RotiBlog Fics: Dramadolgia – Cap. 11

Jajajaja xD!

¡¿Me creerian si les confieso que no festejamos 30 entradas, sino 50?

Luck estaba distraido xD

Ahora tendria que corregir las imagenes que dicen “30” ademas de cambiarle el nombre al post anterior xD

Es la cabecita de novio distraido la que permite que pasen estas cosas (?)

Como sea…

Welcome to December Vengadores!!

Muuuchas gracias por todo su apoyo en el innovador formato de nuestro anterior post especial. Me alegro mucho recibir la noticia, comunicárselas a ustedes y leer sus opiniones. Y por supuesto me diverti mucho haciendo ese post. Tendre que hacer algo parecido en otra ocasion (?)

Es nuestro siguiente post, vamos a ponernos a especular acerca de los cameos, las eliminaciones y la fecha de estreno de Latinoamerica…

Pero antes…

¡¡Dramadolgia ya casi esta por terminar!!

Cielos, me encanta este Fic. Arturo ha creado un mundo maravilloso y ha sabido describirlo a lo largo de cada capitulo. Incluso a mi me sirvio de inspiracion para crear al mago Twisteroy:

http://luck-lupin.deviantart.com/Gracias por embellecer Deviantart con tu arte, amigo. Si hay alguien que realmente sabe hacer magia en Paint Tool SAI, ese sos vos.

Y asi inicia el capitulo 11, dedicado a mi hermano del otro lado del charco…

 /////////////////////////////////////////////////////////////////////

LAS 4 ESPADAS DE DRAMADOLGIA (Capitulo 11)

 /////////////////////////////////////////////////////////////////////

Lindsayna estaba recostada en su lecho, pero ya estaba vestida. Habían sido días muy duros para la pobre reina. La noticia que le dio el sobreviviente sobre la muerte de su amado a manos de Alexander la dejó sumida en medio del delirio. Estuvo varios días en cama con una fiebre muy alta, similar a su madrastra cuando se entero de la muerte del padre de la entonces princesa. Afortunadamente, Leshownill y su prima habían traido unas hierbas medicinales que le ayudaron a recuperarse. La gente del castillo dejó su mal humor del encierro y estuvieron al tanto de la salud de su señora. Bieth y Bradymor continuaban encargándose de que todo marchara en orden.Cuando la reina apareció ante sus súbditos, estos estuvieron muy contentos y le pidieron perdón por sus desesperaciones y le prometieron que guardarían compostura.
-Se los agradesco, mis leales súbditos, les aseguro que llegará el dia que seremos libres.
Ahora era la tristesa la que la dominaba. De vez en cuando se retiraba a su aposento para llorar en silencio. No debió haberlo dejado partir. Nunca más volveria a recibir esos romanticos golpes accidentales en su cabeza. Se recordará que Lindsayna portaba un cinturón de castidad. Tylord había encontrado la llave (Estaba oculto en la corona) y al dia siguiente, este partió a reunirse con sus hombres. De pronto saltó de la cama y comenzó a lanzar maldiciones y juramentos contra Alexander:

!%$//!!%$//!!%$//! Desgraciado %$//!)%!!%$//! Hijo de%$//!)!%$//!%!%$//!)%! Ojala te mueras %$//!)%!%$//!)%!%$//!)%! Qué te pudras en el infierno %$//!)%!

Bieth y Leshownill tuvieron que calmarla rápidamente. En su vida habían visto a su majestad usar tales palabras. Leshownill era fuerte y cargó a la reina a su cama donde pudo dormirse. Las moras fueron de gran ayuda. Leshownill divertía a Lindsayna con sus charlas a diferencia de su prima que era demasiada parlanchina. El moro enorme y silencioso (era mudo, en realidad) resulto ser un excelente guardaespaldas por lo que Bieth y Bradymor estaban contentos de tener tan notable ayuda. Los señores del castillo, el primer ministro, el juez, etc solo la tensionaban al insistirle en que negociara con Macleantosh. Tuvieron una idea para la reina: Un cuarto estrecho donde pudiera entrar y descargar su furia. Lindsayna, entonces, se encerraba a ese cuarto para desahogarse y posteriormente sacar sus sentimientos más profundos. Luego, esto fue imitado por las damas y demás autoridades del castillo. El cuartucho pasó a llamarse “el confesionario.”

Paralelamente a esto, Lindsayna progresaba mas como reina.

Amanecia. Lindsayna observaba desde su cama las nubes aclarándose cuando oyó pasos que se acercaban seguidos de fuertes golpes en la puerta.

-¡Majestad! ¡Majestad!

-¿Qué ocurre Bieth, amiga, que sucede? – le respondió cuando le abrió la puerta.

-Venga, vamos afuera.

No podía creer lo que vio. No había dragones en el pico alto y en la playa no había señal alguna de aquellos ogros y humanoides. ¿Estaban libres?

-Majestad – decía Leshownill – Me parece que es hora de creer en milagros.

Lindsayna no lo pensó dos veces.

-¡Saquen el muro!

El muro mágico activado por mucho tiempo se disolvió y la gente corrió apresuradamente a la playa. ¡Estaban libres! ¿Qué había pasado? ¿Chris-Macleantosh fue vencido? Casi todos fueron a arrojarse  al mar mientras otros se echaban en la arena, invadidos por una alegría colosal.

-¿Pero que habrá sucedido? – Preguntó Bieth finalmente.

-Amiga, – dijo Leshownill – solo puedo decirte una cosa, ese malvado usurpador ha caído bajo la furia del Ejercito de Salvación… ¡Oh, cielos! Que mi amado flacuchento cuatro ojos este con vida.

Bieth abrazó a la mora. “Lo está.” Lindsayna observaba el mar como si estuviera esperando a que alguien llegara… y efectivamente, vio algo que se acercaba.

-¿Ve algo, majestad? – preguntó Bradymor, quien estaba a su lado.

-Si, veo el mar.

Bradymor decidió mirar por su cuenta y vio algo pequeño que se acercaba. ¿Sera el enemigo? De inmediato alertó a los guardias y estos prepararon sus armas, incluyendo el sobreviviente de la masacre, quien al no tener hogar, le hizo unirse a las fuerzas del palacio, junto con los hombres del barón que se habían quedado por orden de este.

Pasaron varios minutos y el extraño ser se acercaba rápido. “¡Lindsayna!” Se oyó que llamaba. Bradymor dio orden a la gente que regresara. Entonces pudo fijarse bien: Dos tiburones adelante y atrás a una persona sobre una tabla con la que se desplazaba por el mar, jalado por los tiburones.

-¡Lindsayna! – Gritaba el extraño.

-Esa voz… – exclamó Lindsayna – 

Los soldados estaban ya alerta ante el posible peligro.

(leer a partir de 2:36)

¡Bridgia! ¡Era Bridgia, quien estaba aún viva! Al estar cerca de la orilla, los tiburones se detuvieron y la baronesa se desplazó sola sobre su tabla hasta llegar a tierra. Corrió hacia Lindsayna donde se abrazaron. Los dos tiburones eran mascotas de ella, regalo del mago Twisteroy en su cumpleaños tiempo atrás, por eso no había que temerles. Bridgia entonces contó las nuevas a la reina: de cómo Courtneysand fue vencida, asi como la recuperación de la espada del viento y la liberación del alma de Duncanz. 
-Tu debes ser Leshownill ¿verdad? Tus amigos DiJoy y Seirra están vivos y han sido de gran ayuda, DiJoy es un buen guerrero.
-¿DiJoy? ¿Estamos hablando del mismo? ¿Un guerrero el grandote miedoso? – Leshownill y su prima rieron, pues no podían creerlo– Oh, bueno, siguen los milagros. ¿Y que hay de Hawrold, el valiente?
Bridgia les dijo que aún están vivos y ahora se preparaban para la batalla final. Les contó sobre la ayuda de todos los que estaban escondidos en las montañas y desiertos. Ahora marchaban hacia las mismas tierras de Macleantosh para reuperar la espada que falta y que estaba a manos de Alexander.

-¡Si! – dijo Lindsayna – Ahora ese asesino y su líder serán destruidos, Dramadolgia volverá a ser la misma de antes. Que alegría tendré cuando regresen todos aquí. Hawrold, Trentzenor, Gwender…

La sonrisa de Bridgia se deshizo cuando oyó este último nombre. Lindsayna le preguntó entonces que sucedia. Bridgia la miro, pero no sabía como decircelo.

Lindsayna comprendió lo que significaba esa mirada. 

***

Un gran silencio reinaba en la cueva. Los gnomos estaban juntos y oraban. Mis amigos habían estado callados y Owenides sollozaba a cada momento. Noáh quería hablar y no podía mientras Coudy, mi pobre amigo, que alguna vez estuvo enamorado de ella, había llorado desconsoladamente en los brazos de una comprensiva Seirra. Esta lo consolaba aunque también sentía dolor y había derramado algunas lágrimas. Mi mente estaba invadido de Gwender y recordaba los primeros días cuando recibíamos las lecciones de mi maestro. Tretnzenor estaba sentado en el suelo con la espada clavada en el piso en señal de duelo. Duncanz en tanto… las paredes y las rocas de la cueva recibieron su furia en cuanto recibió la triste noticia. Grietas, golpes alrededor mientras el caballero juraba con matar personalmente al maldito Macleantosh. Trentzenor dijo que ella había dado su vida por Dramadolgia, asi que no teníamos que perder más tiempo y prepararse para la batalla.

Y asi fue. Al dia siguiente, aun con el dolor encima, nos pusimos a trabajar. Afilamos espadas y lanzas y preparamos las armaduras. Coudy ya estaba recuperado y preparaba sus armas, mientras Seirra, Key y Sey reunían toda la malva y otros remedios que le daban los gnomos para los que cayeran heridos en la batalla. Duncanz cogió su daga y en su nueva armadura comenzó a trazar algo en el pecho. Vimos que era una calavera. 

-Yo seré el angel de la muerte para ese maldito. – dijo.

Mientras preparaba mi ropa y ayudaba a los demás pensaba en lo que me dijo Gwender. Ahora era yo el único portador de magia del reino y me sentía un inútil ante la idea. A pesar de mis progresos, me sentía inferior ante el gran poder de Gwender, de mi maestro Twisteroy y de Key-Tlint. Parece que Noáh adivinó mis pensamientos, pues se acercó y me dijo que lograría usar bien mi magia y que no me mojaría los pantalones al hacerlo. Le di las gracias y continuamos con los preparativos hasta que finalmente llegó la hora de marchar.

-¡Andando! ¡Y les prometo una gran celebración de victoria!

Nos volteamos hacia Geoffonte cuando lo escuchamos hablar y nos sorprendió verlo con una armadura algo oxidada y con una espada que no ha sido usada en mucho tiempo.

-Amigo, mejor no deberías guerrear – dijo Duncanz riéndose.

-Oye, viejo, soy guerrero, siempre lo he sido y nunca dejaré de serlo. Lo que sucede es que siempre he esperado el dia oportuno para levantar mis armas, la guerra en donde se convocara mi nombre…

-Y también porque tú esposa no está aquí. – Agregó Noáh.

Todos rieron, hasta Eyva.

-Necesitamos toda la ayuda posible, Geoffonte, agradezco tu colaboración – dijo Trentzenor.

Bridgia, en efecto, había partido al amanecer hacia la isla para dar las nuevas, diciéndonos que no nos preocuparamos, que ella encontraría la forma de evitar a los enemigos apostados en Wawanakuantida. Y entonces, dejando a los gnomos y a los ex prisioneros de Courtneysand, partimos.

***

El túnel era bien amplio y todo el ejército podía cruzarlo sin demora. Eran como tres mil hombres los que lo conformaba, añadiéndose a los 50 ex prisioneros que se ofrecieron luchar con los 150 del cuerpo original, más las 100 mujeres de Eyva. Se dio la señal de avanzar y todos entraron. En medio de los soldados iba la carreta jalado por los osos Molotovni y Brunov.

Mientras esto sucedía, en las tierras del reino, los civiles, campesinos, aldeanos y toda la gente que no era soldado había salido de sus escondites y sus miradas se perdían en los horizontes que se presentaban ante ellos. Lo mismo sucedia en las aldeas que habían tenido que aceptar la opresión del enemigo. Los traicioneros que se habían puesto de parte de estos temblaban, pues de ser derrotados sus jefes, los pobladores tomarían venganza. Toda esta gente oprimida se sorprendió cuando despertaron y no encontraron a ningún ogro o humanoide. Sin duda se dirigieron hacia el Ejército de Salvación para una batalla definitiva. Por primera vez, en mucho tiempo, un halo de esperanza se presentó en cada uno de ellos. Y ahora solo tenian un deseo tanto tiempo olvidado: Ser libres.

Un dia tardó el cruce del túnel, lo que hubiera tomado muchos días de haber ido por las montañas. Hawrold observaba las paredes y el techo, no podía creer que las gigantescas montañas estaban sobre su cabeza. Observó a sus amigos y vio como marchaban firmemente, sin ninguna señal de miedo o arrepentimiento. Y el caso más notorio era la de DiJoy. Su rostro decidido, movimientos seguros y el aire resuelto en su rostro sepultaban el recuerdo de que alguna vez fue cobarde. Podia decir lo mismo de Noáh, pero la armadura que le quedaba grande solo le causaba risa a Eyva.

Esta mujer servia a los duques de Niagarantida, LKamz y Alegwenzia, donde gracias a su fuerza y valentía, se convirtió en la primera mujer en ser parte de los guardias de los duques. Pero estos, al estallarse la guerra, traicionaron a su rey y se unieron al enemigo. Ella se opuso y entonces sus amos ordenaron matarla.

Eyva huyó llevándose las armas que pudo conseguir. Semanas después, supo que el monstruo ese asesinó a los duques y destruyó sus dominios. Fue en esos viajes cuando halló a Izzya, y ambas fueron a vivir a la jungla, donde comenzaron a reunir a las mujeres que huian de la barbarie donde dio forma a su ejecito de  las amazonas. Siendo fuerte y gran guerrera, por eso se reia de la facha de Noáh.

-¡Eres un chiste, enano! ¡Te vez ridiculo!

-Mira, mujer de hierro, lo importante es la intención.

Claro! ¡Y la intención de los que te dieron esto fue para burlarse de ti!

-Yo mato a Owenides, ese tonto me lo dio.

Eyva le indicó que mejor ni lo intente, pues Izzya lo destrozaría.

-¡Bah! Esa chiflada no es ninguna guerrera. Solo salta y golpea.

¡Tonto enano! – le grito Eyva – ¡Bien te haría recibir unas lecciones de ella! Tu cuerpo sería tan agil como tu lengua.

-Y mi cerebro estaría tan abollada como la tuya.

Eyva gruñó. DiJoy se puso en medio para evitar la pelea. Arrastró a Noáh.

-Vamos, amigo, es hora de que uses tu buena vista. Y esa armadura te queda genial.

Precisamente habían llegado al final del túnel. Notaron que aún era de noche y podían ver un amplio campo. Noáh se adelantó una centena de pasos y luego de observar lo necesario, regresó para reportarse. Se podía ver aquella fortaleza negra, de donde provienen todas esas maldades que azotan Dramadolgia. Se decidió que todos esperarían al amanecer, para prepararse mejor.

Cuando llegó la mañana, los soldados se habían dividido en varios cuerpos, comandados por sus respectivos líderes. Trentzenor, Hawrold y el resto se pusieron en el medio junto con los hombres que se unieron desde el principio de todo. Allí también estaba Eyva con Izzya.

-Vean quien nos va a ayudar – dijo esta.

Todos se sorprendieron al ver al Sashqua venir detrás. Izzya dijo que estuvo siguiéndolos para unirse a la causa. Cuando estuvieron de acuerdo, el gigante les dio la espalda y lanzo un gran rugido. Momentos después, aparecieron de las montañas aves, fieras y demás animales de la jungla. La naturaleza iba a aportar su grano de arena para la batalla final. Trentzenor hizo señas a todos y con la espalda en alto dio la señal de partir. 

Luego de cien pasos, llegaron.

La fortaleza lucia aterrador, además de que el cielo estaba cubierto por nubes negras. Observaron que alrededor del castillo había un mar negro quieto y silencioso. Eran todos los monstruos reunidos de todos los rincones del reino. Hawrold vio una docena de seres alados volando de un lugar a otro dentro de aquellos dominios. Reconocieron entonces a los dragones que habían azotado Wawanaquantida. Eso significa que la isla estaba ya libre. A todo esto, la bandera del malvado, consistente en su rostro con una diabólica sonrisa.

En tanto eso sucedia, Coudy se había reunido con Seirra en el carro. Le prometió que iba a volver ileso y esta le dijo que iba a estar aguardandolo. Key y Sey se enternecieron cuando la pareja se dio su primer beso.

Duncanz distinguió algo medio brilloso en medio de ese mar oscuro. Se acercó a Trentzenor.

-Escucha, concéntrate en entrar al castillo. Alexander es para mí.

Tretnzenor entonces giró y exclamó: “Dramadolgia o la muerte.” “¡Total, Total, Total Dramadolgia!” exclaramon las miles de voces y de inmediato comenzó el rápido descenso. A mitad del camino, el cielo oscuro se ilumino con varios rayos de fuego. Chris-Maclenatosh, desde la torre más alta, invocaba los disparos para diezmarlos. Los rayos cayeron, unos sin dar en el blanco y otros donde acababan con un puñado de hombres. Luego los dragones avanzaron lanzando lenguas de fuego. La espada del viento de Duncanz lograba que aquellas flamas no les llegaran a dar a algunos. Finalmente, los ogros y humanoides corrieron a dar el encuentro.

¿Cómo describir la carnicería que se produjo entonces? De no ser por las espadas, la fuerza del Sasqua, los osos, la magia de Hawrold y la agilidad de Izzya, el ejército hubiera caído abatido desde el primer choque. Las fieras fueron de gran ayuda, las grandes avez distraían a los dragones, dando tiempo a que DiJoy, con la espada de Tierra, lanzara grandes rocas a los monstruos. Una de ellas le dio en la cabeza y el ser alado cayo al suelo aturdido mientras los soldados lo ultimaban a flechazos. Trentzenor, con la espada de fuego, evitaba que los rayos que Mccleantosh continuaba enviando cayeran en hacia ellos, pero era necesario avanzar y con estos ataques, no lo lograban.

Duncanz corría directamente mientras barria con todo ser que se le presentaba a su paso, pues él tenía un objetivo claro. Al llegar a unos metros de la puerta, allí lo esperaba Alexander con la espada del Agua. La historia se repetía. Trentzenor y Duncanz al pie del castillo de Courtneysand, ahora Duncanz y Alexander cerca de Macleantosh. 

-Esperaba el dia de tu traición. – dijo Alexander.

-¡Entonces celebra!

Y de esa forma los dos caballeros iniciaron el combate.

Izzya, al igual que en el combate anterior, hacia y deshacía con el enemigo en medio de risas y locuras. Owenides y Coudy disparaban flechas en lugares estratégicos ayudando a la loca. Eyva y sus guerreras sorprendían por la fuerza de sus brazos, en especial su jefa, de un solo golpe acababa con cinco humanoides. Alrededor de ella se podía ver los humos de aquellos soldados que se evaporaban al ser muertos. A unos pasos, Noáh trataba de darle a alguien con sus flechas, pero la humareda se lo impedía.

-Mujer de hierro, creo que no me necesitas, asi que me iré.

-¡Ja! Tienes más posibilidades de vivir si no te separas de mí.

Un ogro apareció de repente detrás de Eyva mientras esta le hablaba, el monstruo alzo su brazo con el hacha, pero rápidamente las flechas de Noáh atravesaron su cuello y cayó.

-Lo mismo digo – dijo Noáh.

-¡Andando enano, aún hay mucho que matar! – dijo Eyva y ambos prosiguieron.

Al pie de una roca estaba la carreta sin los osos. Seirra, Key y Sey observaban preocupados de que no hubiera ningún herido hasta el momento. Solo muertos. Seirra solo decía un nombre.

Hawrold, desde lo alto de un montículo, trataba de darle un golpe magico a Macleantosh, pero estaba demasiado lejos para darle. Sus disparon no llegaban y solo caian a las paredes del castillo. Era protegido por Geoffonte que había resultado ser un buen soldado. El bebedor, con una treintena de hombres, rechazaba a los soldados que se acercaban al mago. Era un espectáculo ver a las fieras, monos y los animales pesados de la jungla peleando con los humanos. Pero el ejército oscuro era muy numeroso y nadie sabia como iba a terminar la batalla. Era un ir y venir. Por un momento el enemigo abatía a los humanos y avanzaban y en otros ocurria lo contrario.

Duncanz y Alexander ya habían llegado a la puerta principal. Duncanz era extremadamente agil pero no esperaba el progreso de Alexander. La furia interior de este influía en su agilidad. El hombre deseaba de una vez acabar con el hombre que tiempo atrás lo humilló, era lo que pensaba Duncanz, pero ¿tanto era su ira? 

-Estás lento Duncanz ¿debe ser por que ya no tienes a tu ama y señora?

-¿Courtneysand?, te enviaré a donde están ella y Justinus. 

Las armaduras de ambos lucian marcas de sable. Cada uno estuvo cerca de atravesar el pecho del otro, y la lucha continuaba sin que ninguno fuera derrotado. En ese momento Duncanz vio a Macleantosh en una ventana de uno de los muros cercanos, vio que algo brilloso se formaba de sus manos. ¡Va a disparar! Saltó hacía atrás de inmediato, la bola de fuego salió produciendo un fuerte ruido pero ante la sorpresa de Duncanz, el fuego iba hacia Alexander. Este lo notó y con la espada apenas amortiguo el impacto. Una parte del cuerpo de Alexander estaba cubierto de llamas y este rodaba desesperadamente en el suelo hasta que finalmente logro apagarlo. Duncanz, viendo que Macleantosh había desaparecido de la ventana, se acercó hacia Alexander. Este, inmediatamente cogió su espada, pero el golpe y el fuego le hicieron perder su energía. Duncanz le dio varios cortes en el pecho, logrando que Alexander soltara la espada de Agua, finalmente, la estocada final le atravesó el estomago. Alexander cayó de rodillas.

-Consuelate con saber que fuiste un duro oponente. – le dijo Duncanz.

-No importa mi derrota… el amo se encargará de acabar contigo y los demás. – Alzo los brazos mirando al cielo – Ten fe, Chris-Macleantosh te vengará.

 Cayó al suelo donde no tardó en morir. ¿A quien le hablaba? Se preguntó Duncanz. Fue a la entrada pero la puerta era de hierro muy fuerte y la espada no le hacia daño. Seguro era estaría protegido por magia.

Noáh, como le aconsejó Eyva, no se había separado de ella y pudo ser testigo de su gran furia. Cada vez que ella veía el cadáver de una de sus guerreras, estallaba y mataba con más fuerza. Noáh solo disparaba poco y daba con unos cuantos. Owenides había puesto a Coudy sobre sus hombros y corría mientras este disparaba.

Dos horas había durado el combate hasta que DiJoy pudo desaherce del último dragón. De pronto, Macleantosh reapareció en su torre y lanzó más disparos hacia el medio de la batalla. Al ver los numerosos y enormes rayos de fuego, ambos ejércitos se separaron y los rayos que cayeron terminaron por formar una enorme y profunda fisura. Hawrold entonces levantó una muralla de luz impidiendo así las flechas del enemigo. Estuvieron un buen rato en esa situación, hasta que Trentzenor se acercó a Hawrold y los demás:

-Escuchen, no podemos estar combatiendo sin avanzar. A este paso nos mataran a todos y todo habrá fracasado. Esos monstruos son de verdad numerosos. ¿Dónde está Duncanz?

Noáh dijo que lo había visto combatir con Alexander, tal como él lo tenía previsto. Hawrold utilizo la luz de su vara y todos vieron en la punta la imagen de Duncanz tratando de abrir el portal. Habría que llegar donde él antes de que los oscuros se dieran cuenta.

-Este es el plan – dijo Tretnzenor – DiJoy, en cuanto Hawrold deshaga la barrera, con la espada cubriras esa grieta y mientras se reanuda el combate, inmediatamente creás una zanja que nos conduzca al castillo. Hawrold, tu crearas otra barra paralela a la zanja para que los enemigos no salten hacia allá. De esa forma nos uniremos donde Duncanz ¿de acuerdo? 

Todos comprendieron. Los soldados se reorganizaron y a la señal de Trentzenor, Hawrold deshizo la barrera y DiJoy levanto la tierra de la grieta logrando taparla. Los enemigos corrieron hacia ellos. Tretzenor les arrojó fuego mientras Di Joy se alejaba lateralmente y con la espada creaba un camino abriendo una zanja, al mismo tiempo Hawrold creaba la pared en medio de los monstruos y de la zanja hasta que el camino llegó cerca al castillo. Finalmente Hawrold, Tretnzenor y Dijoy bajaron y corrieron hacia el final del camino. Izzya, Owenides, Geoffonte y Coudy lo siguieron.

Eyva y los demás se ocupaban de luchar al igual que Noáh, hasta ver como se alejaban los demás. Se volvió y se vió con Eyva. Esta sonrio.

-Corre, enano, ayuda a tu amigo, yo me encargaré de ellos.

Noáh asintió y saltó a la zanja. “Cuidate mucho” le dijo a Eyva mientras corría.

Cuando los héroes llegaron, encontraron el portal lleno de grietas y golpes. Duncanz les dijo que está protegido con magia. Observaron que los alrededores del portal, las ventanas y muros estaban oscuros y destruidos. Un poco cerca de ellos hallaron el cadáver de Alexander.

-Tuve un agradable encuentro con el maldito Macleantosh – les decía – corría de una ventana a otra disparándome y yo le contestaba con mi espada, hasta que huyo y entonces reapareció allá arriba a lanzar disparos y luego se retiró. Ya no deben preocuparse por ese – señalo el cuerpo caído – El barón Tylord ya fue vengado.

-¿Y la espada de agua? – Preguntó Hawrold.

Duncanz se los mostró: Un sable de color azul marino. Observó a Geoffonte.

– Tu esposa es la verdadera descendiente. Asi que a ti te corresponde usarlo.

-Asombroso – dijo Geoffonte cuando recibió la espada que Duncanz le arrojó – Si puede hacer agua de la nada, espero que también haga vinos.

-Entonces es hora de usar la Espada de Dramadolgia.

Y siguiendo las palabras de Trentzenor, cada uno blandió su espada y las hojas de cada uno se juntaron. Las cuatro armas a la vez, encendieron. Y asi estuvieron por algunos minutos.

-¿Qué diablos sucede? – gruñó Duncanz – ¿Dónde está la espada Dramadolgia?

Hicieron cuatro tentativas pero sin ningún resultado. Se hartaron y encendiendo las cuatro espadas, dispararon hacia el portal y esta estalló en mil pedazos. Los soldados de Mccleantosh se percataron y corrieron hacia ellos en medio de rugidos. Todos entraron y Hawrold creó otra barrera cubriendo la entrada. Los soldados golpearon pero no podían romper la barrera. En tanto Eyva y los demás soldados volvieron a reagruparse y corrieron hacia el enemigo. El combate se reanudó.

Hawrold y los demás se dirigieron a la sala principal del castillo, guiados por Duncanz. La puerta era dura también, pero Geoffonte, con la espada del agua congelo la puerta y Duncanz lo destruyó con el viento de su arma. Entraron y hallaron al malvado líder cerca de su trono.

-¡Miserables perros! ¡Solo me han facilitado las cosas! ¡Mueran de una madita vez!

Grandes rayos salieron de sus manos, pero Hawrold intervino y con su vara impedía que los rayos avanzen, pero estos eran poderosos y debilitaba el poder de Hawrold. Los demás caballeros entonces volvieron a escender sus armas y dispararon. Macleantosh los detuvo y el disparo estaba a unos centímetros de él. Hawrold entonces se concentró y con su rayo de fuego se unió con la de los demás. Aquello dio mas fuerza y Macleatosh no lo resistió. Finalmente el impacto lo recibió y se oyo una enorme explosión barriendo con todos al suelo. Al levantarse vieron al malvado líder en su trono y sin aparente signos de vida.

-¿Ha muerto? – Pregunto algo nervioso DiJoy.

En ese momento se escucharon vivas y gritos de victoria desde afuera. Coudy fue hacia el portal y luego regreso.

-¡Amigos hemos ganado! Los humanoides y ogros. Todos murieron de repente.

Eso solo podía significar algo. Se acercaron al trono.

Finalmente hemos vencido, dijo Trentzenor y todos se alegraron. Owenides e Izzya se abrazaron, Noáh se autofelicitaba mientras Hawrold recibia palmadas y admiraciones de los caballeros y viceversa hasta que Coudy los llamó. Al volverse se sorprendieron de verlo con la cabeza de Mccleantosh en sus manos.

-¿Pueden explicarme esto?

Hawrold se acercó. La cabeza estaba hueca. No había señales de sangre en el cuerpo. ¿Un muñeco? Duncanz arrojó el espada, furioso.

-¿Dónde te escondes, mal nacido? ¡Macleantosh, presentate cobarde! 

Todos se separaron a buscarlo en los alrededores del castillo. Dieron noticia a los soldados para que lo buscaran afuera. Recorrieron en habitaciones, sotanos y demás salones. Owenides y DiJoy buscaban juntos cuando oyeron golpes y gritos. Cuando llegaron, vieron a la loca peleando cuerpo a cuerpo con Hatchetof.

-Detente Izzya ¿no ves que es humano?

Izzya obsevó bien al hombre en el suelo y le dio la razón a DiJoy. Este se acercó y ayudo a levantarlo.

-Yo te conozco, eras jefe del clan de la mina de Canadanzia. 

-Si, pero ese monstruo me dejo vivo para ser su perro sirviente. Tenía que cocinarle, bañarlo, acostarlo… ¡Diablos!

-Wow – dijo Owenides – Podrias ser un buen doncello para la reina.

Hachetoff se levantó gruñendo hacia Owenides pero DiJoy lo calmaba mientras Izzya protegía al grandote. Lo tocas, te mato, morote, le gritaba ella. En eso se apareció Duncanz.

-Encontré a este insecto.

Y acto seguido arrojó al Zequel al suelo. Luego le preguntó violentamente donde se escondia su amo. El pequeño aullaba y respondía morirán, morirán, el amo matara a ustedes y ustedes arderán.

-No entiendo porque Macleantosh creó a este desperdicio.  – decía Duncanz – Tal vez para probar que podía crear cualquier cosa.

Hawrold, en tanto, no se había alejado del trono. Observaba la cabeza y finalmente lo arrojó. No lo entiendo, se decía. ¿Acaso peleábamos con un espíritu? Daba vueltas y no sabia que responderse. Entonces se acercó al trono y palpaba el cuerpo decapitado en busca de alguna pista cuando de pronto escucho ruidos raros y vio como el trono y él se hundía repentinamente. Al detenerse, vio que había un metro de distancia entre arriba y el lugar donde había bajado. Luego se encendieron varias antorchas y noto que estas provenían de una determinada dirección. Hawrold abandonó el trono y siguiendo a las antorchas caminó por un semioscuro pasadizo.

Conforme avanzaba las antorchas continuaban encendiéndose y el camino le parecía interminable. Finalmente perdió la paciencia y comenzó a gritar:

-¡Chris-Macleantosh! ¡Gran Koko! ¡Estás derrotado, ya no puedes esconderte! ¿Creias que no iba a llegar hasta aquí verdad? ¡Pues lo hice, gracias a mi magia! ¡Es hora de que pagues la muerte de mis amigos y demás dramadolgianos!

Hablaba con su vara levantada, listo para atacar al primer movimiento. Las antorchas terminaron de encenderse y Hawrold se encontró con una puerta oscura. Al abrirse, entró y encontró una gigantesca sala. Estaba iluminada con solo unas antorchas azules. Al medio encontró un caldero y detrás de ella, un trono oscuro de espaldas ante él. Se detuvo. Pudo percatarse que alguien estaba sentado allí.

-¿Asi que aquí estabas? Ya tenemos las cuatro espadas que son capaces de matarte. La batalla ha terminado y hemos vencido. Tus aliados están muertos y tu ejército destruido. – el trono comenzó a girar – Macleantosh, desgraciadamente no tienes perdón alguno. Vas a tener que pagar…
¿Qué?

No era Macleantosh, no era el Gran Koko. Ni siquiera un ogro. Humano, una persona. ¿Quién era esta mujer de piel clara y ojos alargados? Hawrold estaba asombrado cuando la que estaba sentada comenzó a reir fuertemente. Hawrold la observó entonces y de pronto…

¡No puede ser! ¿Tú?  ¡Eres tú!

La mujer no responde y continúa riéndose. 

¡Continuará…!

 /////////////////////////////////////////////////////////////////////

Awesombroso!!!

Luck ama las referencias a TD… y este episodio esta lleno de ellas! Empezando por la “sinceridad” de Lindsayna y la innovacion del Confesionario en el Reino xD Amo esta caracterizacion de Linds =D

Y la poetica explicacion de la calavera de Duncan *o* Yo tambien extraño a Gwender u.u

La historia de Eyva! Y las escenas con Noáh, estos dos juntos son oro puro!!!

La batalla contra Alexander o.O Tylord podra descansar en paz 😐

Si puede hacer agua de la nada, espero que también haga vinos.” xD xD xD Mori de risa

Las cuatro espadas de Dramadolgia reunidas al fin!!

Y mas referencias a TD: Izzy vs Hatchetoff. Y el Chris cadaver falso… Zequel me recuerda a Kreacher (?)

Y finalmente… aquella mujer no puede ser otra que Heather.

Santas Blicias, Arturo, no tengo idea de que cómo va a terminar este Fic… ¡Solo quedan dos capitulos!

AASDASDASDASDASDAS!!!

Vengadores, no olviden comentar. Nos reencontraremos este viernes para jugar a Nostradamus con Revenge of the Island…

Buena semana a todos

¡Auf Wiedersehen! 

Anuncios

7 Respuestas a “RotiBlog Fics: Dramadolgia – Cap. 11

  1. Bueno, como sea. Review:
    “El moro enorme y silencioso” Silent B (?)
    “Luego, esto fue imitado por las damas y demás autoridades del castillo. El cuartucho pasó a llamarse “el confesionario.”” Referencia a TD
    “El muro mágico activado por mucho tiempo se disolvió y la gente corrió apresuradamente a la playa.” Eso me recuerda a una escena final de La Sirenita 2. (que lo vi cuando era solo una niña tonta)
    “¡Oh, cielos! Que mi amado flacuchento cuatro ojos este con vida.” xD “4 ojos”
    “preguntó Bradymor” su voz, seria como la del Humpie Dompey (del El Gato Con Botas en 3D*)
    “(leer a partir de 2:36)” Me la suda, pondre una de Lady Gaga (Lady Gaga 4 EVA!!!!!!!!!!!!!) America- Americano (8)
    “¿Un guerrero el grandote miedoso?” Sigo sin creerlo ¬¬
    “y que no me mojaría los pantalones al hacerlo.” Venida (?)
    “LKamz y Alegwenzia” Pudo haber usado sus verdaderos nombre (Luis y Alejandra)
    “-¡Eres un chiste, enano! ¡Te vez ridiculo!

    -Mira, mujer de hierro, lo importante es la intención.

    -¡Claro! ¡Y la intención de los que te dieron esto fue para burlarse de ti!

    -Yo mato a Owenides, ese tonto me lo dio.

    Eyva le indicó que mejor ni lo intente, pues Izzya lo destrozaría.

    -¡Bah! Esa chiflada no es ninguna guerrera. Solo salta y golpea.

    ¡Tonto enano! – le grito Eyva – ¡Bien te haría recibir unas lecciones de ella! Tu cuerpo sería tan agil como tu lengua.

    -Y mi cerebro estaría tan abollada como la tuya.” Me huele a Nova ❤
    (No soy yo :s)
    "Key y Sey se enternecieron cuando la pareja se dio su primer beso." Lo sabia! Katie&Sadie 4 EVER!!! (?)
    "-Mujer de hierro, creo que no me necesitas, asi que me iré.

    -¡Ja! Tienes más posibilidades de vivir si no te separas de mí.

    Un ogro apareció de repente detrás de Eyva mientras esta le hablaba, el monstruo alzo su brazo con el hacha, pero rápidamente las flechas de Noáh atravesaron su cuello y cayó.

    -Lo mismo digo – dijo Noáh."
    Cambie de opinion, Olviden el Nozzy, el NoVa es FTW!
    "Eyva y los demás se ocupaban de luchar al igual que Noáh, hasta ver como se alejaban los demás. Se volvió y se vió con Eyva. Esta sonrio." Eva sonreir (?) La unica vez que "sonrio" fue cuando Heather le "entrego" su MP3 (IDD 3 Despiertaton)
    "¿Un muñeco?" Episodio 20 LDA
    "Cuando llegaron, vieron a la loca peleando cuerpo a cuerpo con Hatchetof." Izzy Vs. Hatchet ROUND 4 FINISH HIM
    "Tenía que cocinarle, bañarlo, acostarlo" BAÑARLO?! WTF?! ChrisxBlaineley 4 EVA!! (?)
    "¿Quién era esta mujer de piel clara y ojos alargados?" Heather (?)

    *Es que hoy fui a ver la pelicula. Estuvo genial, fue como un crossoverv de varios cuentos clasicos (frijoles mágicos,hompey dompei,la gansa dorada, etc.)

    Bla,bla, me voy a dormir buenas noches

    Ahahah a mi tambien me gusto El Gato con Botas xD

  2. Se que esto no tiene que ver pero.. ¿Algunos de ustedes han consegido contacto con CN para saber si estrenaran Total Drama Revenge of the Island en 2012?

  3. Este capítulo me ha impresionado más que todos los anteriores, muy buen trabajo arturo 🙂
    El dibujo lo hiciste tú Luck? Quedó estupendo. La túnica luce genial
    50 posts, el ROTIblog ha crecido mucho. Felicidades!
    Saludos

    Yeah, el fic de Arturo esta cada vez mejor!
    Me alegro que te guste xD Le hice muchos pliegues y muchos rizos.
    Me esforce! Pero valio la pena 😀

    • Sí! y espero con ansias el desenlace del fic 🙂
      Eso fue lo que me gustó del dibujo, los pliegues y rizos le dan más volumen, y se ven trazados correctamente

      Me alegro que te haya gustado CeeCee. Es lindo cuando aprecian tus obras
      ¡Abrazo!

  4. Me gusta el diseño del mago Twisteroy, aunque supongo que es él en su juventud.

    Exacto, aunque la magia lo fue debilitando, sacandole canas prematuras como a Juan Di Natale (?)
    En realidad sí iba a hacerle barba, pero no hay muchas barbas en Drama Total y no sabia como dibujarla 😐

  5. BSNLKGANFD.H,NBDFSKHNDLFKHNSFDKHGNDFS-NSERIOHESNILRHADRNGKERHGLDRHDKHLKAÑEDHNSDFNHOIENDFPBZIANDEFHKLNDEBOAIHSBDIHBSDUTHBSJTDLKN.TSNLJNGT

    Arturo me va a matar de un ataque de intriga XD… Morí de la risa con la sinceridad de Lindsayna, el deseo de Geoffonete por ir a batalla porque no estaba Bridgia, y el crear vino de la nada! XD

    Me encantaron las escenas Eyva x Noáh, son asombrosas

    La batalla Alexander vs Duncanz fue corta pero épica, y quedé de cara cuando cerí que habían derrotado a Macleantosh!!! Más confundido quedé cuando leí que era un muñecho XD…. Pero la adrenalina comenzaba a fluir nuevamente cuando Hawrold descubre el pasadizo y llega a la sala tenue azul… Etoy seguro que la extraña dama es Heather, solo me intriga saber que hace ahi y cual será su papel en la historia

    NO PUEDO ESPERAR POR EL SIGUIENTE!!!!! Arturo, solamente puedo felicitarte por tan buen capítulo, y no me imagino que tendrás para el final!

    Ahahaha estoy tan emocionado como vos amigo jajajaja

Y vos... ¿Qué tenés para decir?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s