RotiBlog Fics: Dramadolgia, la Última Batalla – Cap. 3

 /////////////////////////////////////////////////////////////////////

¡VENGADORES!

Antes que nada, les pido mil disculpas, no sólo a ustedes, sino también a Arturo. Tuve muchas dificultades para conectarme en estos días, y para colmo incluso borré accidentalmente el email con este episodio cuando lo recibí, razón por la cual recién es publicado este día. Una vez más me disculpo con ustedes por esto.
Pero bueno, Dramadolgia nos trae un nuevo episodio, así que luego de una larga espera, llegó la hora de continua con esta historia:
/////////////////////////////////////////////////////////////////////

DRAMADOLGIA: LA ÚLTIMA BATALLA (Capítulo 3)

 /////////////////////////////////////////////////////////////////////

Al dia siguiente, muy temprano, la carreta que transportaba a Dawner, Erinis y Zamz dejaban la isla para dirigirse nuevamente a la montaña lunar para encontrar nuevas respuestas. Iba a ser un largo viaje, por lo que se equipo con todo lo que se pudiera necesitar: provisiones, un baúl con algunas ropas, herramientas, libros de magia, etc.  Lo que disgustaba a Zamz era que la comida consistia en hierbas y verduras, y que no llevaban implementos de caza.
-¿Como diablos se supone que consigamos comida?
-Amigo Zamz, si te estas refiriendo a cazar animales, olvidalo. Yo nunca he lastimado a aquellas bellos habitantes del reino porque no quiero tener problemas con el aura de la naturaleza.
-Asi es – añadio Erinis – Por eso Dawner nunca come la sabrosa comida del palacio, solo las verduras, los panes y las sopas.
-Pues lo siento por ella, porque yo necesito carne roja para fortalecer mis habilidades. Asi que en el primer bosque que paremos encontraré la forma de coger unas liebres.
-¡Blasfemo! – grito Dawner.
Pero para mala suerte de Zamz, no pudo coger ningun animal durante los dias de viaje, pues era torpe con las manos, acostumbradas en ordeñar, acomodar la paja y en esos jueguitos de bolsillo que llevaba. Precisamente tenia uno consistente en un laberinto y en una bola. Y lo dominaba bien. Dawner y Erinis rieron mucho por los fracasos de su amigo, pero la alegria se transformó en espanto cuando llegaron a la Montaña Lunar y encontraron el salón totalmente destruido. La entrada habia sido descubierta y rota y en su interior fue saqueado e incendiado. Los escombros habian sepultado el pozo. De nada le sirvieron retirar los restos y que Dawner invocara, las aguas magicas no volvieron. Dawner sollozó.
-Esas aguas las usó el Septimo Hijo asi como su hija. Eran sagradas y poderosas. ¿Quien ha sido el malvado lo suficiente poderoso para destruirlas? – lloro un poco, luego se serenó – Pensaba buscar mas pistas, pero tendremos que seguir con los datos que sé. Andando, amigos. 
***
Los cuerpos del ejercito de los Topos-Gritons del Norte apostaron sus campamentos en todas las playas del reino. Cada uno estaba separado del otro por varios kilometros y desde alli vigilarian si el enemigo se atreviese a atacar por mar. Habia suficientes hombres pues el ejercito del Norte, con el correr de los años, ya no se limitaba en la fortaleza principal, se construyeron muchas sedes por Dramadolgia (al igual que el ejército del Sur) donde se siguio reclutando y entrenando a los soldados. El campamento principal se habia apostado cerca del palacio de Torontor, los señores (descendientes de los barones Bridgia y Geoffonte) dieron todas las facilidades a los soldados. Y mientras los hombres equipaban el campamento, por la playa caminaba Sir Brickonor con un lugarteniente.
-¿Sabe ud, Sir Brickonor, que la mujer Sir Jol está en las mismisimas montañas de Yukonia?
-¡Ja! Los vientos y la nieve son muy fuertes, alguien como ella no podra soportar.
-Será un castigo genial por haberla derrotado, no la verá mas.
-¡Silencio, sopenco! ¡Mi honor me exige enfrentarme con ella de nuevo y yo ganaré esta vez! Debo hacerlo por el bien de mi titulo. 
Y acto seguido, cogio una roca grande y comenzó a hacer pesas con ella. Luego lo arrojo al mar.
–    Yo, Sir Brickonor de los Topos – Gritons, venceré a la mujer caballero y su cabello adornará mi escudo. ¡He dicho!
***
-¡Son… hermosos! – exclamó Erinis.
En el cielo, siluetas claras cruzaban el firmamento. Unidas, parecian un ejercito de estrellas fugaces. 
-Los dragones blancos de Dramadolgia – dijo Dawner – Fueron creadas por el gran Hawrold para que pudieran proteger los cielos y desde allí poder observar que todo marche bien. Es una señal, es preciso conseguir uno de ellos para nuestro destino.-¿Y vas a decirnos entonces a donde vamos? – Preguntó Zamz de pronto.-Iremos a la ciudad flotante de Rotiblogia, es la cuna de los dragones blancos.

-Mira Dawner, parece que he visto un incendio – dijo Erinis.

Al apresurar la marcha, vieron que era cierto. Un gran fuego consumia lo que habia sido una cabaña de aspecto simple. Alrededor habia señales de una gran lucha. De pronto, Erinis señalo algo dentro del fuego y vieron que entre el incendio vieron una silueta humana inmovil siendo devorado por las flamas. En ese momento oyeron pisadas fuertes y se vieron rodeados de varios seres encapuchados. Uno de ellos se acercó y alzo su mano que comenzaba a iluminarse.
-¡Atrás malvados, enfrentense a la furia de mi espada!
Los extraños dieron la vuelta y vieron a un caballero con la lanza levantada y galopando rapidamente hacia ellos. Un salvador, grito Zamz. Los extraños lanzaron rayos, pero el caballo los esquivaba velozmente.
-¡Preparanse para ser castigados! – grito el desconocido heroe.
Y alzando su lanza se lanzó al galope mientras gritaba fuertemente ¡ZHA-BAM! Hacia los intrusos. Estos entonces lanzaron unos rayos haciendo que el caballero y su corcel rodaran por el suelo. El que parecía el lider se acercó al hombre caido pero Dawner habia invocado una fuerte lluvia y los seres misteriosos comenzaron a confundirse. La lluvia caia mas y mas fuerte por lo que los enemigos terminaban aturdidos. Finalmente el lider hizo una señal y todos se fueron. Dawner pudo ver brevemente el rostro de ese lider y percibió la mirada joven y la expresion de furia.
¿Quien eres?  se preguntó Dawner, pero para entonces ya habian desaparecido. Zamz y Erinis habian bajado y ayudaron al caballero al levantarse. Notaron que era un moro fuerte y alto.
-¿Donde están esas viles criaturas? – preguntó.
– Huyeron, caballero heroico, – dijo Erinis -, de hecho, desaparecieron gracias a usted.
-¡Ja! Sabia que esos miserables no podrian con la fuerza y vigor de Sir Lightiningzor. – entonces se levantó y alzo los brazos – ¡Una hazaña más para los trovadores!
En eso vieron que alguien se acercaba corriendo y tras de el, otro caballo quien hacia igual carrera. Se trataba de otro moro, pero ridiculamente pequeño y fragil.
-Aquí estoy mi señor, disculpe mi retraso, es que me extravié en el bosque hasta que el ruido me guió.
-Es tipico de ti, torpe escudero, pero voy a perdonarte debido a la victoria de esta campaña.
-¿En serio? ¿Derrotó a los malos? Oh, mi señor, sabia que nada lo puede derrotar.
-Me parece que eso está a discución – agregó Zamz.
Ya para entonces Dawner se habia acercado y agradeció al caballero y escudero por su ayuda.
–    Por cierto, Dawner, reaccionaste muy tarde. Esos seres casi acaban con nosotros. ¿Lluvia? ¿Alejaste a esos monstruos con lluvia?
-Lo siento Zamz, pero el problema es que mi maestro no pudo enseñarme a combatir contra otros magos. Por eso traje esos libros donde dice como hacerlo. Tengo que estudiarlos cuanto antes, esos hombres eran hechizeros y tengo un mal presentimiento. No entiendo por qué hicieron esto.
Señaló entonces los restos de la cabaña incendiada y que fue apagada con la lluvia. En medio aun podia verse el cuerpo calcinado de su morador.
-¿Que no fue mi señor entonces el que los salvó? – preguntó timidamente el pequeño.
-¡Bueno amigos mios! – gritó de pronto Sir Lightiningzor mientras golpeaba la cabeza de su escudero con la lanza – Si tienen noticias de gente que necesita la ayuda de un justiciero como yo, podrían decirmelo para continuar mi cruzada.
Ya que lo menciona, amigo mio – dijo Dawner – dirijase al mar, el ejército se ha apostado en las playas porque se avecina una gran guerra y estoy segura que necesitan a alguien con un alma de guerrero y guiado por los dioses de la guerra como usted.
-¡No se hable más! Sir Lightningzor partirá de inmediato a impartir justicia. Andando, Cameront, nos espera una guerra.
Los dos jinetes se alejan mientras el caballero lanza nuevamente su grito: ¡ZHA-BAM!
-Que caballero tan gracioso – reía Erinis.-Pues viéndolo bien, no creo que sea un buen caballero despues de todo. No he visto nada de lo que presume.
-¿Estás dudando, amigo Zamz? Se trata de uno de esos caballeros andantes que recorren Dramadolgia a hacer  el bien.
-Vamos, Dawner, has visto que es un farsante. Los monstruos lo enviaron al suelo. ¡Blam! Es capaz de confundir los molinos del reino con gigantes. 
 
Dawner rio, pero luego se puso seria. Se acerco a la cabaña destruida y pronunció unas palabras en voz baja dirigida al muerto. Luego, los tres se dirigieron a la carreta pero al llegar notaron que el baúl que llevaba las ropas estaba abierta, pero lo que los sorprendia era lo que habia estado llevando en su interior.
***
Staicin discutia mucho con los ancianos historiadores y cronistas dentro de la gran biblioteca, pues ninguno se ponia de acuerdo a la hora de investigar los hechos historicos. Eso se debe a que las narraciones fehacientes de la segunda guerra se mezclaban con las leyendas y cantos que alimentaron a la gente del pueblo en las ferias y dias festivos. Muchos de esos mitos se publicaban en volumenes y asi, poco a poco se iban juntandose con los documentos de historia a tal punto que no se podia distinguir un hecho del otro. En algunos tomos describian a la reina Lindsayna como una mujer fria y calculadora y en otro la mostraban muy alegre y bromista. Algunos libros sostenian que la batalla final no fue en donde se localiza el Bosque Sagrado sino que se llevó a cabo en las faldas de las montañas de Yukonia. Y respecto a la ubicacion de las espadas, las versiones eran infinitas. Incluso uno sostenia que las espadas magicas en realidad jamas existieron y que la victoria fue debido a  los poderes del mago Hawrold, ayudado por el Septimo Hijo que habia sido reencarnado para la batalla y que despues se convirtió en el bosque para descansar en paz. Staicin solo tenía una esperanza: el libro de memorias de su antepasado Noah, que por travesuras del destino, se habia perdido en los ultimos años. Ella creía firmemente a su amiga Dawner, cuando esta le dijo que sabia la ubicacion de las espadas. Pero aquel libro le ayudaría mucho en la busqueda. Decidió entonces recorrer todo el palacio en busca de ese libro y llevarla ella misma donde su amiga. Al diablo con estos tontos historiadores.
***
¡PRINCESA DAKOTANIA! Gritaron los tres al unisono en cuanto vieron a la princesa fuera del baúl de donde creian que habian guardado sus ropas. Dawner y Erinis estaban pasmadas, pero Zamz, en cambio, ya se habia puesto en el suelo en actitud de reverencia. 
Era ella, en verdad, estuvo muy callada en los dias de viaje. Estaba vestida con el traje que pensaba mostrarselos aquel dia en la audiencia con Dawner. De bellos colores y con cola, mas la corona que llevaba, su belleza constrastaba fuertemente con el arides del bosque. Dentro del baul habian algunos panes y frutas que ella misma se habia aprovisionado desde la partida. El ataque la habia producido un ligero desmayo, al recuperar el conocimiento no aguantó mas y abrió el baúl para respirar mejor, pero la vista de las ruinas de la cabaña la habian dejado perpleja y asi estaba cuando la descubrieron los demás. Al oir su nombre volteó rapidamente y luego de unos segundos, puso una sonrisa congelada.
-Hola Dawner, hola amigos súbditos ¿hace frio verdad? – en eso observó a Zamz que aún continuaba en el suelo – puedes pararte, joven súbdito, ya me has adulado lo suficiente.
Zamz, entre nervioso y admirado, se levantó lentamente.
-Princesa ¿que has hecho? – gritó Dawner – ¿como es posible que hayas venido aqui a escondidas? Me parece que ese vestido nuevo impidio percibir tu presencia, quiza el peligro que acechaba y el aura de esos magos con quienes nos encontramos bloquearon mis instintos…
-¿No será que simplemente no te diste cuenta y que ella se escondió bien?
-Silencio, Erinis, no cuestiones las sabias dudas de tu maestra – respondio Dawner.
 
-Oh, Dawner, perdoname – dijo la princesa y se sentó en el baul con actitud culposa – es que desde hace buen tiempo queria salir del castillo. Verás, mi padre nunca me deja salir y cuando eso sucede, es para viajar a otro palacio que ya me los conozco de memoria. Nunca pise los bosques o aldeas y siempre quise conocer estas tierras. Por eso cuando supe que ibas a salir, se me ocurrió ir y me escondí. No sabia que era tan buena escondiéndome. -Princesa… – dijo de pronto Zamz y en cuanto ella la miro, el pobre quedo pasmado sin decir nada.-Zamz… la princesa te está escuchando – le surrurraba Erinis, hasta que esta le dio un fuerte codazo.

-¡Auch! Digo… Princesa… digo… significa… ¿significa que usted ya sabe a donde nos dirigimos realmente?

-Pues si, no pude evitar oirlos. Se que se dirigen a Rotiblogia para hallar las espadas. ¿Pero Dawner, por que callaste eso a mi padre?

-Lo hice para engañar al enemigo como los que aparecieron aqui. Ya sabes, princesa, un asunto de seguridad. – luego suspiró – Muy bien, princesa Dakotania de Wawanakwantida, no podemos dar marcha trás. Nos tendrás que acompañar hasta Rotiblogia.

-¡Yupiiii! – grito Dakotania mientras Zamz decía lo mismo, pero en voz bien baja.

Dawner la tranquilizó, pero eso si, le dijo, mientras duraba el viaje, ella tenia que ocultar su nombre y posicion (¿no podre decir que soy princesa?) Tenia que dejar el vestido y vestirse como aldeana (¡¿QUE?!), de esa forma estaría mejor protegida (ah, bueno, si tú lo dices), y deberia estar callada cada vez que hablen con otras personas (Pero soy la hermosa princesa). Finalmente ella nunca deberia estar sola (Por supuesto que no ¡soy la princesa!) siempre estara al lado ya sea de Dawner, Erinis y Zamz (debi traer a una de mis damas).
-Y para terminar, te llamaras… Zoidén.
– ¿Quien?
–    Era el nombre de mi madre muerta y me parece un buen modo de llamarte como parte de tu disfraz. 
-Creo que me estoy arrepintiendo…
Finalmente subieron a la carreta y se alejaron de aquel lamentable escenario. Dakotania, entonces, comenzó a hablar de aquel caballero que se les apareció y que ella no pudo conocerlo. Ya para entonces, su corona y su vestido fue guardado y ahora vestía con ropa de Dawner, lo cual le quedaba muy chico.
-No se procupe princesa Dakotania – decia Erinis, conteniendo la risa – estamos próximos a llegar a Terranovancia, alli buscaremos ropas para usted.
– Ah no, no quiero ver a ese aburrido duque Fernand Bastián…
-No iremos al palacio – dijo Dawner – sino al pueblo donde compraremos ropas y provisiones.
Aquella noche, pararon cerca de unos enormes arboles donde cenaron y se echaron a dormir. Zamz entonces le contaba a Erinis como se conocian Dawner y Dakotania. Desde que eran niñas, la princesa se encontraba a menudo con Dawner, pues esta limpiaba la sala del trono todos los dias. Los iniciales intercambios de palabras se convertian en platicas y luego de dos meses ya se habian hecho amigas. Dakotania estaba feliz de conocerla, pues la tristesa que aun llevaba por la muerte de su madre enferma se fue borrando conforme jugaba con la pequeña, eso si, a escondidas del rey Miltonz, pues el monarca no vería con buenos ojos que su adorada hija tuviera amistad con una vulgar niña de la limpieza. Y estuvieron unidas hasta que crecieron, hasta que la vida social de Dakotania y la nueva responsabilidad de Dawner como aprendiz las separaron, aunque no mucho. Aun se saludaban e intercambiaban una que otra frase hasta este momento. Luego de oir la historia, Erinis se durmio soñando con ser princesa. 
***
El lugarteniente Carlz Meredithus subio al bote y a su orden, los soldados empezaron a remar. Las ordenes superiores habian sido dadas y estas consistian en entrar a alta mar para cerciorarse si habia algun verdadero peligro que amenazaba las playas. Sir Brickonor habia sido invitado a cenar por los señores de Torontor por lo que no acompañó a su amigo. El caballero Carlz llevaba horas en el mar pero no lograba encontrar ningun indicio. ¿Realmente habia retornado el Gran Koko y su ejercito? Quiza el rey Miltonz, en su ancianidad, habia errado o se dejaba llevar por esos diamantes que solo era una reliquia o los restos de una leyenda olvidada. Observó la luna y juzgó que habia patrullado lo suficiente. Dio orden a los soldados a retornar el barco a las costas, pero en ese momento sintieron un fuerte golpe desde el fondo del mar. Carlz ordenó a unos hombres que investigaran. Los hombres bajaron pero el sonido se repitió mas fuerte. Llegaron ruidos de maderas partidas y luego gritos de muerte. Los soldados notaron que el barco se llenaba de agua. De pronto una cosa enorme salto hacia cubierta. Carlz no pudo observarlo bien por la semioscuridad. ¿quien era? ¿que era? Carlz veia brazos y piernas humanas, pero el resto juraria ver la aleta y el hocico de un tiburón. El extraño ser se abalanzó al lugarteniente y los soldados vieron como el cuerpo de su lider era partido y la parte superior desaparecian en lo que parecia ser las mandibulas del monstruo. Corrieron entonces a su encuentro, pero el monstruo, con mucha agilidad, mataba a los soldados rapidamente. El barco terminó de hundirse y los soldados vivos se quedaron nadando en el mar, luchando por escapar, pero eran cazados por el monstruo hasta no quedar ninguno quien pudiera dar la voz de alarma. La extraña criatura se hundio entonces y el mar quedo en silencio. 
***
 
 
Al dia siguiente por la noche, los chicos divisaron el pueblo para alegría de Dakotania, pues solo le bastó un dia para extrañar todo lo que habia dejado. Echaba de menos su gran cama, sus vestidos, sus aduladores y sus damas. Se habia arrepentido de haberse escapado y ni pensar en lo preocupado que estaria su padre, el rey, que ya debería estar enterado de su huida. El pueblo le daria oportunidad de estar en contacto con la gente, aunque esta vez bajo un disfraz de pueblerina. Zamz en tanto, estaba aterrado. La felicidad interna de tener a la princesa a su lado le impidio meditar las repercuciones de la presencia de esta, y en cuanto se calmó, las preocupaciones y dudas lo invadieron. En el palacio ya estarían enterados de que ella no estaba. ¿Acaso el Rey no habrá pensado que fue secuestrada? ¿No estaria en estos momentos enviando soldados a buscarla? Estaba seguro que en cuanto la descubran, los soldados tomarían a él, Dawner y Erinis como sus secuestradores y podrían ser apresados y llevados al calabozo para luego ser ejecutados… Zamz… ya sus retratos estarán en carteles pidiendo precio por sus cabezas… Zamz… ya habrían cazadores de recompenzas tras sus pasos… Zamz… ¡Y en este pueblo puede que ya estén preparando la emboscada!… Zamz… ¡Hay que hacer algo, regresar al palacio, contratar un buen abogado o hacer que Dawner nos haga invisible para siempre! ¡ZAMZ, DESPIERTA POR UN DEMONIO!
-Lo… lo siento, Erinis ¿podias repetirme la pregunta?
– No pregunté nada, tonto, te he estado diciendo que ya llegamos.
-Amigo Zamz, parece que nuestra primera aventura con los hechizeros te dejaron meditando.
-Cuanta razón tienes Dawner, pero aqui en este pueblo lo aliviará ¿verdad, amigo Zamz?
La forma tan gallarda y amena con que habló la princesa mas una bellísima sonrisa que le dirigió a Zamz, hizo que este, en un santoamen, se olvidará de sus temores. Sonrió con timidez y bajó de la carreta.
-No se preocupe, prin…, digo, Zoiden, buscaré la taberna mas proxima y les avisaré. ¿De acuerdo?
Y mientras Zamz se alejaba, Dawner hizo que el caballo avanzara mas lento. La princesa y Erinis, en tanto, observaban con curiosidad a la gente y las casas de Terranovancia. Ambas estaban admiradas de ver algo que por mucho tiempo nunca pudieron ver, Erinis por su encierro en aquel horrible orfanato y Dakotania, que cuando visitaba el palacio del lugar, le era impedida de salir de allí. Allí estaban los niños corriendo por las calles, por allá unos musicos tocaban mientras los traseuntes les arrojaban monedas, mas allá unos saltimbanquis sobre un escenario representaban una obra teatral… todo esto mientras veian a aldeanos, campesinos, gentileshombres, doncellas, mercaderes y soldados caminando de un lado a otro. En eso oyeron una voz familiar y vieron a Zamz haciendo señas. Al llegar a él, Zamz les mostró la entrada de una posada. Allí adentro, por cierto, habia regular clientela. 
-¡Buenas noches, humildes subditos de Terranovancia! ¿Podian dar alojamiento a mí y a mis lacayos?
Dawner inmediatamente tapó la boca de Dakotania, mientras unos señores la observaban de forma muy curiosa. Erinis les hizo señas diciendo que era chiflada. Dawner, una vez mas, le recordó que no debia portarse como princesa.
-Lo olvidé Dawner, disculpa. – luego bajó de la carreta y hablo mas fuerte – Ejem, ¡Buenas noches, gente pobre como nosotros! ¿Alguien sabe en que pocilga yo y mis mendigos podamos dormir como gente sin techo y sin comida?
Dawner se llevó la mano a la cabeza con suspiros mientras Erinis trataba de aguantarse la risa. Princesa, le susurraba Zamz, déja esto para los expertos. 
 
Dakotania entendio lo que quiso decir y los cuatro entraron, pero no habia una mesa donde sentarse. En ese instante un hombre entró a la taberna con alegria y anunció a todos: ¡ya está aqui! Y en unos segundos, la posada quedo vacía.
-Ya tenemos mesas – dijo Zamz.
-Parece que la gente está muy feliz allá afuera – dijo Erinis – ¿vemos de que se trata?
Y cuando salieron a la calle, vieron un enorme coche jalado por varios caballos estacionado a unos metros cerca de la posada. Unas mujeres salian de ella y eran recibidos por grandes aclamaciones de la multitud. ¿Hace falta decir que clase de mujeres eran? Zamz pudo haber celebrado tambien, pero la princesa estaba a su lado y él no iba a darle una pesima impresion a su señora, asi que tuvo que contenerse. 
La multitud querian subirse a donde estaban las mujeres, pero ellas contaban con los soldados del duque quienes actuaban como guardaespaldas, alejando a los desesperados admiradores. Entonces del interior salió otra mujer, de pelo negro, ojos vivazes aunque de estatura mediana, luciendo enana junto con las mujeres. La gente aclamó ¡Annia-Marian! ¡Annia Marian! La mujer entonces habló:
-Gracias por su caleroso recibimiento, amigos mios, como ven, traje a mi ejercito de damas para alegrar su bella noche. Sin embargo, debo decirles que mañana por la mañana partiremos- signos de protestas y suspiros – ¿La razón? Por si no lo saben, estamos en dias de guerra, los ejercitos del reino estan ocupando los campos y las playas y es mi deber recorrer los campamentos para poder darles a nuestros soldados un poco de alegria y diversión antes de enfrentarse al enemigo. Pero no esten tan tristes ¡Esta noche el Harém de Annia-Marian les pertenece a ustedes!
Los vivas estallaron apenas la mujer terminó de hablar, aunque la alegria no fue completa. Mientras seguian a la carreta hacia las afueras del pueblo, donde finalmente se posicionaría, la gente murmuraba, entre sorprendida y preocupada, la noticia de la guerra que Annia-Marian les comunicó. Dawner y los demás entraron de nuevo a la posada.
-Bueno, amigos – dijo Dawner – ya está. El pueblo ya está enterado de la guerra que va a estallar. Comeremos y mañana partiremos temprano hacia Rotiblogia para llegar lo antes posible.
***
Hasta entonces, Staicin solo tenia un camino que recorrer: De su habitacion a la biblioteca y viceversa (pues les traian la comida para no detenerse en sus estudios), pero cuando tomó la desicion de buscar a Dawner, al salir de su habitacion, no se molestó en entrar a la sala de los libros, ya los historiadores estaban reunidos y discutian como siempre. Su presencia no era requerida y le parecio suficiente. Se alejo pensando en sus ancestros que quiza nunca tuvieron esos problemas. Y cuando llegó a los salones principales, descubrio que ya no era el rey Miltonz quien reinaba, sino el desorden. Los sirvientes corrian de un lado a otro desesperados y las doncellas lloraban mientras los señores de la corte discutian entre ellos. Staicin descubrió la razon: La princesa. No la encontraban por ninguna parte y pensaban que tal vez la magia perversa del Gran Koko ya se habia manifestado contra ellos. Staicin, como siempre, hablaba y hablaba a los señores pero sin decir nada verdaderamente importante. La gente se alejó de ella, cansados de oirla citar a antepasados, y Staicin calló entonces y se dirigio a la capilla. El obispo no se encontraba, asi que se sentó en la banca y pensó en Dakotania. Sabia que la princesa estaba con Dawner… porque ella le habia ayudado a esconderse. Y todo porque la princesa le dijo que si lo ayudaba, se convertiria en su mejor amiga. Staicin se avergonzó y decidio partir ahora, antes que la interrogaran y descubrieran su acto. Desde afuera podia escuchar al juez decirle al primer ministro que el rey estaba en cama, debido a las preocupaciones de la guerra y de su hija, y él estaba seguro que las fuerzas del mal la habia raptado. Staicin salio entonces de la capilla. Una vez que los señores se retiraron, se dirigió a la salida del palacio. Vio entonces que no podia salir. Las orillas de la isla estaban ya rodeadas por los soldados, atrincherados, y el rey habia ordenado que nadie saliera de la isla sin previa autorizacion. No habia mas que una sola opcion. Staicin regresó a la capilla, y luego de cerciorarse que no habia nadie, se acerco al altar y al presionar algo que no se podia precibir, se abrio ante ella una puerta secreta. Entró y cerró la puerta.
Continuará…

 /////////////////////////////////////////////////////////////////////

Vaya, vaya, vaya…

Tal y como había especulado la última vez, la princesa Dakotania no se conformó con esperar en el palacio, y se unió a la aventura utilizando la nueva identidad de Zoiden, un guió a la querida Dakota-Zoide que conocimos en Revenge of the Island.

«La Ciudad Flotante de Rotiblogia»  Jajaja, amo las referencias al mundo externo de TD y me encantaría visitar ese lugar, aunque por ahora tendré que conformarme con viajar a través de los ojos de los protagonistas de esta aventura.

Hablando de referencias externas, ¿Quién será Carlz Meredithus? Aún me cuesta descifrar a quién podrán referirse con ese nombre. ¿Ideas?

Tres nuevos personajes han aparecido brevemente en este episodio: Por un lado tenemos al torpe Sir Lightningzor y su fiel escudero Cameront. Una dupla interesante, dada la interacción que ya vimos entre ellos en el pasado. No tengo mucho que decir sobre el tal Sir, de cualquier forma. Saben lo que pienso de Mr. Shazam. Por su parte, Annia-Marian tampoco me inspira mucho, pero aplaudo la decisión de Arturo de darla a conocer en el rol para el cual Anne Maria inevitablemente está destinada a cumplir tarde o temprano xD

¿Que más? Brickonor acentúa su rivalidad con Jol, aunque me gustaría ver la perspectiva de ella la próxima vez. Y Staicin demuestra una fidelidad inesperada, creí que ella sería la primera en dar a conocer la desaparición de la princesa, pero siendo sensato… Ella nunca dice la verdad, ¿No? Confío en que logre encontrar los libros de su antepasado para esta misión.

Finalmente, tenemos la referencia a un monstruo-tiburón, que no puede ser otro que Fang, el enemigo de Scott. Por cierto, extrañé a Scottinus esta vez, parece ser un buen villano y su ausencia se hizo notar.

Un muy buen episodio. Las interacciones entre Zamz y la princesa auguran ser, al igual que en TDRI, lo mejor del fic. Ahora que ya tenemos a casi todo el elenco dentro, me da mucha curiosidad la forma en la que B, Zoey y Mike se integrarán a la historia. Pero el buen Arturo sabe como ordenar sus piezas, así que no me quedará más que esperar al próximo episodio para saber que pasará.

 /////////////////////////////////////////////////////////////////////

Que tengan buena semana, Vengadores. Nos vemos de nuevo el próximo viernes. Gracias por leer y no olviden comentar ^^

Luck Lupin

Anuncios

2 Respuestas a “RotiBlog Fics: Dramadolgia, la Última Batalla – Cap. 3

  1. Es verdad, el buen Arturo si que sabe ordenar sus piezas.
    Este definitivamente viene siendo el mejor de los tres capítulos por ahora.

    Si algo hay que rescatar y hacer notar, es la utilización del español, se usan palabras que por si solas ambientan el corte feudal que tiene la historia de por si.

    En fin, ¡3 personajes introducidos!… Mi favorita fue Anne Maria, concuerdo con Luck en que es el rol perfecto para ella y sin perder el toque de “refinada” y algo ególatra que tiene de por si XD

    La parte de Lightning y Cameron estubo bien, si bien no fue de mis favoritas, no puedo criticarle nada ahora porque sino me estaría dejando llevar por mis gustos de la serie en si, pero como ya demostraste con Staci, Arturo, tenes el don de volver un personaje algo odioso a disfrutable… Solo tené cuidado a medida que avances.

    La referencia a Fang fue muy bien hecha. No tuvo razón aparente de exitir esa escena en el contexto que venía el capítulo, y eso le da el toque de misterio que te engancha a seguir leyendo… Aún así, sabemos que Fang es enemigo de Scott, y como vimos ahora, enemigo de las tropas del rey Miltonz, así que predigo (y espero) que sea una especie de personaje ambiguo dentro del fic.

    Dakota era infaltable. Esta princesa agregará muchos chistes y situaciones graciosas, estoy casi seguro de ello XD.

    Bueno, creo que no tengo nada más que decir. ¡A esperar el próximo! Jaja

    Bye

  2. Carlz Meredithus, al igual que Teodorus Nelsonor, son personajes de LO QUE SE LEE EN SEIS MANOS, mi segundo fic. Y el otro mago del episodio anterior Sepul-Croz, es el que acompaña a Gwen en BAJO EL CONVENTO. Y en el proximo episodio, veras a otro personaje proveniente de mis anteriores fics.

Y vos... ¿Qué tenés para decir?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s