RotiBlog Fics: Dramadolgia – Cap. 7

¡Vengadores!

¡Una rápida actualización para conocer el séptimo capitulo de la Saga de Arturo Hernández, Dramadolgia, de la que aún nos faltan conocer 6 entregas más!

Pero antes…

Una encuesta completamente random… Aunque tambien podrían ayudarme para cierto proyecto en Deviantart: los campistas en Hogwarts. He debatido un largo rato con Twister, y apenas concidimos con las casas a las que asignariamos a estos dos personajes:

 

Y si me permiten molestarlos con una cosa más, les dejo el link de Drama Project 2, la serie animada de mi amigo Agustin en la que mi avatar y el OC de Twister (Clarissa) compiten en una mezcla entre Total Drama y Glee Project:

OPENING

>>>Link del Episodio 1 de Drama Project Season 2<<<

Y ahora si. Regresemos al mágico mundo de Dramadolgia.

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LAS 4 ESPADAS DE DRAMADOLGIA (Capitulo 7)

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El conde Justinus siempre fue bello. Sus padres, descendientes de uno de los tres guerreros, mostraban orgullosos a su pequeño vástago ante los demás reyes y señores de Dramadolgia. El rey Tarifay ya lo imaginaba en unos años mas adelante como un digno esposo para su querida hija.

Y asi fue. Justinus siempre era bienvenido al palacio de Wawanakuantida y pasaba horas en compañía de Lindsayna y Bieth. Las otras doncellas de la princesa, excepto Courtneysand, suspiraban ante su belleza. Gwender, ocupada con sus lecciones de magia, tampoco le prestaba atención.

Los padres de Justinus murieron y este se convirtió en amo y señor de Terranovancia. Invitaba a la princesa a largos paseos a caballo por sus campiñas. Otras veces estaban juntos sentados y sonrientes ante las dulces melodías que entonaba Trentzenor con el arpa. Los padres de Lindsayna estaban felices, ya faltaba poco para que oficialmente se enamoraran y asi pudieran casarse y convertirse en los herederos del reino.

Pero un buen dia, descubrieron que el bello rostro del conde ocultaba su verdadera personalidad. El hombre estaba mas enamorado de si mismo y solo le importaba su rostro y su cuerpo. Gustaba de llevar pequeños espejos para observarse en cada momento, pero cuando ese dia Bieth accidentalmente lo rompió, el conde monto en cólera. Dio una fuerte bofetada a la doncella favorita de la princesa rompiéndole la boca. Lindsayna exigió al conde a que se disculpara pero el egocéntrico señor no lo hizo. De inmediato se alejo del palacio para liberarse de esa situación.

Gracias a las doncellas, la noticia se extendió por toda Dramadolgia. Todas las mujeres unánimemente apoyaron a la princesa. No podían concebir que ese conde golpeara a una mujer por un estúpido espejo. Tarifay advirtió al conde que hasta que se disculpara con Bieth, no entraría a Wawanakuantida. Pero Justinus tampoco se retractó. Se refugio en sus tierras esperando a que el escandalo pasara y nuevamente sea llamado. El tiempo corrió y ya nadie iba a verlo, tampoco era invitado a los bailes y torneos. Nunca en su vida se sintió rechazado y maldijo a la princesa y a todos los que la rodeaban. Se desquito con sus sirvientes y estos lo abandonaron. De pronto, sus jardines fueron perdiendo su belleza de antes y sin limpiadores, el polvo dominaba los pasillos de su palacio. El conde entró en una crisis depresiva, lleno de odio hacia todos. ¿Cómo se imaginaban ellos a que el, un conde, se pusiera de rodillas ante una doncella fea y enana? Enflaquecia y su rostro fue perdiendo brillos. Cuando un dia se vio en el espejo, volvió a estallar y destruyó todos los espejos de su hogar. Estuvo mucho tiempo encerrado en su palacio cuando un dia, su puerta fue abierta. Ante él, un hombre portando un apuesto semblante como él solia ser lo observaba fijamente y entonces hablo.

-Escucha, Justinus, he venido para salvarte y devolverte tu posición. Pero antes, debes servirme y darme el arma que tus padres y tus antepasados han estado guardando por siglos, pues ha llegado una nueva era en donde volveras a ser poderoso y bello.

El abandonado conde sabía a que se refería. Fue hacia la capilla  y de espaldas en el altar, estaba esa espada con el poder de la tierra que tanto había oído de sus padres. ¡La oportunidad de volver a ser lo que era! ¡Ese hombre era su angel!

-Soy Chris-Macleantosh y con esta espada debes jurarme lealtad para siempre.

Una vez que Justinus juró lealtad con su sangre, el extraño ser invoco extraños nombres y de inmediato, por arte de magia, el conde Justinus recupero su cuerpo y su rostro.

-Ahora no puedes echarte atrás. Tengo el suficiente poder para volverte a ser el despojo que eras hace unos momentos. Ahora es tiempo de derrotar a aquel rey quien te humilló.

Justinus estuvo presente en aquella batalla. Y fue testigo de cómo Macleantosh acaba con la vida del padre de la princesa.

Su palacio se convirtió en una de las fortalezas donde ahora ogros y humanoides se abastecían para continuar con la conquista…

-¡Justinus! ¡Regresa al mundo real!
El antiguo conde se retiró de la ventana y volvió a la mesa en donde aguardaban Courtneysand y Duncanz. La llamada de la primera había cortado sus recuerdos.

-¿Viste a ese hombre que vino conmigo? – continuó hablando la mujer, siempre con ese tono de superioridad – Era uno de mis espías, me ha informado que Trentzenor y algunos hombres de la princesa se han unido y han hallado la espada.

-¿De manera que Trentzenor esta vivo y coleando? – Preguntó Justinus observando a Duncanz.

-Oye – dijo este – Si lo deje medio muerto la ultima vez, ahora lo decapitaré.

-A Macleantosh no le gustará que fracasaste en la batalla.

-¡Ya basta Justinus! – intervino Coutneysand – Ya hable con él y ordena que te prepares para evitar su avance. Vienen para acá.

Justinus no mostró la más mínima preocupación. Cogió su espejo.

-¡Ba! ¿Por un puñado de horribles y harapientos rebeldes? No hace falta un regimiento completo.

-Ese puñado de horribles harapientos vienen con mas de quinientos hombres. – Justinus dejó de mirarse – Los antiguos soldados de Trentzenor estuvieron escondidos mucho tiempo en unas montañas, mi espia convivía con ellos. Ese caballero los ha reunido y ahora marchan hacía acá.

-Debería contraatacar.

-Estoy de acuerdo contigo – dijo Duncanz.

-El amo dijo que aguardaras, él enviará más hombres para ayudarte. Y no olvides que ya tienen la espada de Fuego, la que buscábamos – añadió Courtneysand y se acercó a él con una maliciosa sonrisa – ¿Vas a desperdiciar una gran oportunidad para mostrar tu eficiencia al amo? Imagina, tú derrotando al enemigo en tus propias tierras y recuperando la espada que necesitamos para gobernar Dramadolgia. Piensalo. Vamonos, amor mío.

Courtneysand, sin esperar respuesta de Justinus, se aleja de la mano de Duncanz mientras que con la otra sostiene esa pequeña bola de cristal que usa para hablar con sus concejeros.

***

Ahora teníamos soldados.
El leal Philz, al que Trentzenor hablo primero, un hombre delgado, de cabello marrón  y una bandana en la cabeza, solia ser el concejero de su padre Josafantis Nuevus, muerto en la batalla en nombre del reino. Philz y los hombres que quedaron vivos, no tuvieron más remedio que huir y esconderse en este lugar,  y durante ese tiempo, la esperanza de luchar dio paso al pesimismo y la derrota. Por eso, ver al hijo de su amo aparecer y portando la espada, fue como el despertar de una larga invernación. Sin embargo, las armas no eran suficientes y carecían de caballos, por eso era importante ir hacia las antiguas tierras del conde Justinus, pues este tenía los caballos necesarios asi como las armas para usarlos contra el resto de los enemigos.

Pero en el camino tendríamos dos sorpresas. Comenzaré con la más simple. Seirra estaba con nosotros. ¿Cómo así? Pues, en cuanto se alejó algunos pasos de nosotros, habló con las otras mujeres y regresó silenciosamente hacia la cueva, donde se subió al carro de los osos, cuando estos comían, y se ocultó allí. Estuvo allí oculta hasta después del encuentro con el ejercito. Al dia siguiente, en pleno camino, Noáh la descubrió:

-Oye, Coudy, tu gran musa te ha estado siguiendo a escondidas.

-¿En serio? ¿Soy tu musa, Coudy? ¿De veras seré tu inspiración en el campo de batalla?

Dejando a un lado las protestas de Coudy y las carcajadas de Owenides, Seirra sería útil para calmar a los osos. Además de que sería una buena ayudante de cocina para DiJoy, quiero decir, Owenides. Mi amigo es buen cocinero, pero el grandote moro insiste en ser el que prepare los alimentos, no le interesa mucho ser un luchador, y eso es que enfurece a Owenides pues le está quitando su trabajo.

El camino duraba varios días, Gwender se adelantaba en forma de ave para vigilar si el camino estaba despejado. Trentzenor permanecia silencioso y con la espada en su mano. ¿En que pensaría? En cuanto a mi, hace días salí de la isla con grandes ideales y deseos de luchar, pero ahora me aterraba las batallas que se avecinaban. Desde que murió Key-Tlint, supe que esto no iba a ser una gran aventura. Por otro lado, los historiadores del palacio me dejaron perplejos. Habian ocultado todo lo relativo a las espadas, habían escrito en los libros de manera inexacta. Lo hicieron deliberadamente para que la gente se olvidara de esas armas y asi vivir en la isla olvidándose de los demás. Malditos ancianos, debo hablar sobre este punto con Noáh en cuanto todo esto termine.

DiJoy nos contaba que si bien era fuerte, detestaba la violencia y prefería vivir en armonía. De niño se llevaba muy bien con los animales del bosque, pero un dia, cuando movia una enorme roca que le cerraba el paso, esta aplastó a su mascota, un conejito, muriendo instantáneamente. Desde ese entonces, DiJoy nunca se acercó a otro animal pues temía hacerle daño. Por eso se mantenía alejados de los osos que nos acompañaban.

Fue al mediodía del tercer dia de marcha cuando se produjo el segundo encuentro. Los soldados estaban descansando mientras DiJoy preparaba nuestro almuerzo. Coudy practicaba cpn el arco y flecha ante la atenta mirada de su “musa.” Mientras tanto, Trentzenor, Gwender, Noáh, Owenides y yo estuvimos explorando el bosque donde acampamos. Habiamos avanzado mucho cuando oímos un terrible rugido. Nos preparamos inmediatamente. Pero los minutos pasaban y los rugidos se repetían, pero ningún peligro se acercaba a nosotros. Gwender tuvo una idea.

-Si esos rugidos no son de una bestia que ataca, puede ser una llamada de auxilio.

Corrimos de inmediato. Cuando llegamos vimos a varios humanoides que habían lanzado las redes ante una… bestia o algo. Esta rugia y era por la segunda opción de Gwender. Una criatura siendo atrapada por esos malvados seres significaba que debía ser salvado por nosotros. No lo pensé dos veces, use mi magia renovada y fortalecida y di con tres. Bien por mí. Trentzenor sacó su espada para exterminarlos, pero en ese instante recibimos una ayuda inesperada. Un extraño ser se apareció en los arboles aullando y brincando. Se paró en medio de los humanoides y con increíble rapidez los envio al suelo y luego se trepó en la bestia atrapada. Los seres se levantaron tras ella, pero Trentzenor se opuso. De su espada salieron las llamas de fuego y extermino a todos. Nos acercamos a la bestia que acababa de ser liberada por la otra criatura.

-¡Hey, no siempre veo gente nueva aquí! ¡Gracias por la ayuda!

Si, hablaba. Y allí descubrimos que era humana como nosotros. Vestia de verde y su cabello anaranjado resaltaba.

-Grandes Blicias – dijo Owenides – si que eres rápida. ¿Quién eres?

-Izzya es mi nombre y este amigo mio es el Shasqua.

El llamado Shasqua era similar a un gorila. Tenía rasgos humanos a pesar del pelo de simio que cubria su cuerpo. Sus pies eran planos y enormes.

-Ja ja. Esa horrible y malvada mujer de pelo marrón la quería para su colección y mandó a sus hombres para llevárselo, pero no contaban con la gran Izzya… y de ustedes claro.

Courtneysand. ¿Quién sino ella?

-Entonces también eres una de las oprimidas de Macleantosh – dijo Trentzenor – ¿ves esto?

-WOW y más WOW. Que espadota, pues si puedes derrotar a esos ogros, hazlo ya, les apoyaria amigos pero debo reunirme con los mios. – Se monta sobre la Bestia y le hace señas para irse – Vivimos en la jungla, visítennos cuando quieran. Comeran, beberán y se volveran locos. ¡Vamos Shasqua! ¡Adelante caminante! Wooahoo.

Y esa loca mujer con su mascota se alejó. Pero no podíamos seguirla. Antes de ir a la jungla para combatir contra Courtneysand, tenemos que vérnoslas con Justinus. Regresamos al campamento, no había más amenazas que temer. Gwender aprovecha para felicitarme pues hice un buen movimiento con mi magia. Imagino al mismísimo maestro Twisteroy hablándome. Ahora a celebrar la victoria con un buen almuerzo. Parece que DiJoy leyó mi pensamiento, pues al vernos se acercó rápido hacia nosotros.

-Caballeros, las patatas y verduras están listas.

***

…Mis horas se acaban ya… (Un objeto brillante y amarillo)…El peso de los cientos de años está comenzando a invadirme (una estrella invertida sobre ella)…También debo partir. (se producen fuertes golpes)… también debo partir… los golpes al objeto son mas fuertes, fuertes rugidos se oyen… ¡Duncanz!

-Hawrold… ¿qué te pasa?

Hawrold estaba sudando, las visiones que tuvo en sueños fueron muy fuertes. Le respondió a Gwender:

-Escuche la voz de Key-Tlint cuando nos hablaba en la cueva. Vi algo amarillo con una estrella en ella y algo lo golpeaba muy fuerte. Y vi el rostro de Duncanz.

Gwender guardó silencio. Recordó de nuevo cuando su amiga estaba moribunda en sus brazos… y sus ultimas palabras…

-Solo fue un mal sueño, Hawrold, volvamos a dormir. Mañana es el día.

Hawrold asintió y se volvió a acostar, pero al hacerlo, notó a Trentzenor, quien había puesto mucha atención sobre el sueño.

***

La orden había sido clara para Justinus: No contrataques. Se había puesto su mejor armadura y al verse en el espejo, no podía sentirse más orgulloso de su perfecta belleza. Al salir al balcón vio a sus fuerzas alienadas y esperando al enemigo. Lo que le preocupaba es que no llegaban los refuerzos que Courtneysand le dijo. Por otro lado, no era necesario mas soldados. 500 hombres mal armados y solo con la espada de fuego como principal arma no era amenaza para los 1500 humanoides y mas de 20 ogros quienes comandaban a la tropa. Y la espada de tierra que poseía iba ser suficiente para vencerlos. Y el tendría el placer de matar con sus propias manos a Trentzenor, y llevaría su cabeza ante Macleantosh como prueba.

Trentzenor también se había equipado. Su armadura verde, el cual no lo había usado desde la fatídica batalla, estaba ya reparada y lista para usarse. En el pecho tenia dibujada una mano negra, señal de ferocidad y en medio de aquel dibujo había trazado un 9. “Será mi amuleto” se dijo. Mientras avanzaban vieron los antiguos campos que conducían al otrora palacio del ex conde. Los arboles, frondosos alguna vez, ahora solo eran troncos secos y las verdes praderas de antes ahora eran seca arena gris.

-El muy malvado usaba la espada mágica para extraer la energía de estas tierras para mantener su belleza. Nunca conoci a alguien tan cruelmente egocéntrico.

De verdad era un paisaje triste y melancolico. Seirra añadió que debido a este horrible poder, las hadas y unicornios habían huido de estos lugares, ignorando su actual paradero.

Luego de una hora de camino, divisaron el palacio. Para su sorpresa, los oscuros hombres del enemigo ya estaban alienados y preparados para luchar. ¿Cómo supieron que iban a venir? Observaron la bandera del enemigo: Un trofeo, símbolo de la victoria.

Trentzenor se dirigió a su gente.

-Escuchen, no hay mas remedio que atacar ahora. Están preparados, pero con la espada de fuego, alcanzaremos la victoria. ¡La victoria total!

¡Total! ¡Total! ¡Total Dramadolgia! Tres poderosos gritos salieron de las 500 bocas. Trentzenor hizo la señal y todos se lanzaron al ataque. Los osos también corrieron a gran velocidad llevando el carro con Hawrold y el resto adentro. Gwender aprovecho para volverse ave y adelantarse a los soldados.

Los monstruos portaban cinco catapultas y de inmediato fueron activadas. Las cinco bolas de fuego lograron solo acabar con algunos pero el resto ya estaban a mitad del encuentro. Seirra hizo detener el carro y luego bajo a soltar a Molotovni y Brunov.

-¿Qué estás haciendo niña atolondrada? – gritó Noáh.

-Ellos no solo transportan, también son buenos luchadores. ¡Vamos chicos!

Y enseguida los osos corrieron rugiendo a unirse a Trentzenor.

Justinus observaba el choque de los dos ejércitos. Las espadas entrechocaban, las flechas caían, las lanzas se encontraban unas con otras. Divisó a Trentzenor luchando con la espada del fuego. Con un movimiento acababa con varios humanoides a la vez y avanzaba rápido hacia la puerta. No lo iba permitir, alzo la espada de tierra para eliminarlo, pero fue golpeado por un extraño ser que ingresaba a su balcón, haciéndolo caer al suelo. Al levantarse se percato que se trataba de un cuervo y que inmediatamente se volvia en forma de mujer.

-¿Qué tenemos aquí? La amargada y aburrida doncella de la reina. ¿Crees determe con esas alitas?

Pero Gwender lanzó un rayo destruyendo el espejo.

-¡Maldito exibicionista! ¡Belleza infernal! Vas a pagar lo que le has hecho a estas tierras, asi como tu cobarde traición.

-Si tanto te preocupa la tierra, entonces serás parte de ella.

Justinus lanzo un fuerte rayo de su espada, pero Gwender contraatacó y de esa forma, dos rayos distintos luchaban por la supremacía de la otra.

Trentzenor y los demás lograron llegar a la enorme puerta del palacio, esta se abrió y aparecieron más hombres que aguardaban dentro. Muchos de ellos se apostaron en las altas murallas donde disparaban flechas y lanzas. Trentzenor lanzo una gran llama de fuego y logro hacerse camino entre los seres hasta ingresar al palacio, pero allí se encontró con otro regimiento quienes al parecer lo esperaban solo a él. Afortunadamente, los osos entraron al palacio y sobre ellos estaban Seirra, Coudy y Noáh disparando flechas a los enemigos, los cuales se separaron para recibir a los intrusos. Trentzenor aprovecho para barrer a muchos con las llamas de su espada. Noáh y los otros bajaron de los osos y se unieron al caballero mientras las bestias ahora podían combatir con total linertad. Eran muy rapidos y con sus mandíbulas acababan con unos y con sus garras terminaban con otros. Los que estaban en las murallas fueron muertos por las flechas de nuestros amigos.

-¿Dónde está Hawrold? – Preguntó Trentzenor.

-Tranquilizate – respondió Coudy – está muy bien resguardado.

En efecto, allá afuera Hawrold se había sentado sobre los hombros de Owenides y mientras este corria, el mago lanzaba poderosos rayos con su vara, los cuales mataban a los enemigos y al mismo tiempo destruía las lanzas y flechas logrando que Owenides no recibiera ninguna de esas armas. Y a pesar de no estar suficientemente armados, los soldados del Ejercito de Salvacion no flaquearon en el combate por el deseo y la determinación de ser finalmente libres de este malefico imperio. Owenides y Hawrold ingresaron al palacio, el mago se encontró con sus amigos y con sus potentes rayos diezmo a los enemigos que aún estaban adentro. Los que quedaron huyeron hacia afuera para encontrarse con los soldados humanos. Trentzenor y los demás corrieron por los pasillos del palacio, donde hallaban bustos y retratos del ex conde (“A eso lo llamo estar autoenamorado” dijo Noáh),  y en ese momento hallaron a un hombre portanto una espada cerrándoles el paso.

-No pasarán de aquí, no mientras viva.

Trentzenor lo reconoció. Era Billyz, joven delgado, portando un pendiente negro en una de las orejas, y con el pelo corto y rubio, parecido al baron Tylord y que estuvo con los demás hombres cuando Trentzenor fue a reencontrarse con ellos. Esa noche, huyó y llegó rapido al palacio con alguna ayuda del enemigo.. Ahora sabían por que los soldados de Justinus estaban ya esperándolos.

-Deja esa espada, Billyz, tendrás posibilidades de que la reina te perdone.

-¡Al diablo con usted, caballero! Chris-Macleantosh es el amo.

Una flecha le atravezo la garganta, todos voltearon y vieron a Philz quien portaba una pequeña ballesta.

-Lo siento, amo, nunca he tenido un buen olfato. – y luego cambio de tono como alguien quien cambia de tema – he logrado entrar con algunos soldados, pero afuera continúan combatiendo.

-Entonces vayamos con Justinus.

Fue interrumpido por un ruido sordo, este provenía del fondo. Todos se dirigieron allá y vieron a Justinus combatiendo contra Gwender, pero la maga ya estaba siendo derrotada por él. Justinus le descargaba varios rayos con la espada una tras otra. Trentzenor intervino. Owenides había quedado asombrado de la belleza del enemigo. Hawrold pudo ser testigo de ver un primer combate con dos armas tan poderosas. Si bien conocía algunos movimientos, Justinus no era un soldado, es decir, nunca estuvo en combate ni sabia mucho de combatir, por lo que el experto Trentzenor no tardo en dominar la situación. Justinus aprovechó para arrojar unos objetos al suelo aprovechando la turbación de su oponente para alejarse varios pasos.

-¡Sigue peleando! ¿O vas a refugiarte en los brazos de tu amo?

-Lo que voy a hacer es darte lo mismo que ha recibido tu ex amada.

Y lanzo el poderoso rayo con la que combatió con Gwender, pero Trentzenor lo respondió con el fuego de su espada. Pero ninguno de los dos avanzaba sobre el otro, ambos tenian la misma fuerza. Hawrold decidió entonces ayudar a su amigo.

-¡La magia también cuenta aquí!

Pronuncio unos conjuros y disparo con su vara un rayo rojo que se unió a la de la espada de fuego, con ambas fuerzas, pronto el poder de la espada de Justinus comenzó a aminorarse, el ex conde intentó redoblar su poder pero era inútil, los rayos llegaron a la punta de su espada y pronto esta comenzó a arder, pero Justinus se negaba a rendirse. El ardos avanzo por toda la espada y luego se prolongo hasta las manos de Justinus y después, esta siguió avanzando a todo su cuerpo y finalmente llego hasta su bello rostro. Justinus comenzó a quemarse.

-¡Malditos! ¡Mi hermoso rostro no!

Fue lo último que dijo. Se produjo un silencio y luego Justinus explotó en mil pedazos. El estruendo empujo a todos los presentes al suelo. Cuando se incorporaron notaron que los vidrios de las ventanas estaban rotos y las paredes ennegrecidas. Pedazos de carne roja y viva estaban por doquier pero un objeto había quedado intacto: La espada de Tierra. Hawrold la tomó.

-Lo logramos, hemos recuperado la segunda espada.

Gwender, que hania sido auxiliado por Seirra, sonrio muy débilmente.

-Estuvo a punto de matarme, finalmente pagó por su traición. Debemos hablar con la reina.

-La batalla no ha terminado. – dijo Trentzenor.

***

Los soldados tuvieron mucho trabajo cuando estuvimos dentro del palacio. En un minuto dominaban el combate y al siguiente eran los monstruos quienes avanzaban. Pero cuando vieron la explosión, arremetieron mas decididos contra los ogros logrando la victoria final. Cuando salimos, pudimos ver los cadáveres de los ogros. Los humanoides, como lo recuerdo en la pelea de la isla, se evaporaban cuando eran muertos. Es cierto que tuvimos bajas, pero aun eramos muchos y esperábamos que con esta victoria, pudiéramos enrolar más hombres.

-Oh gran Coudy – le decía Seirra – estuviste maravilloso cuando combatías, eres un caudillo, un general, tu nombre va estar escrito en los manuscritos históricos en todas las bibliotecas. Ya lo tienes trazado en mi corazón.

Debo confesar que sentí un poco de envidia ver esto. Aunque si bien mi pequeño amigo se sintió muy halagado por las palabras de la mora, cuando ella llego a esta ultima parte no tardo en sentir nervios de nuevo.

-Oye Seirra, creo que debes llamar a los osos.

-Como tú digas, mi general – dijo Seirra dándole un rápido beso en la boca.

De inmediato los osos fueron nuevamente enganchados al carro para meterlo al palacio conquistado. Dentro del carro, divise la cabeza de DiJoy observándonos asustado.

-¿Termino la batalla? ¿Hemos ganado?

-Si, gracias a tu VALEROSA ayuda, querido. – dijo Noáh.

Subimos a Gwender, quien había quedado herida por el combate y la metimos al castillo. Solo podiamos pasar la noche allí, pues mañana debíamos abandonar el lugar para no ser atacados por sorpresa. Trentzenor dijo que si querían celebrar la victoria, lo hicieran con mucha cautela, pues la guardia no debía bajarse en ningún momento.

Maestro Twisteroy, se que debes estar orgulloso de tu pupilo y también de tu aprendiz Gwender. Gracias a tus lecciones, ambos logramos llegar hasta aquí y continuaremos combatiendo con nuestras magias para recuperar las otras dos espadas.

Continuará…

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La batalla por las Cuatro Espadas de Dramadolgia se ha desatado, comenzando con el Conde Justinus…

Me encantó como trasladaste la personalidad egocéntrica de Justin a su versión alterna del fic, Justinus. Has brindado una narración excelente y un personaje completamente detestable. Me alegra haber leido el destino fatal de ese patán.

Luego tenemos a Seirra… Ya me lo veía venir: era imposible que se quedara lejos de Coudy… ¡Y al fin apareció Izzya! Aunque su cameo fue breve, deduzco que ella y el Shasqua reaparecerán a la hora de combatir contra Courtneysand…

Por ultimo, DiJoy, dejame decirte que estorbas.

¡Me encantó este episodio! ¡Y estoy seguro de que los siguientes serán igual de emocionantes!

Hasta la próxima, Vengadores…

Luck fuera

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9 Respuestas a “RotiBlog Fics: Dramadolgia – Cap. 7

  1. OwO, ¡¿Comomoko es que no me habia dado cuenta de este cap. hasta ahora?! Bueno, review:
    “pero cuando ese dia Bieth accidentalmente lo rompió, el conde monto en cólera. Dio una fuerte bofetada a la doncella favorita de la princesa rompiéndole la boca. Lindsayna exigió al conde a que se disculpara pero el egocéntrico señor no lo hizo. De inmediato se alejo del palacio para liberarse de esa situación.” Pff, clasico de un petulante afeminado ¬¬
    “¿Cómo se imaginaban ellos a que el, un conde, se pusiera de rodillas ante una doncella fea y enana?” Pues tu tampoco eres un adonis, asi que CIERRA EL PICO!!
    “Al dia siguiente, en pleno camino, Noáh la descubrió:

    -Oye, Coudy, tu gran musa te ha estado siguiendo a escondidas.

    -¿En serio? ¿Soy tu musa, Coudy? ¿De veras seré tu inspiración en el campo de batalla?” xD Tipico de Sierra, *-* aun la amo.

    “Seirra sería útil para calmar a los osos” LOLz ya me imagino:
    Lle un oso de repente
    Cody: Quedate con Sierra Dx
    Sierra: WTF?! :S
    U.U pobre sierra.

    “Desde ese entonces, DiJoy nunca se acercó a otro animal pues temía hacerle daño” Bien, otrareferencia a DTGM 🙂

    “Izzya es mi nombre y este amigo mio es el Shasqua.” Ahora para Izzy, Nozzy

    “Solo fue un mal sueño, Hawrold, volvamos a dormir. Mañana es el día.” Mas vale que no esten durmiendo juntos ¬¬

    “Seirra hizo detener el carro y luego bajo a soltar a Molotovni y Brunov.” Vaya, Sierra no solo es bella, tambien Valiente *O* La AMO.

    Bueno, en resumen: AMO A SIERRA y su valentia, espero volver a ver a LeShawnille y me alegro de que Justina se murira >=D

    No leemos luego
    Bye


    La Sierra del fic tambien me agrada. Devon Joseph ¬¬ aunque la referencia a DTGM es divertida xD

    Y hurra, Justin ha muerto!

    =D

  2. ejemmm Luck, debo destacar, que no expusiste las razones por las que Duncan debería estar en Gryffindor y no en Slytherin…

    Lo se, lo hice a proposito (6)

  3. Luck, hasta en las versiones de fanfics en universos paralelos, odias a DJ XD
    La adaptacion de Justn quedo estupenda, la descripcion es muy buena 😀
    Por cierto, debo decir que opto por el nick Stan Lee Black, adoro al escritor de historietas, y la manera en como juegas haciendo referencia a Sirius Black
    En cuanto a las casas, Duncan totalmente es Slytherin, y Geoff un Hufflepuff
    Saludos

    JAJAJA te juro que intente no odiar a DiJoy, pero me resulto imposible xD
    Gracias por participar en las encuestas xD Saludos!

    • jaja no te imagino haciendo el intento de no odiar a DiJoy XD y siempre participo en las encuestas (aunque tu luego hagas lo que te de la gana XD)

      jajaja en realidad es divertido hacer encuestas y tratar de no odiar a Devon JosTU ERES POLTERGEIST123?!??!?!?!

      O_o O_O o_O

      • Sí Luck, yo soy Poltergeist123
        Wow Luck, no pensé que te traumaría el hecho de que yo soy Poltergeist123 XD

        Ya me destraume tras nuestro breve intercambio de mensajes con Poltergeist123 😀

  4. EXCELENTE EPISODIO!!!!

    Te digo que mi imaginación nunca jugó tanto con tus capítulos como cuando me imaginé el pantallaso de la descripción del castillo de Justinus, y lo previo antes de la batalla… Lo veía muy claro
    La narración fue simplemente épica!!!! A demás de que supiste narrar la personalidad de Justinus a la perfección. No aguanto por el próximo XD


    Dice Arturo que esta vez vas a tener que aguantarte xD

Y vos... ¿Qué tenés para decir?

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