estoy para feminidades  Sir Lightiningzor es un guerrero y mi lugar es el campo de batalla. ¡ZHA-BAM!
Y con su grito de guerra, el caballero avanzó, pero un rayo dio en un árbol, y uno de los troncos le dio en la cabeza del caballero, desmayandolo instantáneamente.
-Mi señor siempre duerme en momentos como este – dijo Cameront.
Dawner y Erinis avanzaron con otros soldados liderados por Jol. Brickonor hacia lo mismo. Zamz, sin soltar la vasija de tomate, avanzaba detrás de este ultimo, mientras Dakotania dudaba si ayudar o no.
-Princesa, debes alejarte – le decia Allisonia.
Dakotania se decidió y corrió a unirse al resto.
Los disparos no cesaban y nadie daba con el que los producía. Algunas veces, los rayos daban cerca y otras acababa con alguno de los hombres. Bis y su dragón, desde el aire, tampoco daban con el atacante.
Luego de dar muchos pasos, el ruido de los disparos sonaba mas fuerte, señal que estaban cerca. Se separaron, y cuando sintieron estar mas cerca, corrieron para acabar de una vez con la amenaza. Y allí, frente a un tronco partido, estaba el causante de todo.
-¿UNA ESTÚPIDA ARDILLA BLANCA?
Zamz estaba asombrado y decepcionado. Al verse descubierto, la ardilla abandonó su lugar y comenzó a brincar de un lado a otro sin dejar de disparar, cuyos rayos provenían de sus ojos. La gente se dispersó, caían unos y escapaban otros, Dawner respondía con su magia, pero el roedor lograba esquivarlos fácilmente debido a su pequeño tamaño. Erinis también lo intentaba. Y fue en esos disparos que cayó cerca de Zamz. Este se tambaleó, tropezó con unos troncos y se desplomó al suelo donde se golpeó la cabeza. La vasija con la salsa de tomate se rompió y embarró su cuerpo.
-¡Maldición! – gritaba Jol – Mi tumba dirá « muerta por una ardilla poseída » ¡No puedo permitir esa maldita humillación!
Y en ese instante llegaban Dakotania y Lightiningzor, ayudado por Cameront. La princesa observó a los soldados muertos, a los heridos y a Zamz, en el suelo… y rojo.
Arriesgando su vida, Dakotania corrió hacia Zamz y se detuvo, presa del estremecimiento. Calló de rodillas y llevó sus dos manos a su cara donde no tardo en romper en llanto.
La ardilla continuaba brincando y disparando, Dawner agotaba sus fuerzas. Usar las espadas mágicas seria inútil, pues eran mas grandes y pesadas y por lo tanto, mas inútiles frente a la agilidad del roedor.
Cameront se acercó a la princesa.
-Princesa, por favor, ya nada puede hacerse, mas bien venga conmigo para protegerla.
Dakotania alzó la cabeza y Cameront retrocedió de horror. Los ojos de la princesa eran amarillos brillantes mientras ella gruñía. « Está poseída » dijo el escudero, y de pronto la princesa comenzó a sufrir cambios en su cuerpo. Crecía y cambiaba de color, le salieron colmillos y el cabello se puso verde además de salirse protuberancias.
Un fuerte rugido salió de su boca. Todos los combatientes dejaron de luchar y observados horrorizados al monstruo en que se había vuelto Dakotania. Esta de pronto saltó y destrozaba todo lo que se le ponía al frente. Los soldados retrocedían y no sabían que hacer. ¿Atacar a la hija del rey? La ardilla vio al monstruo y ahora sus disparos estaban dirigidos a el-ella. Pero la sorpresa fue mayor. Los rayos no le hacían daño. La ardilla, al ver el inesperado resultado, redobló sus disparos, pero Dakotania, continuaba recibiendo los rayos hasta acercarse al mutante. Le tomó de la cabeza y la torció.
Dawner y los demás se acercaron entonces, pues la bestia se había quedado quieta luego de acabar con el pequeño monstruo. « ¿Que te ha pasado? » preguntó tímidamente Dawner, pero eso fue suficiente para que Dakotania reaccionara y volviera a causar destrozos. Arboles y rocas volaban y hacia retroceder mas a la gente. Dakotania solo sentía furia y rabia y su mente solo estaba dirigido hacia la destrucción. Todo eso se detuvo en cuanto divisó a Zamz, de pie, incrédulo ante la escena. Su cuerpo estaba aun rojo del tomate y este no podía creer lo que veía.
-Z…Z… AM…Z – gritó Dakotania.
-¿Aun puedes hablar? – dijo Zamz – Si que has crecido, creo que ese Hachetof no es mal cocinero, después de todo.
La bestia se acercó a Zamz mientras los demás permanecían en alerta. Luego, el cuerpo de la princesa volvió a sufrir cambios hasta volver a la normalidad.
-Princesa ¿que te ha pasado?
-No lo se, Dawner, creí que Zamz había muerto y después… no recuerdo bien. Solo sentía amargura y deseos de destruir todo. 
-Ese caramelo del que me hablabas – preguntó Zamz – Debe ser eso. ¿No sabes quien te lo dio?
-Ya te lo dije Zamz, creí que eras tú el que me lo dio. Pero si no lo hiciste ¿quien?
-Mcleantosh, no hay mas culpable que él. – dijo Dawner – Ha sido una provocación. La ardilla monstruosa sirvió para desafiarnos. De seguro nos está esperando en la isla. Vamos, es hora de prepararnos.
Y se dirigieron hacia la aldea de los gnomos, donde aguardaban la condesa junto con los demás señores y soldados. Mikez también estaba con ellos
.
-Dawner, perdóname por no estar con ustedes, es que no sabia si ayudar o quedarme a proteger a la gente…
-Tranquilízate, amigo, te estás adaptando a tu nuevo status. Ahora sígueme, es hora de repartir las armas.
Fueron al obelisco y los manantiales, donde Dawner llamo a los caballeros que conoció en la travesía, mientras Mikez escuchaba la habladuría que Staicin le decía. Los señores y soldados además de los gnomos rodeaban a Dawner. Esta puso el envoltorio y lo desató: Allí estaban las cuatro espadas mágicas.
-Estas espadas al juntarse dan forma a la Gran Espada Dramadolgia, que es la única arma que puede acabar con el Gran Koko. Estos trapos que la envolvían estaban protegidos por magia, de manera que no fuera detectado por los hombres del monstruo. La sabiduría de la magia me dijo que tenía que dárselas a las personas adecuadas: Un corazón noble, un espíritu decisivo, una fuerza voluntaria y un valiente idealismo.
Frente a ella estaban Erinis, Zamz, Dakotania, Brickonor, Jol, Bis, Lightiningzor y su escudero Cameront. Dawner colocó las espadas al frente y estas brillaron.
-Cada espada me dirá quien la debe portar – dijo, y tomando la de fuego – Una fuerza voluntaria.
Y lanzó la espada a las manos de Brickonor.
-¿Que significa esto, maga? – protestó Jol – ¡Este cobarde huirá del campo a la primera oportunidad!
-¡Ya callate, mujer! – rio Brickonor – Esta vez soy yo quien te ha dejado atrás. Ja.
-¿Sabes, Sir Jol? – le decía Sir Lightiningzor – No deberías dejar que te insulte. Está bien que haya rivalidad entre ustedes, pero no es razón para que te llame mujer.
Jol lo observó ofendida.
-¿De que hablas, caballero? – reía Brickonor – Jol es mujer.
El caballero moro se retiró en silencio para colocarse lejos de Jol.
Dawner pidió a Jol que se calmara. Tomó entonces la espada de tierra.
-Un valiente idealismo. – y la espada de tierra fue recibida por Lightiningzor.
-¡Mi señor, usted ha sido bendecido!
-Asi es, mi escudero, porque soy Sir Lightiningzor.
-No solo eso. – dijo Dawner – También porque tú iniciaste voluntariamente tu ejercicio de caballero andante por los ideales de justicia.
-No, mi señora maga, el lo hace para obtener gloria y fama.
Y Cameront recibió un nuevo golpe de su señor.
Dawner tomó la espada de agua.
-Un corazón noble.
Y arrojó la espada cuya dirección iba hacia Zamz, quien orgulloso de si mismo, alzó la mano para recibirla, pero su sorpresa fue grande cuando vio que la espada no estaba dirigida a él, sino a la que estaba unos milímetros detrás de él.
-¿En serio? – preguntó Zamz.
-Estoy de acuerdo contigo, y eso ya es bastante para mi – agregó Erinis.
-Esto debe ser una maldita broma – volvió a protestar Jol.
-¿Estás segura de esto Dawner?
-Te lo dije, Zamz, es la magia la que me lo dice.
-¡Pues deberías seguir tu sentido común, asumiendo que tienes uno! – gritó Jol.
-Jol ¿me estás insultando? – habló Dakotania – ¿Has olvidado a quien te diriges?
-Si… lo siento, alteza – murmuro Jol – solo que no debería usted llevar la espada, considerando lo que le ha pasado hace unas horas…
-Descuida, Jol, – intervino Dawner – estoy segura que el poder de la espada la protegerá.
-¿De verdad? – la princesa comenzó a alegrarse – Entonces ¿de verdad he sido elegida? Dawner, dime porque… no es que no me gusta, porque si me gusta, solo que…
-Dakotania, habrás sido arrogante y malcriada antes, pero nunca tuviste inclinación a la maldad. Y durante la travesía, te has adaptado a las situaciones paulatinamente, manteniendo en alto tu buen corazón, además de aprender a usar la espada, gracias a Zamz. Por eso la espada te ha elegido.
-Gracias, amiga – los ojos de la princesa se habían humedecido – y también gracias a ti – agregó este último a Zamz, dándole un rápido beso en los labios, lo que hizo que a este se le fuera el mal humor y se quedara con una sonrisa congelada, mientras Erinis hacia mueca de asco. Los demás asistentes aplaudieron y lanzaban hurras a la princesa.
-Bien ahora solo falta la espada del viento, que será llevada por un espíritu decisivo.
Pero Dawner notó que la espada ya había sido tomada por Jol.
-¡Sir Jol!
-No discutas maga, es obvio que yo también soy de las elegidas. Mi persistencia ha permitido salvar muchas vidas en esta guerra, así que no tienes nada que dudar.
-Oh, bien, tienes razón, supongo – respondió Dawner.
Se dirigió entonces donde Mikez, quien estaba rodeado de las mujeres refugiadas y lo llevó al centro donde los presentó a todos y les contó todos los pormenores relacionados a él. Les mostró el Khar-ma y dijo que ahora estaban listos para hacerle frente al Gran Koko. Mikez agregó que si bien esta comenzando a aprender a usar sus recientes poderes, haría todo lo que pudiera para ayudarles con la cruzada.
Y así terminó la ceremonia, durante el resto del día y toda la noche comenzaron a preparar armas y armaduras mientras los gnomos preparaban todo el malva que pudieran necesitar.
Al amanecer, ya habían avanzado mucho. Se sentaron todos a desayunar para partir hacia Wawanakwantida.
Bis se acercó a Dawner y a los demás y los hizo venir hacia las tiendas donde se habian juntado todos los herreros.
-¿Que ocurre Bis? – preguntó Dawner.
-¿Tienes unas palabras para nosotros? – agregó Erinis, riéndose a continuación, pero al ver que nadie entendió su chiste, calló.
Bis hizo señas de que esperaran, entró en una tienda y salio seguido de varios gnomos portando unas preciosas armaduras.
-Bis ¿hiciste esto, viejo?
El moro hizo un gesto afirmativo a Zamz y luego destinó cada armadura. Sir Brickonor y Jol se probaron de inmediato mientras Sir Loghtiningzor le agradecía al moro por el regalo mientras le aseguraba que será nombrado cuando escriban las crónicas de sus hazañas. Cameront se sorprendió también cuando vio que le había confeccionado un traje para él.
-¡Es rojo! – decía – es hermoso que me pondría a llorar, pero le prometí a mi madre que nunca volvería ser débil… y puede que sea mejor que la burbuja. 
Lighthiningzor agradeció nuevamente a Bis por pensar también en su escudero.
A Zamz también le dio unos accesorios para protegerse así como una espada y escudo propios. Y a los tres magos les mostró unas corazas para protegerse los pechos y que disimulaban bien dentro de sus ropas. Finalmente, les mostró la armadura que se confeccionó para el mismo, portando cuchillos, un arco, flechas, lanzas y una espada con su escudo.
Los presentes le estrecharon la mano a Bis con grandes muestras de respecto y admiración. Y le agradecieron todo lo que hizo desde que lo conocieron. El moro sonrió. 
Los señores como Gerezyn, su hermano y la condesa Allisonia se encargaban de juntar provisiones y medicinas. No todos colaboraban. Courtneysand Garcéz continuaba actuando como una gran soberana y más aún luego de haber conseguido un lacayo personal, llamado Tomz, a quien le daba ordenes todo el tiempo. Erinis aprovechó para reunirse con su amiga Kel-Sey y mostrarle unos trucos que había aprendido de su maestra.
Minutos después. Staicin salió de una carpa donde había entrado con la princesa.
-¡Ya esta! ¡La princesa se puso la armadura y está lista para salir! Van a sorprenderse, luce como mi bisa tatara tatara tia segunda cuando se disfrazo para un carnaval.
Y, como en los lejanos días como princesa del palacio, Dakotania salió de la tienda portando la armadura blanca que le dio Bis, y todos se admiraron de lo bella que lucia. La cota de malla relucía brillantemente, en especial la parte que cubría su cabeza.
-Wow, princesa – dijo Zamz – ¡De verás luces increíblemente bonita, digo, mas de lo que eres!
-Así es, amiga mía – agregó Dawner – tienes un aire a la gran reina Lindsayna. 
-¡Oh, mi señora! – intervino Courtneysand Garcéz – Con gusto seré su institutriz. 
-Gracias, amigos, me alegra oír que les gusta mi armadura. Solo por eso, vale la pena el haberme rasurado la cabeza.
-¿Estas calva? – Erinis y Kel-Sey trataban de no reírse.
-Dakotania ¿en serio te rapaste? – preguntó Dawner.
-Claro, para poder ponerme la cota de malla, es lo que todos hacen… ¿porque todos se rapan para ponérselo, verdad?… ¿verdad?
Zamz disimulaba, Dawner sacudía la cabeza sonriendo y Staicin observaba estupefacta la escena. Brickonor, Jol y Lightiningzor si estallaban en grandes carcajadas.
-¡Dawner, busca en tus libros un hechizo para que me crezca el pelo! – gritó la princesa y se refugió en la carpa, seguida por Staicin.
***
Las trompetas sonaron y el Nuevo Ejercito de Salvación, bautizada por idea de Staicin, abandonó el bosque con destino al palacio del Rey Miltonz.
Varios días duró la marcha y no recibieron ataque alguno. Sin embargo, por el camino pudieron ver el estado calamitoso que había dejado la guerra. Bosques quemados, pueblos destruidos, campos de cultivos desérticos. A cada paso aparecían varios soldados sobrevivientes quienes se unían al ejercito para continuar peleando. De esa forma, el numero de soldados creció más. También hallaban civiles y campesinos quienes mostraban su alegría y esperanza de triunfo. Erinis llegó a la villa donde creció y de los informes de algunos sobrevivientes, supo que la mujer del hospicio que la maltrataba había muerto ya. Esa noticia la impactó, pero afortunadamente los niños que fueron sus compañeros aún estaban vivos y logró verlos en sus escondites. Estos no la reconocieron. Dawner comprendía entonces por qué Mcleantosh no planeaba otro contraataque. Era para que ellos avanzaran y vean todas las tierras destruidas, un mensaje perverso donde el enemigo le mostraba lo que era capaz de hacer y que no tenían oportunidad de vencer. Los sobrevivientes que encontraban contaban entonces que en los cielos había aparecido una pequeña isla flotante, oscura y peligrosa, que sobrevolaba hacia una dirección especifica. Dawner y Mikez, por la descripción, reconocieron la isla siniestra creada por el fallecido Potenzal y que ahora transportaba a su malvado ogro hacia la isla. Dawner maldijo al Gran Koko.
-¿Donde está Bis, Dawner?
-Partió con el dragón, Mikez, para reunir a los dragones blancos que queden con vida, eso espero.
Brickonor avanzaba con orgullo sobre su caballo, al lado de Lightiningzor. Hubiera deseado continuar burlándose de Sir Jol, pero no podía. De los soldados que se unieron en el camino, habían algunos con armadura amarilla que pronto congeniaron con ella y avanzaban aparte haciendo un grupo. No convenía, entonces, fastidiarla, no deseaba una pelea interna en momentos tan cruciales como este. Preguntó entonces a su compañero dónde estaba su escudero. Lightiningzor le contestó que Cameront acompañaba a Bis sobre el dragón. El caballero lo permitió, pues el ya tenia varios soldados aquí que servirán sus ordenes. De reojo observó a Hachetof IV, montado en su corcel y con el perrito Spookiz en sus brazos. Acordó estar muy separado de él en la lucha, pues de seguro el moro enorme lo iba a tratar como a un escudero… como él lo hace con Cameront… Dejo aquellas meditaciones y mantuvo el semblante mas alto mientras galopaba.
Llegaron a lo que era el bosque Gwender. Ningún arbol, ninguna criatura que la habitaba. El lago central estaba seco y el suelo lleno de cenizas. Dawner no pudo evitar romper en llanto al ver la destrucción del bosque al que llevaba el nombre de su mentora. Por otro lado, descubrieron en el piso las huellas de dos gigantescas ruedas. Las huellas seguían conforme avanzaban. Sin aun saber de que se trataba, consiguieron olvidarse de su presencia en el suelo.
Dakotania y Zamz avanzaban juntos y tomados de la mano a bordo de una carreta conducida por Erinis y Kel-Sey, quienes charlaban como si hubieran sido amigas toda la vida. La princesa le pedía a Zamz que le prometiera reunirse con ella después de la batalla, a lo que Zamz le prometió. Pero por dentro, el chico estaba dividido. Un lado estaba feliz de estar con ella, pero el otro lado lo aterraba, debido al monstruo en que se convirtió. ¿Volverá a convertirse? Rezaba de que no.
Mikez, en tanto, pensaba en Zuoey, aun no sabia donde estaba y si estaba viva. Dawner le dijo entonces que usara su poder para sentir su presencia. Mikez cerró los ojos y se concentró. Los abrió repentinamente.
-Se encuentra bien, pero no se donde está. Debo concentrarme más.
Cerró los ojos y luego los abrió. Miro a Dawner.
-¿La encontraste?
-Olvídalo, joven maga – respondió Mikez con otra voz – el muchacho necesita practicar mas, pero al menos ya sabe como disparar, y eso es bastante. Ah, como yo cuando tenia su edad.
-¿Chesteroux? – Dawner estaba sorprendida y preocupada.
-¡Juventud, juventud! ¡Que bello es ser joven y enamorado!
Y finalmente, al mediodía, divisaron el mar mediterráneo y la isla.
-¡Aquí quedará escrito! – sentenció Lightiningzor.
Continuará…

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¡Las cuatro espadas han reclamado a sus dueños! Creo que más o menos intuíamos quienes serían los elegidos. Sólo espero que los otros personajes continúen desempeñando un importante rol también.

Hachetof ha regresado cuatro generaciones después, con su fiel perrito Spookiz, jajajaja xD

Y tal como habíamos previsto, finalmente Dakotania selló su destino al transformarse en el Zoide u.u Aún así estoy muy agradecido de que la transformación -de momento- no haya sido irreversible. Pero, ¿era necesario dejarla calva? xD Se que todo de una forma u otra encaja con la historia original, así que Staicin, yo que vos tendría cuidado xD

¿Destruyeron el Bosque Gwender? Malnacidos. 

Sólo añadiré esto: Sin decir una palabra, Bis rockea este fic. Y tratándose de una obra del gran maestro Arturo Hernández, es mucho decir.

¡Nos vemos la próxima! 

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Eu, estoy teniendo dificultades para conectarme, pero espero estar acá la próxima semana para traerles el nuevo episodio de esta fantástica aventura.

Los quiero a todos.

Luck Lupin

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2 Respuestas a “RotiBlog Fics: Dramadolgia, la Última Batalla – Cap. 11: ¡Feliz cumpleaños, Luck!

  1. Este capitulo es muy intenso… ME GUSTA!!!
    Jaja Dakotania quedó calvsa y se transforma en Zoidén (eso me recordó al increíble Hulk),menos mal que su transformación desaparece cuando ella quiere.Y Luck tu comentario sobre que Staicin tenga cuidado,es muy razonable.Puede ser que ella también quede calva XD

  2. Bueno, no mucho que decir solo felíz cumpleaños y que como siempre no leí el fic de Arturo, creo que dejo de interesarme despues de la primera entrega. Pero bueno, voy a dejarte review en tu fic de L.I.M.B.O.

Y vos... ¿Qué tenés para decir?

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