RotiBlog Fics: Dramadolgia, la Última Batalla – Cap. 10

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eu, chicos y chicas

¿Adivinen quién volvió de sus vacaciones?

¿No les había dicho que me iba?

Cómo sea, I’m back. Ya hice todo lo que tenía que hacer, así que estoy preparado para entregarles puntualmente nuestra serie post-dramática favorita: ¡Dramadolgia!

Pero antes… Quiero hacer spam de un nuevo proyecto llamado “Visto por Nandiluin”:


¡Dejenlo cargando, lean el epi y luego vuelvan a subir para ver el video!

Si quieren, claro.

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DRAMADOLGIA: LA ÚLTIMA BATALLA (Capítulo 10)

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Venganza, el dragón blanco, avanzaba rápido por los cielos. A bordo iban las magas y Zuoey, quien al saber que iban a buscar a Mikez, se negó rotundamente a quedarse a esperar, por lo que Dawner no tuvo remedio que dejar que fuera con ellas. Estaban a mitad del camino al convento cuando Dawner sintió una conmoción en su cuerpo.
-¿Que te ocurre?
-Cierra tus ojos y deja que tu cuerpo te hable, querida aprendiz, tu también lo estás sintiendo.
Erinis había sentido algunos nervios en su cuerpo y al principio creía que era el frío. Luego de escuchar a Dawner, hizo lo que ella le dijo. Se concentró y dio con la respuesta a su duda.
-¿Que sientes, Erinis?
-El alma de Mikez… si, Dawner, lo puedo sentir… pero está… ¡Por esa dirección! – Señaló el lado izquierdo.
-¡Bien hecho, mi pequeña amiga! – Dawner la abrazaba – Así es, Mikez está en esa dirección. Hacia ese punto, Bis.
El moro volteó a la izquierda y avanzó a igual velocidad. Unos minutos después, se les presentó ante ellos una formación rocosa en medio del campo. El dragón bajo a unos metros cerca.
Dawner, Erinis y Zuoey avanzaron hacia las rocas donde percibieron el humo de una fogata. Junto a ella estaba un enorme carruaje, lo cual les era muy familiar.
-Annia-Marian – dijo Erinis.
-¿Mikez… esta aquí? – Preguntó Zuoey, algo nerviosa.
-Mis instintos mágicos nos trajeron aquí, así que… debe estarlo – respondió Dawner, con algo de desconfianza.
Encontraron a las mujeres fuera del carruaje agrupadas en el suelo. Al ver a las viajeras, se acercaron con signos de preocupación.
-Tienen que ayudarnos – les decían – Nuestra jefa ha actuado muy extraño en estos días, ya no recorremos campamentos, solo viajamos por campos desolados buscando a alguien.
-¿A quienes buscan? – Pregunto Dawner.
-No lo sabemos, Annia-Marian ya no nos habla mucho. Ahora ha recogido a alguien del camino y esta encerrado con él, no sabemos que está pasando. Nuestra jefa es otra persona, parece una demente y ahora estamos muertas de miedo.
Zuoey ya no escuchaba a las mujeres, solo miraba la puerta del carruaje que estaba cerrada, donde Mikez estaría allí… con esa mujer.
-Zuoey ¿que haces?
Zuoey no escuchó a Erinis. Llegó al carruaje y abrió la puerta, que no estaba asegurada. Las mujeres, por miedo, no se habían acercado a comprobar.
Allí estaba Mikez, medio desnudo y rodeado entre los brazos de Annia-Marian, que estaba vestida solo con una bata. En su cuello colgaba un diamante brillante.
-¿Justo ahora que estábamos calentando? – dijo la mujer – ¡Lárgate! ¡Dije claramente que no nos interrumpieran! ¡Si vuelves a entrar, ten por segura que amputare tu mano! ¡Ahora fuera!
Zuoey, en su estupefacción, observó a Mikez, que estaba semi inconsciente, pero con el rostro lleno de besos. Volteó y cerró fuerte la puerta.
Dawner y su aprendiz se estaban acercando cuando la vieron venir hacia ellas. Le preguntaron, pero ella no respondió y siguió caminando. Erinis corrió a seguirla.
-Mira, creo que has visto lo que creo que has visto… y solo te puedo decir… ¿que hay mas peces en el lago? ¿Un clavo saca otro clavo? ¿Quieres que invoque fuego para que los dos ardan hasta ser cenizas? ¡Ya se! Voy a crearte un paladín que te ame solo a ti.
Dawner se le acercó y le dijo que dejara de decir tonterías, luego intentó consolar a Zuoey.
-Zuoey, por favor, no hagas algo que lamentes.
Zuoey dejó de caminar.
-No tengo opción.
Y siguió resueltamente su camino hacia el dragón.
-Por favor, Zuoey, por un hombre no debes arruinar tu vida. Tu eres la chica mas optimista y alegre que he conocido y estoy feliz de que seas mi amiga.
 
Zuoey se subió al dragón, pero se fue a la parte trasera de la base de madera y sacó un enorme mazo.
-¿Y ese mazo? – Preguntó Erinis a su maestra.
-Bis me dijo que se le propina a los dragones cuando se portan mal.
Venganza se mostró inquieto en cuanto vio el mazo. Zuoey bajó y camino ahora hacia el carruaje.
-Zuoey… – ahora Dawner estaba nerviosa.
-¡No voy a dejar que esa *censurado* corrompa a ese noble joven! ¡No mientras este aquí!
-Dawner – le pregunto Erinis – ¿Decir « censurado » entre asteriscos es un insulto?
Dawner no respondió a su pupila y corrió hacia Zuoey, quien había dejado de caminar y comenzó a correr. Nunca la había visto tan furiosa. Las mujeres, al verla, se alejaron mas
.
Zuoey abrió la puerta de una patada.
-Voy a contar hasta tres para que te alejes de él o de lo contrario…
BRAAAMM, se ojo un horrible trueno. Zuoey salia disparada del carruaje hacia donde estaba Dawner. Está estaba incrédula a lo que vio.
Annia-Marian salio del carruaje, con un aura de energía rodeando su cuerpo.
-Mikez es mio… y de mi amo, Scottinus. Y no voy a permitir que le pongan tus sucias manos sobre él.
Dawner observó que la energía venia del diamante que portaba en el cuello.
-Erinis, ponte a mi lado, tenemos que arrancarle ese diamante que la está poseyendo.
Las magas invocaron fuego y dispararon hacia Annia, pero esta respondió el ataque y con una energía blanca proveniente del diamante, acabó con el disparo. Las magas se separaron. Dawner lanzo una ráfaga de hielo puntiagudo hacia el diamante, pero igual fue evitado. Annia-Marian disparó varios rayos de energía hacía todos lados. Erinis se preguntaba como ella podía ser tan rápida… hasta que notó el diamante. Ambas magas corrían de un lado a otro disparando pero era inútil. Annia.Marian recibía los ataques sin daño alguno y disparaba mas rayos… hasta que sintió un fuerte golpe en la cabeza. Zuoey había aprovechado para avanzar por la espalda sin hacer ruido y con el mazo hizo que cesaran los ataques. Dawner corrió rápidamente y le quitó el diamante.
 
-¿Te encuentras bien, Annia-Marian? – le preguntó.
La mujer sonrió a Dawner y repentinamente le dio un fuerte golpe en la cara que la envió al suelo, haciendo que soltara el diamante. Annia la recogió.
-Idiotas, ese diamante me pertenece y ahora yo seré la nueva maga de Dramadolgia.
Las mujeres se percataron que no estaba poseída. Concluyeron que había sido seducida y corrompida por el enemigo y ella voluntariamente se había pasado al lado de ellos.
-¡Realmente eres censurable, bruja! – gritó Erinis.
Annia-Marian alzó los brazos y del diamante surgió ahora un fuerte viento que dio forma a un remolino. Dawner, Zuoey y Erinis fueron arrastradas y estaban dentro del torbellino cuya velocidad impedía a las magas a concentrarse.
Annia-Marian reía cuando vio del cielo que un dragón blanco se acercaba. Este escupió fuego e hizo que perdiera la concentración. Zuoey y las chicas cayeron al suelo. Annia disparó hacia Venganza, pero este logró esquivarlo y sobrevolaba mientras lanzaba fuego. La bruja recibía los disparos protegiéndose y disparando a la vez. En ese momento Mikez había salido del carruaje y se acercaba a Annia-Marian.
-Oye, no se que me has hecho, pero estás lastimando a mis amigas.
-¡Callate, flacucho!
Y diciendo eso, lanzo una ráfaga de hielo hacia Mikez, dejándolo congelado.
Dawner y Erinis recuperaron el conocimiento y juntas respondieron con hielo a su adversaria. Esta redobló sus ataques hacia las magas y al dragón. Una fuerte tempestad ártica se estaba viviendo. La energía de Annia-Marian era fuerte y no se le podía detener. La mujer reía mientras decía que era la mas poderosa del reino y que todos le tendrían que rendir pleitesía cuando sintió un horrible dolor en el pecho. Vio algo grande y fluido que se había hundido en su pecho y que no pudo verla venir.
Era la espada de agua. Bis se la había arrojado demostrando gran fuerza y puntería. Debido a que la espada mágica estaba relacionada con el hielo, pudo confundirse con las ráfagas de Annia-Marian y por eso esta no pudo percibirla. La espada entonces comenzó a manifestarse, de su hoja comenzó a salir hielo que cubría el cuerpo de Annia.Marian. El hielo avanzó hasta cubrirla de pies a cabeza. Oyeron un grito sordo y el cuerpo congelado se deshizo en mil pedazos.
El estruendo de la explosión sumado a los ataques anteriores de ambos lados hicieron que los muros y las rocas se agrietaran. Con la ultima explosión, las rocas se vinieron abajo. Las magas tomaron el cuerpo congelado de Mikez y corrieron a un lado mientras Zuoey y las mujeres corrieron en sentido contrario. Las rocas aplastaron el carruaje. Los caballos, afortunadamente, corrieron a salvarse con Zuoey.
Cuando todo volvió a la tranquilidad, Mikez ya había sido descongelado.
-No recuerdo muy bien – contaba a Dawner – entre al carruaje donde me invitarían a cenar… luego esa mujer me hizo beber vino y creo que tenia algo… luego parece que me hablaba de cosas como que si me gustaría gobernar el reino y cosas así… y después ya estaba siendo besado por ella. Creo que estaba hipnotizado todo el tiempo. En realidad siempre me siento así todo el tiempo.
-Fuiste hechizado, amigo Mikez, eso es todo – dijo Dawner.
-Dawner – dijo Erinis muy nerviosa – esa cosa que sientes en el estomago… ya sabes, los instintos… lo sentí de nuevo. Me concentre un momento y… escuche gritos, destrucción… venían de por allá.
Y señaló un punto en el horizonte.
-¡El convento! – grito Mikez – rápido, Dawner, tenemos que ir pronto. Creo que algo les ha pasado.
En ese instante oyeron que los llamaban. Reconocieron la voz de Zuoey. Descubrieron que estaban separados por un muro de roca, consecuencia del derrumbe. Se alegraron saber que estaban vivas. Dawner no tardó en contarle a Zuoey la situación de Mikez.
-Sabia que todo era un hechizo. Estoy feliz de que estés libre, noble y gallardo Mikez.
-Oh, bueno, bella dama, modestia parte… tienes razón en nombrarme así.
-No te preocupes, Zuoey, buscaremos la forma de atravesar los muros.
-No, Dawner, si es cierto los instintos de Erinis, tienes que ir al convento cuanto antes. Nosotras te esperaremos aquí.
Dawner hizo una pausa y luego aceptó la propuesta de Zuoey. Regresaron al dragón prometiendo que volverían. Venganza, a las ordenes de Bis, alzo las alas y se elevóen los aires.
Zuoey se dirigió a las mujeres para hablarles, pero vio que todas la miraban con odio.
-¡Tu tienes la culpa!
-Tu la obligaste a que usara esos poderes.
-Estábamos bien cuando solo daba ordenes y se comportaba extraño, teníamos nuestro carruaje, nuestros vestidos y comida.
-Ya no tenemos nada. ¡Nuestra ama murió y ahora no somos mas que mujeres desamparadas!
-Ya no tendremos mas lujos, mas viajes. Seremos simples mujerzuelas en las plazas de mala muerte.
Y las lamentaciones se multiplicaron más y más hasta que el llanto de cada uno hizo imposible entender las palabras que seguían brotando en sus bocas. Todas las mujeres, que no pasaban de una docena, cayeron al suelo presas del llanto. Zuoey no evitó sentirse culpable y comenzó a sollozar también.
-¡Silencio! ¡Les ordeno que se callen!
Zuoey alzó la cabeza para ver a la que había hablado y vio a una mujer con trajes de guerrera y armada con lanzas. La reconoció: Una guerrera amazónica. Tras ella aparecieron varias igual de armadas.
-Dejen de llorar y lamentarse como niñas – continuaba diciendo la líder – Tienen una oportunidad para dar sus fuerzas en esta guerra. ¡Andando!
 
Y la mujer alzó la lanza en señal de dar una orden. Las mujeres y Zuoey dejaron de llorar y como niñas dóciles, siguieron al grupo de guerreras.
***
A la orden del amo, todos los acólitos se reunieron delante Chris Mcleantosh.
-Necesito informes. ¿Que hay del ejercito?
-Ya están reunidos en la orilla del mar central, señor.
-¿Y el arma?
-Está en camino, señor.
-Que los soldados no ataquen hasta que hallamos llegado.
Chris Mcleantosh había tratado de comunicarse con el mago Potenzal, sin éxito, razón por la que no estaba al tanto del movimiento de sus fuerzas. Uno de los encapuchados le informó que los hombres de Miltonz se estaban reuniendo en el Bosque de Liberación, donde se estaban armando para una futura batalla.
-La estoy esperando. Llegarán hasta Wawanakwantida donde serán exterminados. Pero aun así les enviaré un adelanto de su futura derrota.
Pero luego calló, recordó las espadas. ¿Siguen perdidas? ¿O ya estarían en poder del enemigo, por lo que ya estarían preparándose para combatir? Decidió estar secretamente en alerta.
-Es inútil esperar, tomen sus posiciones, haremos la gran invocación.
***
Solo quedaron escombros. Mikez había caído de rodillas, invadido por el dolor. Erinis también lloraba y Dawner estaba orando en voz baja por las almas de los monjes. No había quedado ningún sobreviviente. El convento había terminado por recibir todo el malvado poder de Scottinus.
-Scottinus – dijo Dawner finalmente – Annia-Marian lo nombró. Me lo dice mi alma. El mismo miserable hijo de perra que conocimos en el bosque y en el palacio de Muscokán. ¡No escaparas de esto! ¡Voy a vengar yo misma a estos nobles señores!
-Hazlo, amiga, tu tienes todo el poder para lograrlo.
-No, amigo Mikez, recuerda lo que te dije en el camino.
-No, Dawner, no puedo ser un… séptimo descendiente o algo así. Yo no soy mago, solo era un huérfano que fue criado por los monjes. ¿Como podría ser alguien como tú?
Fuero interrumpidos por Erinis quien se había alejado un poco y ahora regresaba corriendo. Vengan, vengan, les dijo. La siguieron hasta a un grueso árbol quemado. En una de las ramas estaba colgado un cadáver. En el cuerpo habían muchas marcas de cuchillazos. Dawner vio el rostro… no puede ser, imposible.
-¿Que te pasa, Dawner? ¿Conoces a ese anciano?
-¡Es Potenzal! ¡El mago del palacio quien fue el maestro del mio! Todos pensábamos que había muerto. ¿Todo este tiempo estuvo vivo? 
-¿Me podrían poner al día? – pregunto Mikez
-Necesito respuestas y también a ti, Mikez. Escúchame, eres un séptimo hijo y aquel que nace siendo el séptimo de seis hermanos varones consecutivos recibe un don. Tú los has recibido y nos los dijiste. Dijiste que a veces actúas como otra persona, también dijiste que soñabas cosas como si fueran reales. ¡Son tus poderes! Solo que aún no los conoces bien. Pero tu amiga está aquí contigo y te los haré manifestar.
Guardó una pausa.
-Arrodíllate conmigo. Erinis, mi pequeña y adorada aprendiz, tu también.
Los dos la obedecieron. Se sentaron de tal forma que formaron un triangulo. Se tomaron de la mano. Dawner pronuncio los conjuros y finalmente dijo ¡DODEZ- KADÉM!
***
Dias atrás, Dawner se había concentrado en estudiar aquel hechizo consistente en explorar las mentes de otros magos. Practicó con Erinis y eso le sirvió para aprender la técnica. Ahora tuvo una oportunidad con Mikez para navegar en aquella extraña mente de este.
-¿Que lugar es este? – Preguntó Erinis, al darse cuenta que estaba en otro lugar.
Una pradera con arboles frondosos, un cielo brillante y con una gran armonía.
-¿Es así como eres por dentro, amigo Mikez? Me siento feliz de saber que hay personas de alma pura en Dramadolgia.
-Bueno, Dawner, a este lugar voy en la mayoría de mis sueños. Pero hay otros lugares donde voy estando despierto y sin moverme. Pienso un poco sobre algo que leo o me cuenta la gente… y de pronto sueño estar allá.
Los tres se pusieron de pie y anduvieron unos pasos.
-Me temo que no son sueños, Mikez – dijo Dawner – Me parecen que son parte de tus poderes.
-Sería fácil averiguarlo – intervino Erinis – Mikez, ¿por que no piensas en algo que has leído?
-Pues veamos… antes de partir del convento estuve leyendo una carta que me envió un amigo hace dos semanas… era sobre esta guerra…
Recordó, pero no ocurrió nada. Dawner le pidió si pudiera concentrarse en sus recuerdos. Mikez lo hizo y de pronto… el prado donde estaban desapareció y dio paso a una colina menos bello y armónico.
-¿Donde estamos? – le preguntó Dawner
-Es donde vive mi amigo, Manitobaz Smithzin, el vive no muy lejos del mar.
-Vivía, mi viejo amigo.
Se volvieron los tres cuando escucharon esas desconocidas palabras y vieron a un joven alto, gallardo y con un sombrero. Se sorprendieron.
-Les saludo, bellas damas, soy Manitobaz Smitihzin y solía ser guía en estas tierras, hasta que fui asesinado.
-No puede ser – dijo Mikez – Esto debe ser un error… tu no puedes estar muerto.
-Lo estoy, gran M, ¿como crees que estoy aquí hablándote mientras tu estás en trance? La respuesta triste es que soy un fantasma, que ha deambulado estas tierras hasta encontrarte.
-Lo lamento, lo lamento mucho, amigo mio – decia Mikez mientras le estrechaba ambas manos – esta maldita guerra tiene que parar.
 -¿Como moriste, desdichada alma en pena? – pregunto Dawner.
-Hace tres días, los soldados malvados del Gran Koko se aparecieron en mi villa de hombres buenos y trabajadores, mi bella amiga maga. Yo limpiaba mi sombrero cuando nos atacaron y nos mataron a todos. Fui atravesado por muchas flechas que dieron punto final a mi vida, que si bien fue corta, fue fructífera y aventurera. Observen.
Se les apareció ante ellos la imagen de un enorme trozo de tierra en el aire.
-Solía ser una isla oculta ante nuestros ojos, pero ahora, con el poder del mal, se ha levantado y está avanzando hasta el palacio de nuestro querido Rey Miltonz – la imagen desapareció y en su lugar vieron, en la torre mas alta de un fuerte, a un hombre observando las tierras de abajo – Aquel es el Gran Koko, que ha tomado la forma de su alter ego, Chris-Mcleantosh, él ahora está seguro que esta vez podrá apoderarse de Dramadolgia.
-Es terrible.
-Tú lo has dicho, pequeña niña, pero ahora hay otra persona que desea hablar con ustedes. Mikez, recuerda ahora, leíste un libro histórico sobre cierta escuela que había fracasado… donde trabajó el cadáver que viste en el árbol.
-Potenzal-Mikez recordó y entonces el escenario cambió, estaban ahora en una villa, frente a un castillo.
-¿Manitobaz? ¿Donde está mi amigo?
-El aun esta contigo Mikez, al igual que yo.
Vieron ahora a una mujer con un traje muy ajustado a su cuerpo. Una saltimbanquis.
-Yo… creo conocerte.
-¡Claro que me conoces! ¡Vivo en ti! Mi nombre es Stevlania y yo te hacia danzar y saltar en momentos de alegría, sobre todo cuando piensas en aquella dama que te ha capturado el corazon. 
-¿En serio? –Se asombró Mikez – ¡Eso explica porque me sentía otra persona! ¡Tu me poseías!
-No, amigo, eso suena rudo, pero si, es cierto, te poseía, pero no todo el tiempo. Y eso hará también tu amigo Manitovaz.
-¿Lo ves, Mikez? – dijo Dawner – Son parte de tus poderes como el séptimo hijo. Y dime, Stevlania, ¿quien eras y donde estamos?
-Yo solía ser la mejor danzante en este palacio para entretener a los alumnos. Este palacio fue la que construyó el mago real de entonces, Potenzal, es mas, ahí vienen.
Vieron un grupo de jóvenes con ropas de magos entrando al castillo.
-Lo recuerdo – dijo Dawner – mi maestro me lo contaba cuando estaba sobrio…
 
***
El mago Potenzal pidio una audiencia privada con el Rey Miltonz y su esposa, la reina. Les comunicó sobre su deseo de fundar una escuela para entrenar y formar nuevos magos para una mejor protección del reino. Los monarcas le dieron la licencia y Potenzal se mudo a aquel palacio de enseñanza en cuanto este estuvo culminado. Dejó a su aprendiz, Tirsus, a que se encargara del palacio mientras el dedicaría sus días como maestro.
Y así fue, durante varios meses, aquel palacio albergó a muchos jóvenes deseosos de tener conocimientos mágicos. Y el mago Potenzal fue un maestro muy estimado por el alumnado. Por contraste, el mago Tirsus, sin muchas responsabilidades que tener en Wawanakwantida, comenzó a beber hasta volverse en un alcohólico.
Sin embargo, alumnos astutos notaron que Potenzal, luego de las primeras semanas, había cambiado de política de enseñanza. Hablaba de formar un frente para dirigir los destinos del reino. Comenzaba a hablar mal de Miltonz y de los anteriores reyes. Los calificaba de débiles, arrogantes y corruptos. No tenían la suficiente vara y carácter para gobernar y que él, Potenzal, había nacido en su alma el deber de cambiar la situación. Decía que él y los magos recién formados si tenían la sabiduría y capacidad de ser los gobernantes de Dramadolgia y por lo tanto, habría que actuar.
***
-De esa forma, Potenzal preparaba el camino para el Gran Koko – decía Stevlania – El descendía de una casta dedicada a ese monstruo. La escuela era para formar un ejercito de hechiceros para acabar con el rey y así aguardar el regreso del Koko. Algunos estuvieron de acuerdo y otros no. Nació una brecha en la escuela y llegaron al ataque físico. Yo veía como los alumnos usaban su magia entre ellos… Y fue así que algunos de los que estaban en contra de Potenzal, con el apoyo de barones y condes, denunciaron al Rey Miltonz de sus maquinaciones. Su majestad ordenó entonces el cierre de la escuela y envió soldados para ejecutar la orden. 
-¿Se resistieron? – Pregunto Erinis.
-Si. Los que estaban a favor de Potenzal se unieron a su maestro y se encerraron en el palacio. La batalla había comenzado. Se combatía la magia contra los soldados. Hubo mucha muertes y yo fui una de los que perecieron. Mi alma permaneció en la tierra y pude ver lo que pasó después. Los hombres del Rey prendieron fuego al castillo con sus catapultas. Potenzal y su gente murieron y el palacio fue demolido. Al menos, eso creían.
-Descubrimos que Potenzal no habia muerto.
-Así es, amiga maga, junto con algunos sobrevivientes decidió continuar su empresa en secreto. Usando todo su poder junto con sus hombres, crearon aquella isla negra que vieron volar. Levantaron allí un fuerte y allí, el mago reclutaría mas gente a escondidas del rey. Y para asegurarse que todos estaban de su lado, hizo que las pruebas finales fueran a muerte, así el que vivía le hacia juramentar. Durante años armó su cuerpo de magos asistentes encapuchados, siendo el último el que sería su asesino.
Apareció la imagen de Scottinus.
-¡El! – grito Dawner.
-Scottinus – dijo Stevlania – un mago y asesino. Antes de que el ejercito y las bestias de su amo llegaran a Dramadolgia, Potenzal envió a Scottinus a matar a todos aquellos magos que fueron sus antiguos alumnos y quienes se opusieron a los planes de su maestro.
Y las imágenes que aparecieron eran de varios magos, los cuales Dawner reconoció a algunos.
-Sin duda fue Scottinus quien destruyó la sala de la Montaña Lunar. Asesinó a los magos para que el ejercito diabolico no tuviera obstáculos en su marcha.
 
-Dices bien, Dawner – respondió Stevlania – También tenía la misión de hallar las espadas que tu le tienes oculta. Su misión fracasó al no hallarlas así como no acabar contigo y con Mikez. Entonces mató a Potenzal y ahora está avanzando por su cuenta.
Hubo una pausa. Luego, la colina donde estaban desapareció y ahora aparecieron en un amplio campo.
-¿Y ahora?
-No lo sé, aprendiz, pero creo que tendremos otro anfitrión.
-Hablas bien, mujer – todos se volvieron al que habló – estás en Dramadolgia hace 500 años, después de la segunda guerra, donde yo usé toda mi fuerza en el combate, hasta que me mataron.
-Tú también me eres familiar – dijo Mikez.
-Mi nombre es Vitorol y he sido el mas fuerte y valeroso soldado del ejercito de Salvación. Y he sido yo quien te dio la fuerza para las cosas pesadas como cargar rocas, romper objetos de una patada y saber pelear. Y pude haberte enseñado a ser un buen amante de no ser por tus amigas.
-¿Disculpa?
-¡Así es, Dawner! ¿No sabes que Annia-Marian es la mujer mas bella que he conocido en mi fantasmal vida! Cuando este hombre cayó en sus brazos, esperaba el momento para salir y darle a esa dama toda mi fiera pasión, pero cuando estaba a punto de lograrlo, aparecieron ustedes y luego el combate y al final, aquella belleza poseída mordió el polvo. – y agregó un fuerte gruñido.
-Pues te libraste de un cruel destino, amigo fantasma – dijo Dawner – ahora ¿podrías decirme donde estamos?
-Este enorme campo abierto es ahora un lago, pero siglos atrás era la guarida de una maga. Estamos en medio del bosque Gwender, nombre al que pertenecía aquella maga. Observen.
Aparecieron algunas personas, los cuales fueron reconocidas.
-Así es, son los héroes. Allí está Hawrold, el gran mago, sus amigos Noah, Owenides, Coudy y su esposa Seirra, allí están los grandes caballeros Trentzenor y Duncanz, el valiente moro Dijoy y la amazona Eyva. También está Leshownil, la esposa del mago e Izzya, la salvaje pero fuerte guerrera de los bosques, ahora están bajando a la guarida de aquella maga.
Se transportaron hacia el refugio de Gwender, donde los vio a todos hablando.
-¿Que hacen? – pregunto Erinis.
Vitorol hizo señas de guardar silencio y escucharon hablar a Hawrold.
-Hace un año que nos liberamos de la crueldad del Gran Koko, pero no para siempre. En 500 años volverá y es preferible tener las espadas escondidas, es por eso que la ubicación solo será conocida entre nosotros y en el futuro, serán transmitidas telepáticamente hacia los magos que me sucederán.
Las imágenes cambiaron y ahora estaban en el bosque de Liberación, donde estaban todos viendo a Hawrold guardar las espadas donde Dawner las halló.
 
-De esa forma – siguió Vitorol – el malvado Potenzal no pudo dar con las espadas mientras fue mago, el espíritu de la magia se lo impidió. Y un año después de ocultar las espadas, Hawrold creyó conveniente ocultar el Khar-ma también, pero fue mas celoso y solo permitió que la ubicación fuera encontrada por un mago incorruptible y tú has tenido la suerte de ser la elegida.
-Pero no se donde está, aun – protestó Dawner – y sin ella, la espada Dramadolgia no puede ser formada.
-Mantén tu espíritu de guerrero en alto, mujer, no claudiques – dijo Vitorol mientras desaparecía – es el turno del anciano.
¿Del anciano? Se preguntaron los tres, nuevamente fueron rodeados de vapor y aparecieron en la colina donde se podía ver un enorme campo.
-¿Y quien es el anciano? – pregunto Erinis – ¿Podría no presentarse por la espalda?
-Yo ya no estoy para esos trotes pequeña.
Esta vez se les apareció en medio de los tres. Era, efectivamente, un hombre de edad.
-Mi nombre es Chesteroux, y tuve el honor de servir, en mis años mozos, a las fuerzas del Rey, en la batalla de la primera guerra. Pueden ser testigos de este histórico hecho.
Vieron entonces el ejercito del rey marchando hacia el oscuro ejercito del Gran Koko. Ambos se encontraron y la batalla comenzó.
-Los cuatro grandes caballeros pelearon ferozmente con las espadas creadas por el Séptimo Hijo. Ahora miren, han unido las espadas y dieron forma a la espada poderosa y es el mismo Séptimo Hijo quien lo lleva. Ahora están combatiendo el Gran Koko y el mago, pero el Séptimo Hijo ya es herido de muerte, pero aun así usa todas sus fuerzas y hunde la espada en el corazón perverso del Ogro. – la imagen desaparece – Y así obtuvimos la victoria, aunque yo fui uno de los que murieron en el cumplimiento por el Rey.
Se puso entonces a entonar un himno y todos se taparon los oídos debido a la afónica voz de su anfitrión, mientras otras imágenes aparecían. Vieron al Séptimo Hijo, rodeado de su aprendiz, Lunaytikus y otros señores en una cueva.
-Antes de la guerra, el Séptimo Hijo con los pocos fieles que tenia, ayudaba a su esposa a darle la bienvenida a su propia séptima vastaga.
Y escucharon hablar al poderoso mago seguido de varias imágenes.
-Séptimo Hijo del Séptimo Hijo-
 
 
-Así fue. – continuo Chesteroux – En cuanto nació Key-Tlint, su padre tuvo esas grandes visiones que han visto ustedes. Y así supo que después de varios siglos, un nuevo Séptimo Hijo nacería y es así que, desde su muerte, su alma se comunicó con los espíritus que se encargarían de protegerlo mientras crecía. Y de esa forma, nosotros cuatro fuimos elegidos y vivimos en tu ser.
Desaparecieron las imágenes y estaban ahora en medio de un firmamento. Al lado de Chestereux aparecieron las otras tres almas
.
-Y así, Mikez, tienes ahora el poder necesario para acabar con la amenaza final. Chris-Mcleantosh es más poderoso y por eso se necesita más poder para derrotarlo. Levántate ahora, Nuevo Séptimo Hijo, Dramadolgia te necesita.
Y los cuatro espíritus, después de hablar, se disolvieron en el cuerpo de Mikez y una fuerte luz se produjo. Cuando despertaron, se encontraban en las ruinas.
 
-¡Que viaje por la gran Blicia! – dijo Erinis – Dawner, ¿como te encuentras?
 
-Estoy bien, pequeña, pero mira a Mikez.
 
Mikez estaba de pie y un aura de energía salia de su cuerpo. Abrió los ojos.
 
-No teman, ahora se cual es mi misión. Los cuatro espíritus viven en mi y me ayudaran a avanzar. Con la sabiduría de Chesteroux, la fuerza de Vitorol, la agilidad de Stevlania y la astucia de mi amigo Manitovaz, el Séptimo Hijo debe liberar a estas bellas tierras de la tiranía. Empezando ahora.
 
Y con su mano lanzo un rayo hacia un punto de las ruinas. Se acercaron los tres y vieron que eran los restos del cuarto donde Mikez guardaba aquellas antigüedades  Mikez se acercó y saco una roca que tapaba un armario. Allí estaba la cabeza de madera de Mcleantosh que habían visto hace días.
 
-Dawner, parte esta cabeza y sabrás porque percibiste energia en cuanto lo tocaste.
 
Dawner, usando su magia, partió en dos la cabeza y vio un objeto brillante adentro. Lo saco.
 
-¡El Khar-ma!
-Así es. Hawrold lo ocultó allí y protegió la cabeza para que no pudiera ser rastreada con magia, solo el elegido podía sentirla.
 
-Y nadie se le ocurriría que estaba aquí escondido – dijo Dawner –.
-Y como era considerado pieza de museo, no corría peligro de ser destruida.
-Como dije, no hay nada mejor que ocultar algo que dejándolo a la vista de todos.
Andando, grito Erinis, y todos fueron donde Venganza, despertaron a Bis y el dragon ascendió a los cielos.
Continuará…

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¡WO_OW!

¡GRAN BLICIA!

“Con la sabiduría de Chesteroux, la fuerza de Vitorol, la agilidad de Stevlania y la astucia de mi amigo Manitovaz, el Séptimo Hijo debe liberar a estas bellas tierras de la tiranía”

Jamás de los jamases creí que utilizarías el trastorno de personalidad múltiple de Mike para crear la historia del Séptimo Hijo de una forma tan asombrosa. Realmente estoy impresionado.

La batalla contra Annia Marian fue intensa, pero aún me quedo pensando en el destino con que terminaste de desarrollar el personaje de Mikez.

Aplausos para vos, Arturo. Esto está cada vez mejor. 

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Faltan diez días para mi cumpleaños (?)

Me gustan las cuentas regresivas, que se yo.

Cuenten siete noches hasta conocer cómo continúa esta historia.

¡Hasta la vista, Dramadolgia! 

Luck Lupin

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2 Respuestas a “RotiBlog Fics: Dramadolgia, la Última Batalla – Cap. 10

  1. Les recomiendo a toooodos que vayan a esta direccion y lean las ultimas lineas….http://www.freshtvinc.com/content/index.asp?page=15

  2. Como había dicho antes,es posible que Mike sea el elegido para manjar la espada de Dramadolgia

Y vos... ¿Qué tenés para decir?

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