RotiBlog Fics: Dramadolgia – Cap. 4

¡Vengadores!

Hoy les traigo el capitulo cuatro del Fic de Arturo.  Si, ya se que n0 es sábado. Pasa que el 22 de Octubre cumplo 19 años y tengo planeado algo diferente para ese dia… Mientras tanto, disfruten la cuarta parte de esta saga.

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LAS 4 ESPADAS DE DRAMADOLGIA (Capitulo 4)

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Cuatro días tardamos en llegar a la Montaña Lunar. Se llama así porque la luna siempre se aparece cerca de ella y su luz semi azul baña toda la montaña. En todo ese tiempo volvimos a ver pueblos destruidos, restos de castillos, personas ocultas, pero también hallamos pequeñas comunidades con el emblema de Mccleantosh: Una figura de él bañado en oro. Gwender nos decía que esas personas no tenían otra alternativa, pero en cambio los que estaban a la cabeza de esos grupos si se habían favorecido, vivian a costa de los demás y se arrastraban a los pies de los representantes del malvado. Que vergüenza me dio ver esto. En todos estos días, el palacio de Lindsayna no tuvo problema alguno con los dragones. Fue al anochecer del tercer día, donde tuvimos nuestro primer encuentro. Unos humanoides que combatimos estaban acechando un campamento, nos acercamos y les hicimos frente. Gwender se convirtió en cuervo y los distrajo con el viento que formaba sus alas, eso nos dio ventaja para tomar nuestras espadas (la que tomamos del monte de la isla) y le dimos muerte. Mi magia, por desgracia, no era suficiente para acabar con ellos. Los pobres moradores nos dieron las gracias y se adentraron a unas cuevas para ocultarse. Proseguimos hasta que al día siguiente, por la tarde, divisamos la montaña.-Dime algo Gwender – le dijo Noáh a Gwender – ¿porqué en lugar de caminar tanto, no te transformaste en cuervo para poder montarnos encima y llegar mas rápido?

Sin responder, Gwender señalo a Owenides. Era obvia la respuesta.

-Oye, sin mí te morirías de hambre. – se defendió mi obeso amigo.

***

Los cinco viajeros se adentraron en la montaña, desde cuya altura pudieron observar el gris panorama de las tierras. Se conservaban los bosques y los prados, pero se respiraba un fuerte aire hostil, un ambiente de terror y desolación. Maldito Chris-Mcleantosh.

Cada uno mostraba un sentimiento diferente en la subida: Gwender, silenciosa; Hawrold, con los ojos bien abiertos aguardando (entre la curiosidad, el temor y la exitación) alguna nueva aventura; Coudy, con miedo, Noáh, refunfuñando y Owenides, comiéndose los últimos panes que trajo de la isla. Finalmente llegaron a un campo abierto, donde pudieron ver en los alrededores a las paredes de roca ennegrecidas, producto del… ¿fuego?

-Es la única persona en Dramadolgia quien puede ver el futuro – dijo Gwender. 

Había pasado un año desde la última vez que se vieron. Cuando Gwender llegó del exilio, no sabía adonde ir ni donde refugiarse. Solo llevaba pocas ropas y el espejo. La comida que trajo solo lo alimento un día, hasta que esa noche, cuando entró en aquel bosque se encontró con ella.

La extraña mujer se presentó y la ayudó a refugiarse en estas montañas. Ella también era maga y le ayudo a perfeccionar sus conocimientos. Por un tiempo estuvieron viviendo juntas hasta que la mujer le dijo que debía vivir en el bosque donde la halló. Tenía que prepararse pues iban a venir días mas oscuros que la que ellas estaban viviendo y necesitaban separarse para vigilar mejor a las huestes invasoras. Gwender estuvo de acuerdo y así estuvo refugiándose en ese bosque. Cada cierto tiempo Gwender la visitaba en la montaña, pero en la última visita, su amiga le informó que ya no abandonara su guarida, pues tarde o temprano aparecerían unos hombres, las cuales ella debía ayudarles para combatir contra Mccleantosh. Gwender, entonces, estuvo sin salir del bosque en ese tiempo hasta que halló a Hawrold y el resto. Ahora ella comprendía todo lo que ocurría. Y era el momento en que debía ir a la Montaña Lunar, a pedir ayuda.

Encontraron la entrada de una cueva, al ingresar, se les presento un sendero, cuyas paredes de roca estaban dibujados varios grabados. Escenas de lucha, imágenes de soldados y reyes… Hawrold no tardó en darse cuenta de que el estaba viendo imágenes de la anterior guerra… hace más de 500 años…

***
***
Noáh observó el final de la galería y vio a una mujer rubia quien los observaba en silencio. ¡Key-Tlint! Gwender corrió a saludarla pero notó un horrible cambio en ella. Lucia más delgada y su mirada delataba cansancio. -En estos meses he recurrido a todo mí poder para evitar horribles ataques que pudieron traer penosas consecuencias…-Ellos son mis amigos y han venido a mi bosque como me avisaste.

Key-Tlint los observó a cada uno.

-Parece que te confundiste, Gwender – dijo Noáh – Ella se refería a otros.

-Te equivocas, amigo. Mis visiones nunca me engañan.

-¿Entonces somos la ayuda que ella esperaba? – dijo Hawrold.

-Gwender nos contó en el camino como se conocieron. – Añadió Coudy.

-Si – respondió – El ejercito de Salvación, es decir, una parte.

-Cielos, diste en el clavo – dijo Owenides – ¿Puedes entonces ayudarnos a encontrar la espada mágica del palacio?

Key-Tlint hizo una seña para que la siguieran. Ingresaron al fondo de la cueva cuyo interior era amplio. En el medio había un manantial y a una esquina algo como un lecho pero de hielo. La maga se detuvo frente al manantial y luego hizo señas para que se sentaran. Ella también lo hizo.

-Se donde está la espada – una alegría se apodero del grupo – pero no servirá para vencerlo.

-Disculpa, amiga – protestó Noáh – no hemos venido tan lejos para decirnos que todo es inútil. Será mejor que te expliques o me regreso ahora.

-Noáh – Hawrold lo hizo sentarse de nuevo.

-Lamento hacerte enojar, pero es la verdad. Necesitas las otras tres espadas para destruir a Mcclenatosh – ¿Tres espadas? – Si. Son en realidad cuatro espadas la que dan forma a una sola: La espada Dramadolgia. Esto ha sido sepultado por gente que quería olvidar la anterior guerra y sin deseos de pelear. Gente que aposto por el olvido y por la indeferencia. ¡Es por culpa de nuestros antepasados de que esta segunda guerra se haya vuelto catastrófica para nosotros! 

Se puso de pie, cerró los ojos y comenzó a pronunciar palabras ininteligibles. Las aguas del manantial se movían, varias luces salieron de allí y de pronto, cada uno de ellos recibieron las mismas visiones, los cuales eran acompañadas por la voz del Séptimo Hijo.

La visión terminó y cada uno miro a Key-Tlint pidiendo una respuesta. Esta se los dio:-Ahora sabrán lo que verdaderamente ocurrió hace más de 500 años.

***

En Dramadolgia, existía la creencia que cuando un hombre tiene siete hijos varones consecutivos, el séptimo recibiría un don inusual. Y esto fue lo que le sucedió al Primer Ministro del Palacio, Aronor. El vástago obtuvo el poder de la magia y su talento fue celebrado por todo el reino. El Séptimo Hijo, como le llamaban, era siempre bienvenido en cualquier rincón de Dramadolgia, pues con su magia ayudó y salvo a mucha gente. Pero toda su popularidad decayó cuando se supo su verdadero poder: el don de la profecía.

El Séptimo Hijo tuvo espantosas visiones de muerte, guerras y sangre. Anunció al Rey y a los demás que se avecinaban tiempos oscuros, que un malvado ser se levantaría para conquistar Dramadolgia  y gobernar con las fuerzas del infierno. Pero lo peor de todo es que si era derrotado, el volvería. Les mostró a todos una alhaja consistente en tres diamantes. Cada diamante se oscurecería con cada derrota del mal. Si era vencido, en 500 años reencarnaría para volver a levantarse y si era derrotado por segunda vez, volvería 500 años después por un tercer y ultimo intento. Les mostro el alhaja y vieron como el primer diamante comenzaba a cambiar de color. El terror se apoderaron de todos pero después vino la incredulidad. Acusaron al Séptimo Hijo de farsante, de alarmista y sobre todo, de subversivo. La gente exigió ser muerto pero él logró escapar de la ira del Rey y de su gente. Su familia, sin embargo, pagó con sus vidas la profecía. No pudo salvarlos, su esposa y seis hijos murieron y no le quedo otro remedio que seguir huyendo.

Para entonces, él ya tenía un aprendiz que con el tiempo se convirtió en su ayudante más preciado: Lunaytikus. Esté logró reunirse con su maestro en su escondite y recibió las instrucciones de su misión. El Séptimo Hijo había hallado la forma de derrotar al malvado. Cuatro espadas, los cuales recibirían el poder de cada fuerza de la naturaleza, aire, tierra, fuego y agua. Con los poderes unidos, saldría una espada con todo el suficiente poder para terminar con el invasor. Lunaytikus recibió la misión con honor y secretamente comenzó a fabricar las armas mágicas. También tenía que fabricar dos espejos que pudieran formar una doble barrera que protegería el palacio e isla de Wawanakuantida. Crear esas espadas, sin embargo, tardarían muchos años…

… y a Lunaytikus le faltaba poco para culminar la creación de las armas cuando se cumplió la profecía. El Gran Koko, un gigante ogro de ovalada cabeza marrón y pelos verdes, se lanzó a la conquista del reino, ayudado por siete secuaces más un ejército numeroso, salidos de las entrañas del infierno. La guerra comenzaba, muchos castillos eran destruidos, incontables muertes de vasallos y soldados ensangrentaron Dramadolgia. El Gran Koko no podía ser derrotado mientras el Rey se lamentaba de no haber escuchado al Séptimo Hijo. “¿Por qué no le creímos? ¿Por qué no le creímos?” 

***

“Finalmente las armas estaban terminadas – proseguía Key-Tlint – Lunaytikus se los mostró al rey. Este se alegró y de inmediato reunió a sus tres mejores guerreros, el Rey se apropió de una espada y el resto fue repartido con los demás. Entonces el curso de la guerra cambió. El Gran Koko y sus secuaces fueron derrotados y la paz volvió a Dramadolgia, pero temporalmente, pues en 500 años, el Gran Koko volvería. Y volvió.”

-Volvió como Chris-Mcleantosh – dijo Coudy.

-¿Y que le sucedió al Séptimo Hijo antes de que se cumpliera su profecia? – preguntó  Hawrold.

-Esperó en su escondite, este lugar, a que llegara el gran Koko – Key-Tlint bajó los ojos –. Y en los 17 años que estuvo escondido, tuvo que criar y entrenar a su pequeño aprendiz.

-¿Otro aprendiz? – Gwender preguntó esta vez.

-El Séptimo Hijo, en su huida, logró llevarse a uno de sus hijos, un bebé, su séptimo hijo. Lo entrenó en las artes mágicas, pues el bebe también había nacido con el don de la magia por ser el numero siete. La criatura creció con la profecía y con la misión de ayudar en la segunda guerra. – y acto seguido sacó un objeto de sus trajes – Y también la de resguardar esto.

Hawrold y los demás reconocieron el objeto. Era la alhaja, uno de los diamantes estaba oscuro, señal de la guerra anterior y el segundo estaba cambiando de color, el tercero seguía brillante.

-Esta alhaja es uno de los más preciados recuerdos de mi padre así como el recordatorio de la misión que debo proseguir.

-¿Tu padre?… ¿El?… ¿Eso quiere decir…?

-Si Gwender, soy la Séptima Hija del Séptimo Hijo.

Todos quedaron silenciosos. Esa mirada, esos ojos de ella, eran idénticos al padre que ellos vieron en las visiones.

-Un momento – dijo Noáh – no te ofendas, pero ¿Cómo puedes ser su hija? Eso fue hace cientos de años y tu pareces de nuestra edad.

-Es cierto – dijo Owenides – estarías hecha una ancianita bien arrugada.

-¿Ven eso? – les señaló aquel lecho de hielo – Mi padre me hizo dormir allí y luego me congeló. Me dijo que en 500 años despertaría y que debía ayudar a destruir a la nueva amenaza. Después de dormirme, mi padre… mi padre me dijo que iría a combatir contra el Gran Koko. Y así lo hizo. Dio su vida por Dramadolgia, la tierra que nunca dejó de amar.

Todos guardaron un respetuoso silencio. Dedicado al hombre que alvó el reino y que aún continúa salvando. Key-Tlint siguió.

-El haber nacido mujer no fue impedimento de recibir el don de la magia por ser la numero siete. El ser hija de un gran mago fue la clave. Después de la derrota del Gran Koko y de la muerte de mi padre, Lunaytikus continuó con su misión. Los conocimientos que aprendió de él debían ser transmitidos durante los siglos siguientes para resguardar el castillo mientras yo invernaba. De esa forma, su aprendiz heredó sus conocimientos y a su vez, se lo transmitió a su aprendiz, y de esa forma, llegó hasta tu maestro, Hawrold: Twisteroy.

-Y ahora yo. 

Hawrold se dio cuenta entonces lo afortunado de haber sido adoptado por su maestro. El había sido el elegido para contribuir en salvar a Lindsayna. Ahora no podía retroceder.

-Bien – dijo Hawrold con aire resuelto – Debemos encontrar entonces todas las espadas y sin perdida de tiempo.

-Solo una espada está perdida Hawrold. Pero las otras tres no.

-¿Sabes donde está entonces?

-Macleantosh las tiene.

No puede ser. Habían renacido las esperanzas cuando se supo que la espada de Lindsayna podía hallarse, pero resultó que ahora había que encontrar otras tres. Y estás estaban en manos del enemigo. ¿Cómo pudo pasar eso? Key-Tlint dijo entonces el motivo: Los descendientes de los tres guerreros que portaban las armas se corrompieron, se entregaron ante Macleantosh y precisamente esos descendientes eran los cuatro aliados que cuenta el reencarnado Gran Koko. Key-Tlint les dijo brevemente quienes eran. Una vez que lo hizo se puso de pie.

-Hawrold, Gwender, acérquense. Ustedes ahora deben proseguir. Mis horas se acaban ya. El peso de los cientos de años están comenzando a invadirme. También debo partir.

Ambos iban a protestar pero Key-Tlint les hizo una seña para que se callaran. Luego hizo que, junto con ella, rodearan el estanque, finalmente los tres se unieron de la mano. 

-Toma Gwender – Gwender sintió un objeto en la palma de su mano. – Guárdalo, debes arrojarlo donde pertenece, entonces recibirás una gran ayuda.

Key-Tlint entonces cerró los ojos y volvió a pronunciar palabras inaudibles. Owenides y los demás vieron como entonces las aguas del estanque volvieron a inquietarse. Nuevamente la oscuridad, el temblor del piso, las luces solo que ahora era mas fuerte que la anterior. Vieron como una especie de aura salía de la Séptima Hija, se dividía en dos y cada parte iba hacia Hawrold y Gwender. Ruidos de chillidos, aullidos y demás manifestaciones invadieron la cueva, pero en ese instante se produjo un ruido sordo que provenía desde encima de sus cabezas.

-¡Chris-Macleantosh nos ataca! – Gritó Key-Tlint.

Las rocas superiores de la cueva dieron paso a una gigantesca bola de fuego que bajaban rápidamente hacia el estanque. Noáh y el resto corrieron mientras Key-Tlint hizo separar a los dos magos. La bola cayó y una explosión se produjo. Cuando todos recuperaron el conocimiento, vieron que la montaña había sido destruida. Sobre sus cabezas se podía ver el cielo. Gwender había logrado crear una barrera para evitar ser barridos por la explosión. Esta se disipó y vieron que todos estaban bien. Pero Hawrold señalo un punto, allá… ¡Key-Tlint! La maga yacía en el suelo, probablemente mal herida. Gwender fue corriendo a ayudarla. Aún estaba viva pero muy débil. Habia que ayudarla.

-Gwender, te dije que mis tiempos se habían cumplido. Ya saben lo que deben de hacer, ya saben como deben detenerlo.

-Pero no sabemos si tendremos éxito. Estarás bien, además, debes decirnos como terminará esta guerra.

-Acércate. 

Hawrold y los demás ya estaban cerca pero no pudieron oír lo que Key-Tlint le decía a Gwender por el oído. Cuando acabó de hablar, vieron como Gwender había palidecido. Cuando volvió en sí, Hawrold le hizo una seña y Gwender observó entonces a su amiga.

Ya nada se podía hacer. La Séptima Hija fue a reunirse con su padre, el Séptimo Hijo.

Continuará…

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¡WOOOW! ¡El Original Character de Arturo ha regresado!

Para los que no la conozcan, Key-Tlint o Kaytlin, ya apareció en anteriores Fics de Arturo: Lo que se lee en seis manos, Alison y Una Navidad del Drama.

Fue interesante conocer la Historia de la Séptima Hija del Séptimo Hijo… Me pregunto conque nos sorprendera Arturo la próxima vez… ¡Y la Espada resulta ser solo una de cuatro! Wow…

Esperemos que el Ejercito de Salvación logre su cometido…

Los espero en mi cumpleaños…

Luck fuera

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3 Respuestas a “RotiBlog Fics: Dramadolgia – Cap. 4

  1. Me encantó conocer más a fondo la historia de Dramadolgia… fue un capitulo muy informativo y compelemtorio… Me gustó

    Presiento que para el que viene se viene la acción XD jaja Excelente

    Que bueno que disfrutes la lectura tanto como yo

  2. Eso de las espadas me suenan a horrocruxes y reliquias de la muerte , no se porque :/

    Existen muchisimas historias que giran en torno a la busqueda de objetos magicos; Harry Potter no es la unica ¬¬

  3. Me serviria un dibujo de Key-Tlint

    para que?

Y vos... ¿Qué tenés para decir?

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